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lunes, 19 de diciembre de 2011

DIEGO OJEDA y SU CRECIMIENTO ARTÍSTICO SÓLIDO E IMPARABLE




Marino Sáiz y Diego Ojeda


El pasado sábado, día 17, Diego Ojeda nos ofreció, en la sala Libertad 8, su último concierto del año antes de viajar hacia México, donde realizará una pequeña gira en Distrito Federal, Puebla y Tlaxcala; y grabará su nuevo disco dirigido y producido musicalmente por el cantautor mexicano Carlos Carreira, con la colaboración de importantes músicos como Aaron Cruz o Víctor Patrón.

Hace poco más de un año que sigo la trayectoria artística de Diego –prácticamente el mismo tiempo que tiene este blog– y he de decir que su evolución como escritor, como compositor y como intérprete ha sido sencillamente espectacular. Diego ha sabido entrar de lleno en el universo de la "canción de autor" amándola y respetándola desde muy pequeño, zahondando en su esencia, y, sobre todo, alcanzando –dentro de ella– unos muy altos niveles de compromiso y de calidad musical y literaria. Itinerario profesional constante y apasionado que hoy le convierte en uno de nuestros jóvenes "cantautores" más completos en todos los sentidos.

Sin duda, el secreto de todo cuanto acabo de expresar y, en consecuencia, de su ya imparable y sólida "carrera musical", se fundamenta en varios factores que se entrelazan en su personalidad y que se proyectan en su obra. Entre esos factores considero importante destacar su trabajo constante y disciplinado –compaginando con responsabilidad su profesión de maestro con la de "cantautor"–; su esfuerzo personal –es un luchador que sabe armonizar sueños y realidades–; su disponibilidad al aprendizaje; el cultivo de su sensibilidad; y, sobre todo, su extraordinaria calidad humana de la que soy testigo: Diego es una persona a la que es muy difícil dejar de querer, y de la que uno se siento orgulloso y feliz de poder contar con su cariño.

Diego inició el pasado sábado su ultimo concierto del año, en Libertad 8, con la lectura de uno de sus últimos poemas titulado "Hoy", que formará parte del poemario que publicará próximamente.

Diego Ojeda.
"Hoy quiero un país más libre,
sin anestesias y ansiolíticos,
sin barreras y cansancio,
sin dolor en la memoria.
Quiero una ciudad sin tiempo,
sin melancolía y angustia,
sin gritos y frustraciones,
sin sobredosis de mentiras.
Hoy no quiero resignarme
pensando que las cosas
podían haber sido mejor de otro modo.
No voy a aceptar la dictadura de las urnas,
la amenaza de los telediarios,
ni el invierno de los mercados.
Hoy voy a quemar las banderas
y voy a reiniciar algún principio,
hoy voy a rimar con el arte
mi corazón republicano,
que baila mejor de noche,
que se columpia entre la cordura
y el instinto,
que entiende de despedidas,
de dudas
y de pecados,
del morbo de la aventura.
Que una revolución es un acantilado,
igual que una página en blanco
para un poema».


Es curioso e interesante comprobar como este creador canario, conforme va encontrándose con su propia identidad artística, va desplegando en sus textos literarios y en sus canciones una "poÉtica" cada vez más madura y comprometida; "poÉtica" en la que el amor se va entramando con la realidad social de su tiempo, y en la que sus sentimientos comunicados se van diversificando y enriqueciendo cada vez más: querencias, pasiones, deseos, inconformismos, evocaciones, rupturas...

Diego Ojeda.

Bellísima en ese sentido, por ejemplo, la canción "Supongamos" –dedicada a su madre–, que Diego incorporará en su próximo disco:

«Como un caballo sin jinete
suelto las riendas del presente.
He aprendido a dormir sólo
y arreglar todos mis rotos.
Tu nombre es mi caligrafía,
mi cuerpo tu radiografía; 
llevo tu voz en mi maleta,
sé que estarás cuando yo vuelva.
Supongamos
que no eres tú la que te quedas,
que por las noches te desvelas
pensando que será de mí.
Supongamos
que a veces necesito verte
y entonces sueño hacer un puente
entre Canarias y Madrid
Se suicidan las palabras que he callado,
los abrazos que no has dado;
hoy yo los vengo a buscar.
Traigo flores en mis manos
y un pacto con mi pasado.
Voy a asesinar al llanto
para que no llores más
Supongamos 
Que no eres tú la que te quedas
Que por las noches te desvelas
Pensando que será de mí
Supongamos
Que a veces necesito verte
Y entonces sueño hacer un puente
Entre Canarias y Madrid».
("Supongamos").

Para concluir este "cuelgue" felicitar a Diego Ojeda por su trabajo, desearle lo mejor allá en la América hermana, decirle que esperamos su nuevo disco a corazón abierto, y hacer una breve referencia a los músicos y compositores amigos que le acompañaron en el concierto. En primer lugar mencionar al violinista Marino Sáiz –al que dedicaré mañana un "cuelgue" muy especial– y a tres cantautores que, a lo largo de la actuación, subieron al pequeño escenario de Libertad 8 para unirse al canto de Diego: Miguel Ángel García Osa –que interpretó su canción "Queriéndote a solas"–, Ari Jiménez – cantando "2082 Kms.", distancia que hay de Gran Canaria a Madrid– y Paula de Alba, que canta esta noche también en Libertad 8, donde pienso estar puntual y dispuesto a la admiración y a la sorpresa.

Marino Sáiz.
Miguel Ángel García Osa.
Ari Jiménez.
Paula de Alba y Diego Ojeda.

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