Páginas vistas en total

martes, 15 de febrero de 2011

CANCIONES CON HISTORIA: "El caso Almería" de Carlos Cano

De la misma forma que hablamos en el blog de "fotos" y de "carátulas con historia", podemos hacerlo también de "canciones con historia", es decir, podemos recordar y conocer las circunstancias, o los hechos, que dieron origen a determinadas canciones que, con el paso del tiempo, forman parte de nuestra memoria colectiva, y que permanecen ahí, en la memoria, como testimonios contra el olvido.

Durante bastantes días he estado pensando y dudando si iniciar, o no, esta sección en el blog porque, en realidad, algunas de las que llamo "canciones con historia" –de las que no se puede prescindir– narran, o testifican, momentos o acontecimientos vividos en nuestro país que fueron tristes y muy dolorosos –algunos hasta sangrientos y desgarradores– y que, en algunos de los casos, sus protagonistas viven todavía, bien como sufrientes víctimas, o como agresores impunes.

Después de darle muchas vueltas al tema me he decido a poner en marcha esta sección; decisión tomada, sobre todo, tras la evocación de un hermosísimo texto de Luis García Montero escrito en el prólogo del libro "Viva voz" de Jesús Munárriz (Ed. Diputación de Granada, 2002).

«Las letras de canción salen de unos labios –dice Luis–, se extienden por las salas de conciertos, por las alas inmensas de las grabaciones, por la cultura y las inquietudes de un país, y luego se quedan flotando en la memoria, hasta que vuelven a unos oídos o unos ojos, convertidos en asunto personal, en viva voz callada del recuerdo. La memoria vive en las huellas que deja el tiempo sobre la arena, o en los estribillos que dejan las canciones sobre la historia».

Pues sí, definitivamente, en este apartado del blog, que hoy nace, vamos a revivir algunas de aquellas huellas y de aquellos estribilllos que dejaron las canciones sobre la historia...; y si a alguien no le gusta, ¡pues que le vamos a hacer!..., que no recuerde; que no lo lea; que se agarrote –como pueda– al gran engaño que supone el optar voluntariamente por el olvido...

Esta va a ser nuestra primera "canción con historia":

"EL CASO ALMERÍA" de Carlos Cano
«Corría el 10 de mayo
por tierras de Almería
donde pasó la historia
que vengo a relatar:
de Santander salieron
Cobo, Mañas y Montero
y en tres sobres volvieron
por un trágico error.

Por un error los años
de fatigas se fueron
para la funeraria
Carlos Cano. (Fotografía de
Juan Miguel Morales).
la lápida y la cruz
y en mitad de la vida
sin frío ni calentura
los tres cuerpos quedaron
negros como el carbón.

¿A dónde están los brazos?
¿A dónde están las piernas?
¿A dónde están los gritos
que el viento se llevó?
... En Casafuerte, amigo,
perdidos en la arena
que como una bandera
ardiendo levantó.

Si por Gerga. pasaras
la curva de la muerte,
lleva claveles rojos
y acuérdate de Juan
y acuérdate de Cobo
–que nadie olvide nada
que quien olvida paga–,
acuérdate de Luis.

Así acaba esta historia
que con sangre escribieron.
De toda aquella vida
sólo queda el horror.
Así acaba esta historia
de sombra y de tiniebla.
Para que no se pierda
aquí la dejo yo.

¿Qué pasó en Almería?,
¡pobre Almería!
¡ay Almería!...».

Carlos Cano. LP: "Si estuvieran abiertas
todas las puertas"
(1983).
Esta conmovedora canción Carlos Cano la compuso, la interpretó y la grabó en su disco "Si estuvieran abiertas todas las puertas", disco grabado en 1983; uno de sus discos más comprometidos en el que también incluyó temas como "El tango de las madres locas", "Hijos de la calle" o "Metamorfosis"; canciones que nos muestran una dimensión de la obra de Carlos que, en gran medida, está siendo olvidada; me refiero a su posicionamiento como cantor comprometido radical y apasionadamente contra la injusticia y en defensa de los derechos humanos y de la libertad.

