Páginas vistas en total

sábado, 25 de febrero de 2012

CARMEN BOZA Y ÁNGELA BIEDMA "MULTIPLICANTANDO" COMO QUIEN RESPIRA

Carmen Boza y Ángela Biedma.

El pasado jueves 23, en la sala Libertad 8, de Madrid, se produjo una muy particular "filigrana matemática". Lo que se anunciaba como una "suma" (Carmen Boza + Ángela Biedma), se convirtió, nada más empezar el concierto, en una "MULTIPLICANCIÓNcon sus términos corrrespondientes: el multiplicando: "la sensibilidad"; el multiplicador: "la buena música y el canto"; y el producto, o resultado: "la belleza"..., tanta belleza que no pude evitar la evocación de unos versos de Jaume Sisa que, desde ya hace tiempo, decidí apropiármelos:

«Por amor a la fruta prohibida
vivir sin otro rumbo ni certeza
y morir de un ataque de belleza
al llegar a una edad indefinida».

En efecto, el jueves pasado en Libertad 8, viví un auténtico "ataque de belleza" del que, felizmente, de momento, quedé ileso. Allí –tanto en el escenario como entre el público; en un Libertad 8 "abarrotao"– se "MULTIPLICANTARON" muchos sentimientos en "libertad"; muchas complicidades sin mas pautas que las que puede tener un pentagrama –y ni siquiera esas–; mucha ternura; mucho humor; muchas sonrisas; mucha amistad; mucha caricia; y sobre todo hermosas canciones de las que atacan directamente al corazón, y tienen la capacidad de sublevarte los sentimientos y los sentidos... En fin una noche mágica, de las que no se olvidan...: podrá sin duda repetirse, pero superarla no será fácil. (Evidentemente, este es mi punto de vista, como siempre totalmente libre y, por supuesto, completamente subjetivo).

Y vayamos con las protagonistas del concierto. En ese sentido, lo primero que he de decir es que en el pequeño escenario de Libertad 8 se produjo algo que tampoco es demasiado frecuente: Ángela y Carmen –y vuelvo a las referencias matemáticas– no fueron 1+1, fueron directamente un 2 –sin adiciones–; dos compositoras que un buen día se encontraron por los senderos de la canción y de la vida, y que cada una, a su aire, –con su estilo y con su personalidad–, ahora han decidido subirse juntas a un escenario para confidenciarnos sus historias, sus músicas y sus complicidades. ¡Ojalá sigan haciéndolo porque –volviendo al juego de palabras– a lo largo de su concierto repartieron mucha "MULTIPLICALIDAD"!

Ángela Biedma.

De ÁNGELA BIEDMA me siguen seduciendo su personalidad, sus historias-cantadas, y el desgarro y la fuerza interior y corporal que derrocha cuando las interpreta –hay que escucharla atentamente cuando presenta sus canciones, y fijarse en su rostro mientras las canta–... Ángela crea unos textos de gran riqueza literaria y de una vitalidad libre y excitante; su capacidad narrativa es muy directa y se entreteje de sugerentes y seductoras metáforas; y todo ello sabe aderezarlo con unas melodías intimistas –a veces intencionadamente lineales– que se van enredando en la sensibilidad como el amor, según dice Violeta, o sea, «como en el muro la hiedra». 

Hay que decir, también, que Ángela, el pasado jueves, estuvo especialmente brillante y extraordinariamente feliz y relajada, tanto en la interpretación de sus canciones, acompañadas por Carmen Boza; como en las canciones de Carmen a las que Ángela arrimó, con mucho cariño, su sensibilidad musical.

Carmen Boza.

Respecto a CARMEN BOZA, me reafirmo, una vez más, en que, desde mi perspectiva –ya definida muchas veces en este blog– es una gran "cantautora". Carmen es una de nuestras jóvenes compositoras e intérpretes de mayor calidad y con más claro futuro. Canta muy bien –"canta bonito" como dice María Dolores Pradera–, y en su canto acaricia sueños, amores, desamores, sentimientos y ternuras, que a veces surgen de los silencios y del misterio de su intimidad, y en otros momentos de la fuerza –potente fuerza– de sus pensamientos y de sus propias convicciones.

Carmen acumula y contagia toneladas de belleza en "cómo es", en "lo que es", y en sus canciones; posee una especie de surrealismo narrativo que dibujado con sonrisas e ironías te engancha...: a mí por lo menos me tiene "enganchao"...; y luego, ahí quedan sus textos, apropiados y recomendables para "males y bienes de amores" y para darle aire y algún que otro revolcón a la sensibilidad y a los sentimientos.

«Yo nos creí,
capaces de expiar los pecados
y de resucitar estrellas muertas
y de cantar,
de reinventar significados
de palabras que nos atormentan
y de bailar hasta desfallecer
y de labrar con lunas
y corales nuestras tablas de la ley [...]
Quiero creer
que alguna vez fui capaz
de transfigurar tu miedo en calma
quiero trazar constelaciones
uniendo cada lunar de tu espalda
quiero bailar nuestro último vals,
que todos, todos, todos... nos vean brillar...».
(“El pequeño vals sin título”)

Carmen Bouza.
«Estoy hecha de algún polvo
y sé que al polvo he de volver,
pero nunca tengo claro .. si era mágico, estelar o suciedad;
aunque pensándolo bien .. son las tres formas de mi trinidad».
(“Sirenas”)

Carmen Bouza.
«Como las cosas metálicas se adhieren al imán,
como dos cucharas juntas que se atreven a encajar,
somos como dos cometas que se arriesgan a escapar
de las manos de su dueño.
Fuimos más fuertes que la propia fuerza de la gravedad,
pero los polos se invierten
y todas las brújulas me llevan a tu mar.
Y terminaremos rebañándonos,
relamiéndonos los dedos en señal de rendición».
(“El ejército”)

Para concluir este "cuelgue" resaltar una pequeña sorpresa acontecida al final del concierto: Por allí andaba María Rozalén e, invitada por Carmen y por Ángela, se subió al escenario e interpretaron una canción a tres... ¡Y MENUDO TRÍO!

María Rozalén, Carmen Boza y Ángela Biedma "multipliriendo"

¡Ah!, ¡no se me puede olvidar!: muy prontito tendremos disco de Ángela Biedma, y ya, ¡ahora mismo!, podemos empezar a disfrutar de "Lapislázuli", ultima grabación de Carmen Boza que os recomiendo.

Cubierta del disco "Lapislázuli" de Carmen Boza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario