Vistas de página en total

miércoles, 17 de abril de 2013

AMANCIO PRADA, LORCA Y ROSALÍA... UN FELIZ DESBORDAMIENTO DE BELLEZA Y DE SENSIBILIDAD.



El domingo pasado, día 14 de abril, a la salida del concierto que AMANCIO PRADA nos ofreció en e Teatro Español de Madrid, presentando su obra "A Rosalía de Federico", me resultó imposible sentarme para hacer un comentario de ella; salí tan emocionado y tan entusiasmado que solo fui capaz de escribir sobre ella una palabra y un sentimiento. La palabra: «¡Indescriptible!». El sentimiento: «¡Hay "esperanza"!... Hoy he podido constatar que es posible el gran triunfo de la "sensibilidad"».

Pasados unos días, y aún bajo el efecto estusiasmante y esperanzador del trabajo de Amancio, me dispongo a escribir un extenso comentario sobre lo que pudimos ver, escuchar y disfrutar los pasados días 12, 13 y 14 de abril, en el Teatro Español.

En efecto AMANCIO PRADA, acompañado al acordeón por el genial CUCO PEREZ, nos presentó su espectáculo poético-músico-teatral titulado "A Rosalía de Federico", obra dirigida por Carlos Aladro, con guión de Juan Carlos Mestre, e iluminación de Carlos Marqueríe.

El objetivo de esta crónica de hoy es dar a conocer el nuevo trabajo de Amancio, pero, sobre todo, pretende ser un gesto de reivindicación en torno a lo que considero uno de los espectáculos más bellos y de mayor sensibilidad que he presenciado en estos últimos años. Dar a conocer este espectáculo que  debería poderse disfrutar por todo nuestro país –¡este país nuestro se lo merece!–; y que debería volar hacia el continente hermano –Latinoamérica del alma– donde laten tantísimas vinculaciones afectivas e intelectuales con Lorca, con Rosalía y con Amancio.

Amancio Prada en el Teatro Español de Madrid.

Para ir entrando en el tema, permitidme que diga algo sobre AMANCIO PRADA que nos puede servir de introducción: 

Amancio es un compositor, un creador, un poeta, un juglar, un cantor, un "cantautor", un humanista... –todo eso y mucho más junto– de características muy singulares; ¡siempre lo fue!. 

De esas características quizá la más destacable es su tremenda y desbordante sensibilidad, que en su caso se convierte en una especie de fuerza interior  que –glosando una de las obras de Teresa de Jesús– le somete artísticamente a un natural, imparable –y nada forzado– "camino de perfección". 

Cada vez que me reencuentro con Amancio, en sus recitales, o en sus espectáculos, percibo y siento la concreción tangible de ese natural y espontáneo perfeccionamiento artístico concretado en el enriquecimiento de sus capacidades musicales, de su pasión por la literatura, de su buen cantar, de su capacidad para crear ámbitos de belleza y de serenidad, y, últimamente, enriquecimiento de su visión de la canción inmersa en un ámbito artístico mucho más global. La canción y la poesía en Amancio se funden con el gesto, la expresión corporal, la luz, las sombras, la declamación, la mirada...  y se convierten en lo que se ha dado en llamar un "diálogo escénico"; para mí ¡puro teatro!

¡Sí, teatro!, en el sentido de la visión del teatro que nos ofrece Federico García Lorca, y que Amancio proclama en mitad de la obra a la que hoy estoy haciendo referencia: "A Rosalía de Federico".


«Yo no hablo esta noche como autor ni como poeta –declama Amancio, sino como ardiente apasionado del teatro de acción social. El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la edificación de un país y el barómetro que marca su grandeza o su descenso. Un teatro sensible y bien orientado en todas sus ramas, desde la tragedia al vodevil, puede cambiar en pocos años la sensibilidad del pueblo; y un teatro destrozado, donde las pezuñas sustituyen a las alas, puede achabacanar y adormecer a una nación entera.

El teatro es una escuela de llanto y de risa… Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo; como el teatro que no recoge el latido social, el latido, histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risa o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro, sino sala de juego o sitio para hacer esa horrible cosa que se llama "matar el tiempo"». 

Pues bien, en ese contexto poético, musical y escénico AMANCIO PRADA ha creado un espectáculo –mucho más que un puro concierto– en el que con absoluta sobriedad –con su única presencia en el escenario, acompañado de CUCO PÉREZ al acordeón– nos ofrece la apasionada y apasionante aproximación literaria y afectiva que Federico García Lorca sostuvo con el pueblo gallego y, más concretamente, con Rosalía de Castro.

«Llevo a Galicia en el corazón porque en ella he vivido y soñado mucho»

«Desde las entrañas de la Andalucía,
mojados con sangre de mi corazón,
te mando a Galicia, dulce Rosalía,
claveles atados con rayos de sol».
(Federico García Lorca)


Amancio aparece en escena sentado con su guitarra –sobriedad también en la escenografía–, canta y recita... «Empieza el llanto de la guitarra. Se rompen las copas de la madrugada... Es inútil callarla...».

