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sábado, 5 de febrero de 2011

FERNANDO POLAVIEJA - I. El descubrimiento de un gran tesoro de "piedras preciosas".

No hace mucho tiempo –enfrascado en el desarrollo de la "base de datos" que estoy creando en torno a la experiencia que ha supuesto, en nuestro país, y en toda Latinoamérica, el encuentro de la "música" con la "literatura"– estaba investigando, en concreto, qué poemas de Rafael Alberti habían sido musicalizados y cantados. 

Conocía y tenía clara, en ese sentido, la obra creada por Laurentino –en el exilio–, Mikaela, Soledad Bravo, Paco Ibáñez, Rosa León, Alfredo Arrebola, Vicente Amigo, Ángel Corpa, Enrique Llopis, Miguel Poveda y otros muchos más "cantautores"; y resulta que, cuando creía que prácticamente tenía descubierta y localizada toda la poesía cantada de Alberti, surgió ante mi, ¡y por sorpresa! –en una página de internet– un personaje que había grabado un disco entero, en 2001, basado en poemas de Rafael: "FERNANDO POLAVIEJA canta a Rafael Alberti. Marinero en Tierra", obra que para mi totalmente desconocida. (Tocayo, por favor, perdóname por aquella ignorancia transitoria.)


Inmediatamente me tiré a la calle buscando ese disco en las tiendas en las que habitualmente se vende "canción de autor" y en las que se consiguen de segunda mano –concretamente en Madrid os recomiendo dos: "La metralleta" y "Bangladésh", en las dos he comprado, a muy buen precio, obras importantes y en muy buen estado–.

Bueno, pues después de un par de días agotadores, busca que te busca, terminé descargándome aquel "Marinero en Tierra", de iTunes –compra rápida y bastante económica que no me gusta demasiado porque a mí lo que me "pone" es el disco; si es en CD, pues bueno; pero si es en vinilo ya es la "repera"–.

Nada más realizarme la descarga me puse a escucharlo... ¡Bellísimo!... ¡Qué pena no haber descubierto antes a Fernando Polavieja!... Escuchando las quince canciones que componen el disco, me vino a la memoria aquella hermosa definición de la "poesía" dada por Carlos Edmundo de Ory: «La poesía es un vómito de piedras preciosas»... Aquel día en que escuché, por primera vez, a Fernando Polavieja había hecho realmente el descubrimiento de un gran tesoro de piedras precisos: sus canciones compuestas sobre poemas de Rafael.

Fernando Polavieja cantando en
la Noche de Literatura en la Calle. Rota (Cádiz)
Después, lleno de curiosidad y de un poco de indignación conmigo mismo por el desconocimiento de  aquel tesoro que me había pasado desapercibido, quise enterarme de quien era Fernando Polavieja y me encontré con una especie de autobiografía que curiosamente aparecía en el contexto de una entrevista que le habían hecho a Fernando en la web titulada "El arte de vivir el flamenco" (http://www.elartedevivirelflamenco.com/

«Nací en Santander –comenta Fernando Polavieja– y cuando yo tenía tan sólo un año mi familia se vino a Jerez. Mi padre falleció cuando yo tenía 14 años. Él era administrador de La Voz del Sur y mi madre tuvo que criar a 11 hijos. A los más mayorcitos nos mandaron al colegio de huérfanos de periodistas de Madrid, San Isidoro. Con 17 años cogí la guitarra y la maleta y me recorrí media España. En Madrid cantaba en los mesones para ganarme la vida. Llegué a hacer una prueba en una casa de discos con 20 años y me dijeron que tenía que cantar algo más comercial para triunfar. No me dio la gana y me vine para Jerez. Aquí nació mi primer disco. Recuerdo que hubo un concurso en TVE que se llamaba "Música 3" que llevaba cantautores. Yo gané uno de los programas con la canción de "Nanas de la cebolla" de Miguel Hernández. Me censuraron parte de los versos y nunca más me llamaron para seguir con la grabación.»

¡Es curioso!... ¿A cuánto creador le habrá pasado, o le pasará, lo mismo que a Polavieja?; es decir, que haya dedicado su vida a la canción –optando por la calidad y arriesgando en defensa de la libertad–; que haya grabado un "grandísimo" disco como su "Marinero en Tierra" con textos de Alberti, y que, sin embargo, su obra no se haya difundido, ni haya tenido el apoyo que merece ni por las instituciones públicas en sus departamentos culturales, ni por los medios de comunicación...

Creo que eso mismo le ha pasado a muchos creadores. De ellos, algunos, decidieron retirarse, sin embargo otros como Fernando Polavieja no se rinden..., y se superan..., y afrontan nuevos retos..., y exploran nuevos tesoros de "piedras preciosas"..., y nos los ofrecen con ilusión, con entusiasmo, arriesgando, y con generosidad... En el "cuelgue" de mañana, también dedicado a Fernando, lo veremos... 

Amancio Prada, Fernando Polavieja
y Luis Eduardo Aute.
¡Prepararos porque vamos a conocer a "El desenterrador de vivos" que hay en Fernando Polavieja... ¡qué hermoso título para quienes creemos que ni los poetas, ni los cantantes..., ni las personas a las que amamos, mueren para siempre!

NOTA: Sobre la "fonoteca literaria" todo sigue igual... ¡siguen las "calladas" por respuesta!... Lo que significa que cada vez estoy más cerca de mi situación –que será muy gratificante– de ilegalidad.

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