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martes, 24 de enero de 2012

MANUEL CUESTA II - SUS PRIMEROS SUEÑOS Y GRABACIONES

Manuel Cuesta.

Como comentaba ayer, voy a dedicar varios "cuelgues" al trabajo y a la obra del cantautor sevillano MANUEL CUESTA, nacido en 1975, año en que felizmente cayó la dictadura franquista y en que se puso en marcha la gran esperanza del inicio de nuestra transición democrática. (Con estos "cuelgues" no solo pretendo acercarme al trabajo de Manuel; sino también, a través de él, realizar una aproximación al renacimiento de la "canción de autor", en Andalucía, a mediados de los años 90).

A los 17 años, Manuel inició su experiencia de creación y de interpretación musical tocando en grupos de rock acústico de Sevilla como "Luz de gas", "Cerca del viento" o "Lazy Susans"; actividad que pronto derivó hacia su incorporación en el universo de la "canción de autor" que en aquel momento –mediados de los noventa– estaba resurgiendo en Sevilla en torno a una mítica sala llamada "La Carbonería" y, en gran medida, gracias al impulso creativo de un grupo de importantes jóvenes "cantautores" entre los que se encontraban Alfonso del Valle y Joaquín Calderón. (En concreto, en 1997, Alfonso del Valle grabó su primer disco –auténtico disco de referencia– al que tituló precisamente así: "En la Carbonería").



«Vivíamos una época difícil –decía Manuel Cuesta en un artículo publicado en la "Gaceta Universitaria", en enero de 1999–, para los jóvenes es complicado encontrar trabajo y las perspectivas son malas. El desencanto produce muchas veces pasotismo y pienso que este es un buen momento para los "cantautores"». Testimonio que tiene más de doce años y que parece como si hiciera referencia al presente que estamos viviendo en nuestro país. (Personalmente creo que, como decía entonces Manuel, hoy también es "un buen momento para los cantautores"...; estoy convencido de que muy pronto los hechos me darán la razón).

Pues bien, Manuel Cuesta abandonó su participación en grupos de rock y se incorporó al grupo de "cantautores" que tenían su "rinconcillo" cálido, contestatario y reivindicativo en "La Carbonería" («"La Carbonería" –afirmaba Manueles una especie de refugio en el que uno deja al lado sus problemas y vive todo tipo de situaciones nuevas»).

Empezó cantando todos los lunes, y empapándose de las composiciones musicales y póeticas de los otros músicos y "cantauores" que actuaban a lo largo de la semana, en el mismo local, sobre todo de Alfonso del Valle y de los hermanos Joaquín y Chiqui Calderón.

Manuel Cuesta, Joaquín Calderón y Alfonso del Valle
Alfonso del Valle, Manuel Cuesta, Chiqui y Joaquín Calderón
en "La Carbonería"

Fue en ese clima y en ese contexto rebosante de energía, de esperanzas compartidas, y de ganas de vivir, en el que Manuel grabó su primera maqueta "Perfil de Juglar" (2000) y, un año más tarde, su primer disco titulado "El sonido de lo inevitable" (2001), obra en la que contó con la colaboración de Chiqui Calderón que le acompañó haciendo coros.



Entre las canciones que integraron aquel disco, Manuel volvió a grabar "No todo está perdido" –canción de la que hablábamos ayer–, y once canciones más entre las que figura la titulada "A esta primavera", tema muy significativo de la obra del cantautor sevillano en aquel momento.


«Qué fría esta soledad 
me ha pillado esta primavera 
con el pantalón bajado 
y ha quemado mis quimeras. 

No sé sé podré llegar,  
deshojar las margaritas 
hoy el mundo se derrumba 
y a los poetas los fusilan. 

Cada día hay más preguntas  
y cada vez menos respuestas 
mientras unos las resuelven 
otros mueren en las trincheras. 

Qué bella estás, eres perfecta  
yo diría de cualquier modo 
para mí salvo un detalle 
que eres la mujer de otro. 

Anda ya y qué te frena  
agarrarte a  mi  cabeza  
que me cuelguen si  flaqueo  
a  besarte entre tus piernas. 

Dame el ritmo y los colores 
para el tiempo y la marea  
si te fue mal el otoño 
ámame esta primavera. 

A esta primavera 
no hay quien la entienda 
nos separó la contienda 
y las balas nos negaron. 
  
Si te apuras, si te dejas 
yo te muestro mis heridas 
son las marcas que cambiaron  
el rumbo de mi vida».

2 comentarios:

  1. Estoy abrumado por todo, Fernando. Ya te lo dije anoche cuando hablamos por teléfono.

    Y otra de las cosas emocionantes de recordar mi trayectoria es regresar a esos años donde empezó todo... Gracias. Mil gracias, aunque por mucho que lo diga mi deuda será eterna...

    Un fuerte abrazo.

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  2. Maravilloso y merecido. Un abrazo a los dos

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