«A mi llegada a Galicia -dice Lorca y recita Amanciome sentí también poeta de la alta hierba y de la lluvia alta y pausada. Me sentí poeta gallego. Una imperiosa necesidad de hacer versos, su cantar, me obligó a estudiar a Galicia y su idioma. Y en el estudio de lo gallego, en su literatura y en su música encontré afinidades verdaderamente milagrosas con la literatura y la música andaluzas, o mejor dicho, flamencas».

Y a partir de ahí Amancio con su canto y con su voz alada invoca a la lluvia, a la luna, al agua...; nos acerca a un Lorca fundiendo, en sus versos y reflexiones, la sensualidad, el misticismo y la serenidad de los paisajes sureños y gallegos...; y nos canta –acariciando y rompiendo el aire a la vez– los "Seis poemas gallegos" de Federico que ha musicalizado magistralmente.



La obra continúa: «El silencio tiene su músicaFederico y Amancio y Rosalía–, pero el sonido tiene la esencia de la música del silencio»... Y a partir de ahí, el desbordamiento estético y sensitivo de la palabra y de la música: Federico y Rosalía encontrándose, y Amancio estrechando ese encuentro... "La gallina" (cuento para niños tontos), "Campanas de Bastabales", "Adiós ríos adiós fontes", "Pra a Habana", "Cando era tempo de inverno"... Y aplausos, y bravos... ¡Muchos aplausos!... ¡Gracias Amancio!... 

martes, 16 de abril de 2013

EN CASA DE... «JOSÉ AZULA»

Hace ya un tiempo que asistí al concierto que JOSÉ AZULA nos ofreció en la Sala Libertad 8, de Madrid, presentando su segundo disco titulado "Porque hoy cambiaré el rumbo" –fue, si no recuerdo mal, en el pasado mes de enero–

Manu Clavijo, Antonio de Pinto y José Azula
en Libertad 8
José Azula en Libertad 8-

Desde entonces he venido pensando y deseando hablar con él sobre su trabajo y sobre sus canciones, y hacerlo, si fuera posible, tranquilamente en su casa.

El caso es que, por unas u otras circunstancias, lo hemos ido aplazando –una de ellas ha sido su reciente paternidad– hasta que por fin decidimos concretar y realizar aquel encuentro que, como seguidamente os voy a contar, fue muy entrañable.

José Azula en su casa.

José vive en el barrio de Vallecas, barrio que me trae muchísimos recuerdos relacionados con mi llegada a Madrid a finales de los años sesenta. Entre aquellos recuerdos, en particular, mi primer encuentro con el "Padre Llanos" –cura obrero que luchó intensamente en defensa de los derechos humanos– y que me puso en contacto con grupos de jóvenes que durante un tiempo me acogieron en sus hogares.

Hubo un momento en casa de José Azula que todos aquellos recuerdos se me amontonaron, sobre todo cuando me asomé a una soledada terraza que José tiene en la cocina, desde la que se ve, por una parte, en el horizonte, todo el centro monumental de Madrid, y, por otra, el mundo entrañable y popular de los tejados, las terrazas y las corralas vallecanas tan llenas de vida auténticamente popular, y que en un tiempo dieron cobijo y aliento a tantos sueños de libertades.



Estas son algunas vistas que se divisan desde una de
las dos pequeñas terrazas que José Azúla tiene en su casa.

Inmerso en aquella visión y en aquellos recuerdos me vino también a la memoria una de las canciones del últimos disco de José: la que llama "Ahí enfrente":


«Tres acordes me bastaron derrotado de tu amor
No hay revolución posible despojado en tus entrañas
La soledad me engaña, incluso pierdo los papeles
Mi guitarra se enciende al compás de tus palabras.

Existo en tu latido al ritmo de tu corazón
Entono canciones fundiéndome en la acera,
Mi barrio está que tiembla, el asfalto mientras tanto
Canto esta canción.

La soledad se derrumba, quedan ruinas, se esfuma el estío
La libertad parece perderse en cada telediario
Mi ropa ondea en la ventana a media asta
Un cóctel de ilusión se asoma debajo de mi abrigo.

Dos torres se caen y en Palestina, 
también asoma la muerte
No hablemos de Chile, para eso está el recuerdo 
Salvador Allende

Y mientras ahí enfrente 
naufraga una patera incandescente
Y mientras ahí enfrente
la Europa del capital parece sostenerse».

