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martes, 26 de noviembre de 2013

ANTONIO MARTÍNEZ ARES, SUS «CIRCUS-TANCIA» Y LA MAGIA DE SU GENIALIDAD.

El pasado día 19 de noviembre, el cantautor gaditano ANTONIO MARTÍNEZ ARES presentó su nuevo disco "YO Y MI CIRCUS·TANCIA" en la Sala Galileo Galilei, de Madrid.


Por supuesto ¡allí estuve!; era un concierto que hace ya tiempo estaba esperando. 

Llegué al Galileo un poco tarde. Acaban de salir al escenario Antonio y su magnífica banda integrada por Andy Pérez Delaflor, Sergio Monroy, Sebastián Moreno, Guillermo McGill, Elena Jimenez y Manuel Meijome

La sala estaba llena, y abriéndome paso entre las mesas y los/las fans, me acerqué al escenario para hacer alguna "fotito" y luego regresar al sitio que me había guardado mi amigo Roberto Terán. Pero no, no regresé... De repente, me encontré con una silla que parecía estar libre a pie de escenario; me senté y de allí no hubo quien pudiera moverme...; en mi tierra dirían que "pasmao"; por mi apellido, "alucinao"; y, en realidad, feliz y disfrutando de uno de los mejores conciertos a los que he asistido en este 2013 que ya casi se nos está despidiendo.


El concierto de Antonio Martínez Ares fue un concierto lleno de grandes sorpresas; pero indiscutiblemente, para mí, la mayor sorpresa fue él mismo. Creo que Antonio posee un conjunto de cualidades que le convierten en una de los mejores "cantautores" que tiene este país ahora y desde hace tiempo. Permitidme que os las enumere:

Antonio Martínez Ares  es, en primer lugar, un compositor, un letrista y un cantor "con mucho oficio", o sea, con muchas horas de trabajo y de música a sus espaldas. 

Como "compositor" posee un increíble conocimiento y un dominio total de la auténtica música popular sureña –en realidad ha bebido y se ha "empapao" de ella en su Cádiz del alma–. 


Como "letrista" –o "escritor de letras de canciones"– es, sin duda, uno de los mejores que tenemos en lengua castellana –sin exagerar, yo diría que el mejor en este momento–.  Antonio, cuando escribe sus textos para ser cantados, crea "literatura popular de calidad", de grandísima calidad; y lo hace de forma clara y directa; conjugando a la perfección ironía y realidad, y siempre con una "chispa" y una "jondura" que te prende, que te conmueve, que te hace sonreír, que te emociona.

Como "cantor" Ares posee la facultad –nada fácil, ni común– de convertir en "cuerpo" sus composiciones y sus letras. En Antonio, cuando se sube al escenario, todo es canción: voz, guitarra, cara, miradas, manos, gestos, piernas... ¡todo se hace canción!... Antonio cantando, introduciendo sus canciones, e incluso presentando a su banda y a sus invitados, es tierno, incisivo, sutil, crítico, romántico, satírico, y hasta en más de una ocasión "brujo" y "hechicero"... Y además es "literatura", "literatura popular de raiz".

Contemplar la siguiente secuencia fotográfica y comprobaréis lo que digo; secuencia fotográfica que, aunque parece aparentemente muda, si os fijais bien, es tremendamente elocuente:


A todo lo anterior tengo que añadir, porque le conozco un poco, que Antonio Martínez Ares es un ser humano genial, o sea, habitado por el "genio": solidario, tierno, divertido, creo que profundamente honesto y, sobre todo –y esto sí que me "prende"– extraordinariamente humilde; con esa humildad que, como repito continuamente, solo visten los que son grandes de verdad; y que engrandece y hace más bello al ser humano.

Por último me parece importante resaltar algo que Antonio demostró el pasado día 19 en el escenario de la Sala Galileo, y es, que en esto del cantar y de la "cantautoría" hay que erradicar y despreciar todo tipo de prejuicios. 

La "canción de autor" es una canción –yo, como Celaya, la llamo "género"– que sale del alma; que verbaliza y templa suspiros y sentimientos; que trata de la vida; que ama y defiende el vivir en y con dignidad; y que, si es necesario, arremete contra la injusticia, contra la insolidaridad,  o contra cualquier cosa o "animal humano" que pretenda empobrecernos el vivir en libertad. Una canción frente a la que es imprescindible situarnos sensitivamente abiertos y conceptualmente "desprejuiciados".

Maravilloso, en ese sentido, ver y escuchar –con Antonio Martínez Arés e interpretando sus canciones– a Carmen París, Manuel Carrasco, Roko, Pablo López o María Rozalén.

Os dejo un álbum fotográfico de esas colaboraciones y con ello concluyo este "cuelgue"... ¡Bien, Antonio, bien! ¡Concierto muy bello, muy emocionante y de incuestionable calidad tuya,  y de todos los que desfilaron -músicos y cantantes– por el escenario de la Sala Galileo!

Con Carmen París, Antonio interpretó "O me cuentas tú, o te canto yo".
Con Manuel Carrasco, Antonio interpretó "Lovely".
Con Roko, Antonio interpretó "Nadie  como tú".
Con Pablo López, Antonio interpretó "Suave".
Con María Rozalén, Antonio interpretó: "Yo y mi circus·tancia"
¡GRAN FINAL, SALUDOS Y APLAUSOS!

3 comentarios:

  1. Siempre que te leo me quedo sin palabras. Es necesario una vez más dar las gracias a la banda que me acompañó esa mágica noche, a los artistas amigos invitados y a ese público que hizo posible que Galileo pareciese una sala enclavada en Cádiz. Seguimos caminando, que no es poco. Salud

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  2. Siempre que te leo me quedo sin palabras. Es necesario una vez más dar las gracias a la banda que me acompañó esa mágica noche, a los artistas amigos invitados y a ese público que hizo posible que Galileo pareciese una sala enclavada en Cádiz. Seguimos caminando, que no es poco. Salud

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    1. ARES, no te puedes hacer ni idea de lo que disfruté. ¡Fue mágico!

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