La canción "El caso Almería" es una clara manifestación de ese compromiso: "¿Qué pasó en Almería?"... El caso empezó el 7 de mayo de 1981, y se materializó, el día 10, tal y como Carlos nos lo narra en su crónica cantada.

El 7 de mayo de 1981, en Madrid, la banda terrorista ETA atentó contra el Jefe del Cuarto Militar del Rey, General Joaquín Valenzuela –hiriéndolo de gravedad–, y asesinando a sus tres acompañantes.

Tres días más tarde, el 10 de mayo, los jóvenes trabajadores Juan Mañas Morales (24 años), Luis Montero García y Luis Manuel Cobo se dirigían desde Santander hasta Pechina (Almería) para participar en la comunión del hermano del primero. En el camino tuvieron una avería en su vehículo y se vieron obligados a parar en Puertollano (Ciudad Real), donde alquilaron un Ford Fiesta para continuar el camino.

Un vecino de Puertollano, tras ver las fotos de los terroristas por televisión, confundió a los tres jóvenes con los miembros de la banda llamados Mazusta, Bereciartúa y Goyonechea Fraduá, e hizo la correspondiente denuncia a la Gurdia Civil.

"El caso Almería" fue también llevado
al cine en una película dirigida, en 1984,
por Pedro Costa Muste.
Tras la llamada de aquel ciudadano, la Guardia Civil montó la caza y captura del presunto comando terrorista que viajaba hacia Almería.

Mañas, Montero y Cobo fueron detenidos a punta de pistola y sin oponer resistencia en una tienda de Roquetas del Mar, mientras compraban unos regalos para el hermano de Mañas que iba a hacer su Primera Comunión. Fueron conducidos a un antiguo cuartel situado en la localidad almeriense de Casafuente, sufrieron todo tipo de torturas y fueron asesinados. Cuando los guardias civiles responsables de aquella atrocidad se dieron cuenta del error que habían cometido, intentaron borrar todas las puebas, metieron los cadáveres en el Ford Fiesta, lo despeñaron y le prendieron fuego.

Al día siguiente, los cadáveres de los tres jóvenes inocentes aparecieron en una cuneta, dentro del coche,  calcinados y agujereados por múltiples balas; mientras tanto, en los medios periodísticos y televisivos se publicó un comunicado oficial anunciando la muerte de tres terroristas en un tiroteo con la Guardia Civil.

No quiero entrar en más detalles; el caso se juzgó –yo considero que injustamente–, se cerro como se pudo y al final las familias de aquellas víctimas quedaron afectadas y profundamente doloridas para siempre.

"¿Qué pasó en Almería?"... Eso fue lo que pasó, y Carlos Cano nos lo cantó con una finalidad que el mismo expresa al final de su canción: "Para que no se pierda aquí lo dejo yo".

Como dice Juan Cruz en su libro "Territorio de la memoria" (Tauro Producciones S.L., Canarias, 1995): «La memoria camina a velocidades vertiginosas, se ríe sola, llora a veces, es un torbellino que te permite ser tú y el otro»... Hoy, evocando el caso Almería, la memoria puede habernos entristecido, puede hacernos llorar..., os prometo que en la próxima "canción con historia" la memoria nos hará reír, o al menos, nos despertará una inmensa ternura... ¡lo prometo!

4 comentarios:

  1. Es increíble que esto siguiera pasando ya en democracia, aunque algunos se resistían. Menos mal que estaban el Carlos Cano y los demás.

    ResponderEliminar
  2. Me alegro Fernando de tu decisión de incluir estas canciones en tu blog. Así nunca caerán en el olvido atrocidades tan grandes como estas.Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Te propongo más canciones con historia, quizás la más conocida: "Al alba" de L.E. Aute y que popularizó, en su momento, Rosa Leon.

    La historia en ocasiones, como dice Frank Delgado, nos la cuentan con la letra al revés. Hay muchas historias con la letra así en nuestra historia más reciente. En la menos reciente para qué hablar.

    ¡Salud!

    ResponderEliminar
  4. Donde o como se puede conseguir la pelicula la vi cuando la llevaron al cine pero me gustaria volver a verla alguien me lo puede decir? pienso que la podrian poner en television para que no se olvide nunca lo que hicieron con esos tres jovenes.

    ResponderEliminar