Después de un buen rato, gozando del sol y de las vistas, y compartiendo recuerdos y un cigarrillo, decidimos centrarnos un poquito y empezar a hablar, más concretamente de música y canciones. Y así lo hicimos, nos fuimos al estudio donde José tiene su piano y sus guitarras, y donde atesora latidos musicales, que para él han sido referenciales, y que conserva, simbólicamente, en una colección de autógrafos y entradas de conciertos que tiene cuidadosamente enmarcadas y colgadas en las paredes: Antonio Vega, Los Secretos, Mamá, Tequila, Joaquín Sabina, o Enrique y Álvaro Urquijo.




Hablamos de su trabajo –José Azula trabaja a diario en una ONG como psicologo dentro un programa de atención a drogodependientes– y de como compagina dicho trabajo con del tiempo que dedica, en sus horas libres, a la composición de canciones, y a organizar sus conciertos siempre aprovechando días de fiesta, o fines de semana.

Recordamos su primer disco: "Plaza vieja" grabado y editado en 2007 con la producción de Antonio de Pinto. En aquel disco primerizo, José recopiló las canciones que había compuesto hasta entonces y que había editado provisionalmente en dos maquetas: "Noches de cuarto menguante" y "Caminar". En "Plaza vieja" incorporó 9 canciones compuestas por él, y el tema "Otra tarde" que pertenece a Enrique Urquijo; en el disco intervinieron musicalmente Antonio de Pinto, César Valencia, Antonio Toledo, Josito Congosto y Javier Urquijo.



En el año 2009 José Azula dejó de componer y se alejó bastante del mundillo de la música afectado por la repentina muerte de su madre; situación que remontó en el año 2011 empezando a componer nuevos temas y abriéndole un nuevo horizonte a su vida personal y a su trabajo como compositor y cantante; un horizonte que se ha concretado recientemente con la grabación de su segundo disco titulado "Porque hoy cambiaré de rumbo" en el que ha colaborado a la guitarra de Fernando Sánchez,  y ha vuelto a contar con la producción de Antonio de Pinto.

Fernando Sánchez.

"Por que hoy cambiaré el rumbo", disco dedicado a su madre, se compone de doce hermosas canciones  entre las que a mi personalmente me gustan, especialmente las tituladas "Lisboa", "Sigo en pie", "Flor nocturna" y "Laberinto de ingenuidad" que José la interpreta con la colaboración del buen amigo y "grande" compositor y "cantautor", Juan Antonio Muriel.


José Azula y Juan Antonio Muriel.
«En este laberinto me dispongo a retratarte,
me dispongo a dibujarte una vez más.
La mezcla de color en mi paleta,
 resulta la luz del día y mi pincel,
mi arma de aquella guerrilla.
En este laberinto las telas de araña indican su antigüedad,
ventanas que dan al paraíso donde tu estás,
rejillas que un día me dijeron
tu alma presa se ha de liberar.

Laberinto ¿Dónde guardas tu secreto?
Laberinto, contrabando de humildad,
Laberinto de ingenuidad.

En este laberinto hay una puerta entreabierta,
me dispongo sin dudarlo a caminar.
Un rayo de luz pega en mi costado tomando formas varias
y es de agrado respirar la libertad.
Unos metros más hacia delante veo una luz,
tremendos bosques que me anuncian que hoy es mejor
Rejillas que un día me dijeron tu alma presa algún día respirará.

Laberinto ¿Dónde guardas tu secreto?
Laberinto, contrabando de humildad,
Laberinto de ingenuidad».

Bellísima canción, que, por supuesto, os recomiendo escuchar... Y así transcurrió la tarde en casa de José Azula; tarde preciosamente vigilada por Martín que no nos perdía de vista en los brazos de Diana... Os confieso que me sentí especialmente feliz el ratito en el que me dejaron tener en brazos al  "muchachito" y sentir como me miraba y me sonreís... ¡Familia, gracias por vuestra acogida!. Empezaba a anochecer y tuve que marchar.

Por último, para concluir este cuelgue, o dejo unas últimas fotografías que guardaré como un bonito y entrañable recuerdo... José me regaló, allí, inmerso en la calidez de su casa, algunas de sus canciones.



ÍÑIGO COPPEL, 14 DE ABRIL + 1 = 15 DE ABRIL... INSISTO: ¡HAY ESPERANZA!: EL TRIUNFO DE LA SENSIBILIDAD.

14 de abril + 1 = 15 de abril... Acabo de llegar del concierto que ÍÑIGO COPPEL nos ha ofrecido en la Sala Libertad 8, de Madrid... Segundo día consecutivo en el que vuelvo a experimentar la misma experiencia y el mismo convencimiento: ¡HAY ESPERANZA!... ¡Hay esperanza mientras siga siendo posible el TRIUNFO DE LA SENSIBILIDAD!...

14 de abril + 1 = 15 de abril... ¡ÍNIGO COPPEL derrocha SENSIBILIDAD!... ¡HAY ESPERANZA!





