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martes, 10 de abril de 2012

«VERSOS SOBRE EL PENTAGRAMA» - II: SUS PROTAGONISTAS: MONCHO OTERO y RAFA MORA.

En el "cuelgue" de ayer presentaba el proyecto «Versos sobre el pentagrama"; proyecto que personalmente valoro de forma muy positiva por lo que supone, en sí mismo, respecto a la creación y al desarrollo de calidad de la "canción de autor" y, muy en particular, por la proyección pedadógica y didáctica con la que sus autores se lo plantean. Siempre lo he pensado y lo he escrito: no habría mejor forma de llevar el lenguaje poético a la escuela y, en consecuencia, de desarrollar el gusto por la literatura en las aulas, como abriendo, de par en par, las puertas y las ventanas de las escuelas a la poesía cantada.

Hoy, este segundo "cuelgue", voy a dedicárselo a los dos creadores felizmente responsables de esa magnífica iniciativa llamada "Versos sobre el pentagrama", me refiero a MONCHO OTERO y a RAFA MORA.

Moncho Otero.

La primera vez que escuché cantar a MONCHO OTERO fue en el disco "Certamen Internacional de Cantautores. Carlos Cano. Granada 2003" –certamen organizado tres años después de la muerte del cantautor granadino–. En aquel disco Moncho interpretó un tema llamado "Y va", del que es autor de la música y de la letra.


Al año siguiente, conocí personalmente a Moncho y le escuché cantar por primera vez en directo. Fue el 15 de mayo de 2004, en la celebración del ochenta y tres cumpleaños de Amparo Gastón –poeta y viuda de Gabriel Celaya–. Fue un acto muy íntimo y entrañable en el que Moncho cantó varios temas compuestos sobre poemas de Amparo; creo, si no recuerdo mal, que él ha sido el único cantautor que ha musicalizado la obra de Amparo Gastón.


Moncho Otero e Isabel Milhaud en la fiesta del
ochenta y tres cumpleaños de Amparo Gastón.

Previamente a los encuentros anteriores Moncho Otero, también me había sorprendido como creador plástico; fue, en concreto, al conocer que él había sido el autor de la ilustración que aparecía en la cubierta del primer disco de Antonio de Pinto: un precioso grabado titulado «Lavapiés night" (2001) por el que obtuvo el "Premio a la Ilustración 2002 en el Certamen de Arte Gráfico para Jóvenes Creadores".


«Lavapiés night" de Moncho Otero.

En el año 2004, Moncho Otero grabó su primer disco en solitario, un bellísimo disco titulado "Los hombres no supieron", en el que totalmente entregado a la musicalización de poemas de nuestra literatura contemporánea, nos ofreció once canciones creadas sobre la obra de poetas –muchos de ellos, en aquel momento, jamás cantados– como Manuel López Azorín, Rafael Montesinos, Rafael Morales, Luis García Montero, José Hierro, Ángel González, Gloria Fuertes –con la que compartió frecuentes recitales en los años 1996 a 1988–, Rubén Darío, César Vallejo, Belén Reyes y Joaquín Benito de Lucas. Disco que ha sido, y sigue siendo imprescindible en la historia de nuestra música popular y, más concretamente, el la historia de nuestra "canción de autor".






A RAFA MORA le escuché cantar por primera vez en el disco "Cantautores. La segunda generación 2", doble CD publicado en 1998 en el que participaron un numeroso grupo de creadores a los que con frecuencia he calificado "la generación maldita" porque, pese a la grandísima calidad de muchos de ellos –como es el caso de Rafa–, no consiguieron ni el éxito, ni la popularidad que se merecían. (En el libro que ahora estoy escribiendo analizo, muy a fondo, el momento y las circunstancias que tuvieron que afrontar aquellos jóvenes creadores).

En aquel disco Rafa grabó dos temas, acompañado de Eva Chamizo: "Entre gesto y gesto" y "Qué bonita está la vida", canción creada en 1995 que Rafa quiere recuperar en este momento para integrarla en sus próximos recitales; decisión que aplaudo porque es una canción muy hermosa y de total actualidad en estos momentos en que resulta imprescindible que recuperemos y celebremos el sentido de la vida y el gozo que supone la vida en sí misma.

Rafa Mora.

«La vida siempre amanece del color con que se mira;
unas  veces se engrandece y otras emprende la huida;
hay que andar plácidamente entre su ruido y su prisa
y aprovechar el guiño que te brinda.
La vida siempre alterna, una de cal y otra de arena;
unas veces es concisa, otras mucho más compleja;
no renuncies a los sueños, disfruta con cada escena,
y aprende a bailar con ella.

Despliega todos los sentidos;
busca preguntas en cada respuesta,
desnúdala de lo que lleva puesta...
Registra todos sus rincones;
deja que ella te sorprenda;
insiste en destapar cada sorpresa...
¡Mírala brillar, qué bonita está la vida!
mira como luce su sonrisa para ti, para mí...
¡Mirala girar, qué bonita bailarina!
un, dos, tres; un, dos, tres... ¡sácala a bailar!

La vida siempre deslumbra, despista y guarda cuidado;
unas veces es penumbra y otras como un gran faro;
hay que andarla de puntillas para no pisar sus charcos,
y deslizarse por sus encantos.
La vida siempre transcurre afrontando mil destinos;
unas veces se te escurren y parece que has perdido;
no desistas en tu empeño de luchar por lo que quieres;
haz un guiño y no desesperes.

¡Mírala brillar, qué bonita está la vida!
mira como luce su sonrisa para ti, para mí...
¡Mirala girar, qué bonita bailarina!
un, dos, tres; un, dos, tres... ¡sácala a bailar!».


Posteriormente, en el año 2006, Rafa Mora grabó y publicó su primer disco titulado "Seguimos", en el que colaboraron Antonio de Pinto, Moncho Otero, Javier Rodríguez del Barrio, Doctor Grillo, Lucía Caramés, Diegoandrés, Marwan, Alejandro Martínez y Carlos Aguado; magnífico CD con 11 canciones y con una pista interactiva que contiene interesantes informaciones sobre el disco y sorpresitas inéditas y adicionales.



En fin: MONCHO OTERO y RAFA MORA, dos compositores a los que admiro mucho que, además, destacan por su sencillez, por su solidaridad y, sobre todo, por su extraordinaria sensibilidad humana y literaria...; dos buenos amigos incapaces de verse aniquilados por el desaliento y que tienen aún por delante mucho poema y muchos sentimientos por cantar.

Moncho Otero y Rafa Mora.

1 comentario:

  1. Yo les tengo un inmenso cariño, y sobre todo una enorme admiración! me han enseñado tantos versos, tantos poetas... son buenísimos! gracias por estos cuelgues Lucini!

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