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sábado, 24 de agosto de 2013

MERCEDES SOSA IV - UN PARÉNTESIS NECESARIO Y UNA "MUSICALMA SABATINA" IMPRESCINDIBLE.

Antes de continuar los "cuelgues" biográficos que he iniciado en el blog sobre MERCEDES SOSA, voy a hacer un paréntesis necesario para presentar un disco maravilloso y fundamental, publicado en el año 2011, con el título de "Mercedes Sosa 1976-1982. "Y seguí cantando". Canciones censuradas e inéditas». Disco que reconstruye una parte esencial de su carrera artística reuniendo, por primera vez, las canciones que le fueron censuradas de las ediciones nacionales de sus discos publicados durante la última dictadura militar argentina, junto a aquellas que solo integraron singles o EPs y no formaron parte de sus LPs originales.

La cubierta del disco es la siguiente:


Estas son las canciones que lo integran:
1. Te recuerdo Amanda (Víctor Jara) 
2. Adiós a Belgrano (Félix Luna - Ariel Ramírez) 
3. Canción de lejos (Armando Tejada Gómez - César Isella)
4. Corazón (Saúl Quiroga) 
5. Niño de mañana (Félix Luna - Graciela Yuste)
6. Duerme mi tripón (Otilio Galíndez)
7. La niñez (Chacho Muller)
8. O cio da terra o [Cio da terra] (Milton Nascimento - Chico Buarque)
9. San Vicente (Milton Nascimento - Fernando Brant)
10. Como la cigarra (María Elena Walsh) 
11. Como un pájaro libre (Adela Gleijer - Diana Reches) 
12. Canción de las simples cosas (Armando Tejada Gómez - César Isella)
13. Sueño con serpientes (Silvio Rodríguez)
14. Fuego en Anymaná (Armando Tejada Gómez - César Isella)
15. Gente humilde (Vinícius de Moraes - Garoto - Chico Buarque) 

Para presentar este disco, y, con él, una de las dimensiones biográficas menos conocidas de Mercedes, me voy a limitar a reproducir el texto que aparece en la carpeta del CD, escrito por Diego Fischerman, periodista y crítico musical nacido en Buenos Aires, en 1955.

«Mercedes Sosa –escribe Diego– fue, sin duda, la voz argentina. Durante más de cuatro décadas, ese sonido significó una síntesis. Allí estaban presentes no solo una manera de interpretar la tradición más reciente de la canción popular fundada en el folklore rural sino la historia inmediata. Sosa, además de cantar al país lo creó, a imagen y semejanza de su repertorio. Sus discos instalaban canciones en el imaginario popular pero, también, temas de discusión; señalaban caminos, artísticos y políticos. El ideal de "artista comprometido", que no solo era capaz de reflejar la realidad en su obra sino que con ella podía influir en la sociedad, pocas veces tuvo una encarnación tan clara como en el caso de Mercedes Sosa. Esa relación de cercanía, sin embargo, también la colocó en el lugar de blanco preferencial de la última dictadura militar argentina y de una concepción según la cual hasta los gustos y afinidades estéticas era  territorios de batalla. A la "conjura del marxismo internacional" se le debía combatir en todos los frentes y el de la cultura fue uno de ellos. Mercedes Sosa fue, entonces, una víctima emblemática de esa guerra ideológica. No sólo debió exiliarse y sus discos de esa época debieron ser grabados en otros países sino que las ediciones nacionales de esos registros sufrieron importantes alteraciones con respecto a cómo habían sido concebidos originalmente.

En particular, en dos de esos discos, "Serenata para la tierra de uno", de 1979, y "A quién doy", publicado en 1980, las ediciones argentinas no incluían una serie de temas que, lejos de ser descartes eran, más bien, parte del núcleo estético de esas obras. En el primero de esos álbumes fueron cercenados "O cio da terra", de Chico Buarque y Milton Nascimento (grabado y publicado en Brasil, en 1977, en un disco single junto a "San Vicente", de Milton Nascimento) y tres temas registrados, como el resto del LP, en 1979 y en México: "Como la cigarra", de Maria Elena Walsh, "Como un pájaro libre", de Glejer y Reches, y "Canción de las simples cosas", de Tejada Gómez e Isella, todos con arreglos de Nicolás  Brizuela y Roberto Prais. "Como un pájaro libre" volvería a ser grabado más adelante, con un arreglo levemente distinto (un solo de Brizuela en guitarra) aunque con diferencias interpretativas y esa nueva versión sería incluida en el disco de ese nombre, lanzado en 1983, También "Canción de las simples cosas" volvió a ser registrado, en este caso con el mismo arreglo pero también, con sustanciales diferencias en la interpretación, y la nueva grabación (realizada en Buenos Aires en lugar de México) fue parte de "A quién doy", de 1980.


"A quién doy", sin embargo, no corrió con una suerte mejor; de su edición argentina fueron omitidos los temas que pertenecían a autores prohibidos por la dictadura: "Sueño con serpientes", de Silvio Rodríguez; "Fuego de Anymaná", de Tejada Gómez e Isella; y "Gente humilde", de Chico Buarque, Garoto y Vinicius de Moraes.


Esta edición agrupa, por primera vez estas canciones censuradas y, además parte de las canciones que Mercedes Sosa editó en discos singles con dos temas (en Argentina reciben el nombre de "simples") o EPs, con cuatro canciones (conocidos localmente como "dobles"), que no formaron parte de sus LPs originales.

"Te recuerdo Amanda", de Víctor Jara, fue publicado en un single, en 1969, dedicado a autores chilenos y que incluía también "Gracias a la vida", de Violeta Parra, que luego fue parte de "Homenaje a Violeta Parra", de 1971. "Adios a Belgrado" de Féliz Luna y Ariel Ramírez, era parte de la banda de sonido de la película "El santo de la espada", de Leopoldo Torre Nilsson y había sido publicado en un single de 1970, junto a "Gringa chaqueña", también de Luna y Ramírez.


"Canción de lejos", de Isella y Tejada Gómez; y "Corazón", de Saúl Quiroga, fueron publicados en un single de 1974 mientras que "Niño de mañana", de Felix Luna y Graciela Yuste; "Duerme tripón", de Otilio Galíndez; y "La niñez", de Chacho Muller, formaban parte de un EPs de 1975 que se completaba con "Drume negrita", de Eliseo Grenet, posteriormente incluido en "Mercedes Sosa 76". "San Vicente" por su parte, se había publicado en el single brasileño de 1977, ya mencionado».

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