Íñigo Coppel en el concierto  ofrecido en Libertad 8.
En la primera imagen le acompaña Manu Clavijo al violín.

lunes, 15 de abril de 2013

«CANCIONES, RAZONES UTÓPICAS, SUEÑOS POSIBLES Y ESPERANZAS» - II + «UN RECETA MUY ESPECIAL».

El sábado pasado, día 13. os contaba que estuve en Segovia participando en el XXI Seminario de Formación que organiza ALEZEIA (Asociación de Educación para la Salud); seminario al que asisten médicos y, en general, personal relacionado con el mundo sanitario, de todo el país. Concretamente este año desarrollaron un tema de reflexión verdaderamente hermoso e importante al que titularon "Cara y cruz de la personalidad; escucharla a través de la música".

Mi participación en el seminario se concretó en un conferencia a la que llamé "La razón utópica y la capacidad de soñar, como realidades básicas para el fortalecimiento de la personalidad"; y –a un nivel más práctico– en la realización de audición comentada de canciones a la que titulé: "Canción, razones utópicas, sueños posibles y esperanzas"; en concreto, escuchamos y trabajamos sobre estas diez canciones:

CONTADME UN SUEÑO de León Felipe / Adolfo Celdrán
YA NO HAY LOCOS de León Felipe / Paco Ibáñez
UN CORAZÓN de Luis Eduardo Aute
• VOLAR ES PARA PÁJAROS de Hilario Camacho y Pablo Guerrero
EL REPARADOR DE SUEÑOS de Silvio Rodríguez
RABO DE NUBE de Silvio Rodríguez
SOMNIEM de Lluís Llach
NO ABARATEXIS EL SOMNI de Lluís Llach
YO VENGO A OFRECER MI CORAZÓN de Fito Páez
SUEÑOS de Pablo Guerrero



Tres momentos del Seminario en los que los participantes
realizaron la audición de las canciones propuestas.

En el "cuelgue" del pasado día 13 me comprometí a ofrecer en el blog, esas diez canciones en video y empecé a hacerlo allí, ofreciendo las cuatro primeras. Hoy me dispongo a compartir las seis restantes. Pero antes me gustaría contaros una anécdota, entre divertida y simbólicamente muy seria, que surgió durante la audición; una anécdota a la que podríamos llamar:

"UNA RECETA MUY ESPECIAL"

Estábamos escuchando las canciones en grupo y en un clima de absoluta y saludable relajación, y alguien me comentó: "¡Qué maravilla! ¡Que momento más genial! ... Y es que las canciones que nos estás poniendo son hermosísimas»... 

Al escuchar aquello, de repente, se me ocurrió algo –que entre broma y muy en serio– les recomendé a los médicos y sanitarios presentes: «Lo que tendríais que hacer es, en lugar de recomendarles a vuestros pacientes dos pastillas de LORAZEPAM, o de ORFIDAL, para que se relajen, recetarles un par de estas canciones. Por ejemplo recetarles la audición de un "Reparador de sueños" y un "Yo vengo a ofrecer mi corazón", o, sencillamente, un "Rabo de nube" y el "Sueños" de Pablo Guerrero. ¡Seguro que todo iría mejor y que los resultados serían muchísimo más liberadores y eficaces!».... ¡No!, no es una broma... Al final todos reconocimos que aquella "receta tan especial" no sería ninguna tontería... 

Y ahora, sin más paso a ofreceros los vídeos correspondientes a la seis útimas canciones antes mencionadas.


«Siempre llega el enanito
con sus herramientas de aflojar los odios
y apretar amores.
Siempre, llega el enanito,
siempre oreja adentro
con afán risueño de enmendar lo roto.

Siempre,
apartando piedras de aquí, basura de allá,
haciendo labor.
Siempre va esta personita feliz
trocando lo sucio en oro.
Siempre,
llega hasta el salón principal,
donde está el motor que mueve la luz.
Y siempre allí hace su tarea mejor,
el reparador de sueños.

Siempre,
llega el enanito hasta la persona,
hasta todo el pueblo, hasta el universo.
Siempre, llega el enanito
y desde esa hora se acaba el silencio
y aparece el trino».
(“El reparador de sueños”. Silvio Rodríguez).



«Si me dijeran pide un deseo
preferiría un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza».
(“Rabo de nube”. Silvio Rodríguez).


«Soñáis,
pues sí, claro, soñamos constantemente.
Esperáis demasiado,
pues sí, hemos aprendido a esperar y lo esperamos todo.
Queréis demasiado,
pues sí, claro, queremos demasiado, más, todo, ávidamente.
Tenéis demasiada prisa,
pues sí, claro, caminar, llegar, recomenzar, tenemos prisa, mucha prisa...

Soñáis,
sí, inevitablemente
El sueño de hoy como posibilidad del mañana.
Esperáis demasiado,
pues sí, claro, y no nos avergüenza ser esclavos
de la esperanza.
Queréis demasiado,
pues sí, claro, es nuestro rabioso derecho
y más aún nuestro deber.
Exigis,
pues sí, claro, apasionadamente o con tristeza.

Y de todos modos, mejor así,
mejor un pueblo que se mueve,
aunque a veces precipitado,
aunque a veces demasiado prudente,
aunque a veces sucio, bajo, rastrero,
aunque a veces sublime,
mejor así, con toda su condición humana, extraña
y sencilla;
mejor así que un rebaño de corderos
sometido al cálculo de los ordenadores de intereses.

Por ello, nadie debe avergonzarse de decir,
nadie debe avergonzarse de gritar:
Soñamos sí, constantemente,
soñamos sin límites en los sueños,
soñamos hasta lo inimaginable.
Soñamos siempre
y lo esperamos todo,
hemos aprendido el arte de esperar
en noches interminables de impotencia
sabemos esperar y lo esperamos todo,
y lo queremos todo,
queremos lo imposible para llegar a lo posible,
queremos lo posible para llegar a lo imposible;
mejor así, con toda la condición humana, extraña y sencilla;
mejor así,
que un rebaño de corderos
sometidos al cálculo de los ordenadores de intereses;
por ello, si alguna vez nos dicen,
si alguna vez se atreven a decirnos...

SOÑÁIS.
¡Pués sí, claro! constantemente,
soñamos siempre.
Si nos decís: ESPERÁIS DEMASIADO.
¡Pués si, claro! hemos aprendido el arte de esperar
y lo esperamos todo.
Si nos decís: QUERÉIS DEMASIADO.
¡Pués sí, claro! queremos demasiado,
y aún más, ávidamente.
Si nos decís: TENÉIS DEMASIADA PRISA.
¡Pués sí, claro! caminar, llegar,
recomenzar, sí,
¡tenemos prisa!».
(“Somnieu”. Lluís Llach)


«Somnieu, / és clar que sí, somniem constantment. / Espereu massa, / és clar que sí, ham après a esperar i ho esperem tot. / Voleu massa, / és clar que sí, volem massa, més, tot, àvidament. / Teniu massa pressa, / sí, és clar que sí, caminar, arribar, recomençar, tenim pressa, molta pressa.

Somnieu, /sí inevitablement. / El somni d’avui com possibilitat del demà. / Espereu massa, / es clar que sí, i no ens fa cap vergonya ésser esclaus / de l’esperança. / Voleu massa, / és clar que sí, és el nostre dret rabiós, / i encara més el nostre deure. / Exigiu, / és clar que sí, apassionadament o amb tristesa.

I tanmateix, / i tanmateix, millor així, /millor un poble que es mou, / encara que, a vegades, precipitat, / encara que, a vegades, massa prudent, / encara que, a vegades, brut, baix, rastrer, / encara que, a vegades, sublim, / millor així, amb tota la seva condició humana, estranya i senzilla; / millor així, que no un ramat de xais / sotmès al càlcul dels ordenadors d’interessos.

Per això, que ningú no s’avergonyeixi de dir, / que ningú no s’avergonyeixi de cridar: / Somniem, sí, constantment, / somniem sense límits en els somnis, / somniem fins l’inimaginable. / Somniem sempre, / i ho esperem tot, / hem après l’art d’esperar, / aquest art d’esperar / en nits interminables d’impotència; sabem esperar i ho esperem tot, tot, / i ho volem tot, /volem l’impossible per a arribar al possible, / volem el possible per a arribar a l’impossible; / millor així, amb tota la seva condició humana, estranya i senzilla; / millor així, que no un ramat de xais sotmesos al càlcul dels ordenadors d’interessos; /per això, si mai ens diuen, si mai ens gosen dir...

SOMNIEU. / És clar que sí! constantment, somniem sempre. / Si en dieu: ESPEREU MASSA. / És clar que sí, hem après a esperar, i ho esperem tot. / Si ens dieu: VOLEU MASSA. / És clar que sí, volem massa, més i tot, àvidament. / Si ens dieu: TENIU MASSA PRESSA. / És clar que sí, caminar, arribar, recomençar, sí, tenim pressa». (“Somnieu”. Lluís Llach).



«No empobrezcas el sueño,
no tengo otra cosa que decirte, si quieres
no empobrezcas el sueño,
que es como la estrella que hay al final del camino.

Y si es preciso reharemos todos los signos
de un presente tan difícil y arisco
que no empobrezcas tu sueño nunca más.

Que nos han puesto precio por vivir
y el vivir a veces tiene el precio de decir basta.
Basta de renuncias mediocres
que no nos permiten la historia en pie.

Y si es preciso conviviremos la miseria
pero ha de ser sin engaño, dignamente,
basta de amenazas innobles
con el hambre y el tronar de los cañones.

No empobrezcas el sueño,
tu estrella que está al final del camino,
no empobrezcas el sueño,
por desprecio te darás a ti mismo».
(“No abarateixis el somni”. Lluís Llach).

«No abarateixis el somni, / res més que això tinc per dir-te, si vols. / No abarateixis el somni, / que és com l'estel que hi ha al fons del camí. / Si cal, refarem tots els signes / d'un present tan difícil i esquerp, / però no abarateixis el teu somni mai més. / Que ens han fet preu per viure / i el viure a voltes té el preu de dir prou. / Prou de renúncies mediocres / que no ens permeten la història dempeus. / Si cal, conviurem la misèria, / però ha de ser sense engany, dignament, / prou d'amenaces innobles / amb la fam i el tronar dels canons. / No abarateixis el somni, / el teu estel que hi ha al fons del camí, / no abarateixis el somni / o et donaràs per menyspreu tu mateix». (“No abarateixis el somni”. Lluís Llach).



«Quién dijo que todo está perdido
yo vengo a ofrecer mi corazón
tanta sangre que se llevó el río
yo vengo a ofrecer mi corazón...

No será tan fácil ya sé que pasa
no será tan simple como pensaba
como abrir el pecho y sacar el alma
una cuchillada del amor.

Luna de los pobres siempre abierta
yo vengo a ofrecer mi corazón
como un documento inalterable
yo vengo a ofrecer mi corazón...

Y uniré las puntas de un mismo lazo
y me iré tranquilo me iré despacio
y te daré todo y me darás algo
algo que me alivie un poco más.

Cuando no haya nadie cerca o lejos
yo vengo a ofrecer mi corazón
cuando los satélites no alcancen
yo vengo a ofrecer mi corazón...

Y hablo de países y de esperanzas
hablo por la vida hablo por la nada
hablo de cambiar esta nuestra casa
de cambiarla por cambiar no más

Quién dijo que todo está perdido
yo vengo a ofrecer mi corazón».
(“Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Fito Páez.
Canta: Fito Páez, Mercedes Sosa y Víctor Heredia).



«Los sueños vuelan alto como pájaros.
Los sueños ven la tierra desde arriba.
Los sueños tienen ojos transparentes.
Los sueños iluminan.

Los sueños son posibles,
los sueños son posibles,
los sueños son posibles.

Tus sueños descienden como lluvia.
Tus sueños acuden si los llamas.
Tus sueños viven más que tu vida.
Tus sueños se instalan en tu casa.

Tus sueños son posibles,
tus sueños son posibles,
tus sueños son posibles.

Los sueños están en los bolsillos
de los trajes usados y los besos.
Los sueños eligen las miradas
que en el futuro van a ser verdades.

Los sueños son posibles,
los sueños son posibles,
los sueños son posibles.

Tus sueños son posibles,
tus sueños son posibles».
(“Sueños”. Pablo Guerrero).

domingo, 14 de abril de 2013

AMANCIO PRADA, 14 DE ABRIL... ¡HAY ESPERANZA!: EL TRIUNFO DE LA SENSIBILIDAD.

14 de abril... Acabo de llegar a casa. Vengo de encontrarme con la BELLEZA. He podido acariciarla y revolcarme en ella... ¡LA BELLEZA!... Teatro Español, de Madrid... AMANCIO PRADA... "A Rosalía de Federico"... ¡INDESCRIPTIBLE!... 

14 abril: ¡HAY ESPERANZA!... ¡Quizá la única!... Hoy he podido constatar que es posible  el gran TRIUNFO DE LA SENSIBLIDAD.




Amancio Prada en el Teatro Español, de Madrid.
«A Rosalía de Federico»

PEDRO GUERRA. «30 AÑOS»... LLEGÓ CON SU "GOLOSINAS" Y LE APORTÓ A LA "CANCIÓN DE AUTOR" EL AIRE FRESCO Y EL "RESPIRO" QUE ESTABA NECESITANDO.

Pedro Guerra.

En estos días, felizmente, PEDRO GUERRA acaba de publicar su nuevos triple CD titulado "30 AÑOS"; disco en el que se cumple el 30 aniversario de su dedicación a la música y a la canción. Un disco con 54 temas en el que han colaborado, acompañándole, las voces de Bumbury, Ana Belén, Lenine, Javier Álvarez, Luis Eduardo Aute, Andrés Suárez, Javier Ruibal, Silvio Rodríguez, Pedro Aznar, Chico César, Estrella Morente, Josemi Carmona, Andrés Molina, Rogelio Botanz y el poeta Ángel Álvarez.

Con motivo de la grabación y edición de este extraordinario disco de aniversario –que celebro, y que creo que somos muchos los que lo celebramos– Pedro me solicitó que le acompañara con un breve texto referido a su trabajo y a su obra. Para mí recibir esa invitación fue un motivo de gozo y un honor por el que me siento muy agradecido.

Durante un tiempo he guardado el texto que escribí a la espera de la edición del disco. Aprovechando que el propio Pedro ya ha hecho público en internet su nueva "criatura", me apetece reproducir –aquí donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA– aquel texto que redacté con un inmenso cariño, pero, sobre todo, destacando la gran importancia que tuvieron para la "canción de autor", y para la "música popular", en general, sus primeras canciones y su primer disco titulado "GOLOSINAS"; disco que, insisto, marcó, de alguna forma, un antes y un después, de la "canción de autor" en España.



Este es el texto;

«1993… No eran demasiado “buenos tiempos” para la “canción de autor”… Había quien achacaba aquella situación a los “enterradores” que querían silenciarla por lo incómoda que podía llegar a resultar su existencia; otros culpabilizaban a la “industria discográfica” que ya no apostaba por ella…; yo, por mi parte, en aquel momento, pensaba que la “canción de autor” estaba de alguna manera estancada –como buscándose a si misma, para reencontrar su propia identidad– y que en esa situación necesitaba “un respiro”.

Fue aquel año, y en aquellas circunstancias, cuando Pedro Guerra decidió trasladarse de Tenerife a Madrid con un puñado de canciones en el alma y con la inmensa ilusión de iniciar su nueva andadura musical en solitario. Recuerdo perfectamente el día que me dio un casete con aquellas primeras canciones y el momento en que me senté tranquilamente a escucharlas y a reescucharlas –no recuerdo cuántas veces lo hice–. Fue un momento inolvidable; del más puro disfrute y de una intensa esperanza…

Aquel muchacho canario –creo que no demasiado consciente de ello– venía a aportarle a la “canción de autor” el aire fresco y el “respiro” que estaba necesitando… Y así fue: su “Golosinas” –poco tiempo después– se echó a volar…; consiguió –de alguna forma– darle un aire limpio y renovado a la canción popular…; y Pedro se convirtió en un cantor de referencia para muchos de los “jóvenes cantautores” que le sucedieron –y yo diría que también para algunos de los que en aquel momento estaban “estancados”–.


Y así fue como aquellas primeras canciones de Pedro, y él mismo –con su humildad y con su grandeza– marcaron, sin duda, un hito fundamental y esperanzador en la historia de nuestra música popular. Él supo alumbrar –con su propio alumbramiento musical y poético– el futuro de la “canción de autor”.

Yo, personalmente, admiro mucho a Pedro Guerra, sobre todo porque en un momento determinado de su vida modeló un sueño; decidió “empujarlo” con ilusión y con mucho esfuerzo; y ahí sigue, y aquí le tenemos: “cantando –y cantándolo muy bien– como quien respira”». (Fernando González Lucini).

Junto con mis palabras, hubo otras, de entrañables amigos y compañeros, que también se unieron a la celebración de este 30 cumpleaños: Daniel Rabinovich (Les Luthiers), Iñaki Gabilondo, Andreu Buenafuente, Enrique Vila-Matas, Carlos García Gual, Juan Diego Botto, Ismael Serrano, Benjamín Prado, Juan Luis Arsuaga, Juan Cruz Ruiz, Lluís Llach, Soledad Gallego-Díaz, Silvio Rodríguez y Víctor Manuel. Palabras todas ellas justas, cariñosas y agradecidas que pueden encontrarse –junto con una información más detallada del disco– en el siguiente enlace:


Concluyo felicitando a PEDRO GUERRA por el 30 aniversario de su dedicación a la música, por su nuevo y extraordinario recopilatorio y, en general, por su presencia incuestionablemente necesaria en el pasado, en el presente y estoy convencido de que también en el futuro de la historia de nuestra música y de nuestra canción contemporáneas.

sábado, 13 de abril de 2013

«CANCIONES, RAZONES UTÓPICAS, SUEÑOS POSIBLES Y ESPERANZAS» - I

El cuelgue de hoy surge y vuela desde la ciudad de Segovia donde me encuentro participando, como invitado, en el XXI Seminario de Formación que organiza ALEZEIA (Asociación de Educación para la Salud); un encuentro en el que se reúnen anualmente médicos y, en general, especialistas relacionados con la Sanidad, con el fin de reflexionar sobre su trabajo y actualizar permanentemente su formación.

Este año, en el XXI Seminario, están trabajando un tema que me parece especialmente interesante; tema al que han titulado: "Cara y cruz de la personalidad; escucharla a través de la música".

Cuando la Asociación decidió dedicar su seminario a ese tema, me solicitaron mi participación, y yo, encantado, acepté su propuesta y les sugerí dos módulos de reflexión y de trabajo que son precisamente, sobre los que trataremos esta tarde:  "La razón utópica y la capacidad de soñar, como como realidades básicas para el fortalecimiento de la personalidad"; y, ya a un nivel más práctico, el módulo al que he llamado: "Canción, razones utópicas, sueños posibles y esperanzas".

En el contexto de esos dos módulos, vamos a escuchar y a trabajar, en concreto, sobre diez canciones, que, posteriormente, los participantes en el Seminario aplicarán en sus consultas o tratamientos sanitarios. Esas diez canciones son las siguientes:

CONTADME UN SUEÑO de León Felipe / Adolfo Celdrán
YA NO HAY LOCOS de León Felipe / Paco Ibáñez
UN CORAZÓN de Luis Eduardo Aute
EL REPARADOR DE SUEÑOS de Silvio Rodríguez
VOLAR ES PARA PÁJAROS de Hilario Camacho y Pablo Guerrero
RABO DE NUBE de Silvio Rodríguez
SOMNIEM de Lluís Llach
NO ABARATEXIS EL SOMNI de Lluís Llach
YO VENGO A OFRECER MI CORAZÓN de Fito Páez
SUEÑOS de Pablo Guerrero

Pues bien, he pensado, que entre hoy y mañana, podríamos compartir esas diez canciones aquí donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA; y es lo que os propongo en esta ocasión: disfrutar juntos de esas canciones que nos pueden ser tan feliz y eficazmente saludables. Hoy colgaré cuatro, y mañana las seis restantes.



«Ahora estoy de regreso, he llegado hace poco,
soy nuevo en la ciudad... Y esto quiere decir:
Me durmieron con un cuento...
y me he despertado con un sueño.
Voy a contar mi sueño, narradores de cuentos.
Voy a contar mi sueño.
Es un sueño sin lazos,
sin espejos,
sin anillos,
sin redes,
sin trampas... y sin miedo.
Soñé... ¡Sueño!
No soy un cuento.
Vengo de más lejos...
¡Soy y vengo del sueño!
Y digo que soñar es querer, querer, querer, querer, querer...
querer escaparse del espejo,
querer desenredarse del ovillo,
querer descoyuntarse de la dulce rosquilla de los cuentos,
querer desenvolverse... prolongarse...
soñar es decir 4 veces,
44 veces,
4.444 veces, por ejemplo:
Yo no quiero,
yo no quiero,
yo no quiero,
yo no quiero,
verme en el tiempo
ni en la tierra
ni en el agua sujeto;
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento».
("Contadme un sueño". León Felipe - Adolfo Celdrán).



«Ya no hay locos, ya no hay locos
ya no hay locos, en España ya no hay locos.

Se murió aquel manchego,
aquel esrajalário fantasma del desierto.

Ya no hay locos, ya no hay locos
ya no hay locos, amigos ya no hay locos.

Todo el mundo está cuerdo
terrible, horriblemente cuerdo.

Ya no hay locos, ya no hay locos
ya no hay locos, en España ya no hay locos.

¿Cuándo se pierde el juicio?
Yo pregunto: ¿Cuando se pierde, cuándo?
Si no es ahora, que la justicia
vale menos que el orín de los perros.

Ya no hay locos, ya no hay locos
ya no hay locos, amigos ya no hay locos».
("Ya no hay locos". León Felipe - Paco Ibáñez).



«Dicen que todo se explica,
que el azar oculta un orden.
Nada se escapa a la regla
de la cordura del hombre.
Bajo la luz de la ciencia
ninguna sombra se esconde;
música y magia son mitos
que a la materia responden.

Tiene que existir,
aún tiene que latir,
amordazado por la razón,
un corazón.

Nada obedece al misterio
que configura a la noche.
No tiene peso el vacío
puesto que no tiene doble;
el sentimiento es un lujo
que agujera el soporte
de las respuestas cabales
a lo que no se conoce.

Ser un verbo sin sangre
de pensamientos conformes,
una cabeza en la masa
con apellidos y nombre.
Triste deber de la Historia
el de encontrar soluciones
acribillando latidos
para que suenen relojes».
("Un corazón". Luis Eduardo Aute).



«Hace tiempo era un niño
buen cazador de nubes
y es que al cielo subía por sumas de escaleras
trepando por la hierba de luz del arco iris
o por los hilos de sol de mis cometas.

Ahora quiero volar, y sé que antes del silencio,
antes del bien y del mal, del cruel y del tirano
pasaba por el mundo sobre ángeles y cosas
un hombre libre con alas en las manos.

Ahora vuelvo a volar. Tengo unas alas blancas
con que abrazar el aire, romper el horizonte,
llegar hasta ciudades lejanas como sueños
y enseñarles a todos que es posible la vida.

Suben a mi ventana gritos alucinados,
chirridos de sirena arañándome entero
y voces de "estás loco, volar es para pájaros".
Pero extiendo mis alas, miro hacia el cielo y salto,
miro hacia el suelo y caigo».
("Volar es para pájaros". Pablo Guerrero - Hilario Camacho).

ARTE Y CANCIÓN: "BALADA DE TOLITO" CON JOAQUÍN SABINA Y ALFREDO GONZÁLEZ

Una de mis actividades que más añoro y que me gustaría retomar algún día es el diseño y la realización de exposiciones relacionadas con la ...