Páginas vistas en total

lunes, 15 de abril de 2013

«CANCIONES, RAZONES UTÓPICAS, SUEÑOS POSIBLES Y ESPERANZAS» - II + «UN RECETA MUY ESPECIAL».

El sábado pasado, día 13. os contaba que estuve en Segovia participando en el XXI Seminario de Formación que organiza ALEZEIA (Asociación de Educación para la Salud); seminario al que asisten médicos y, en general, personal relacionado con el mundo sanitario, de todo el país. Concretamente este año desarrollaron un tema de reflexión verdaderamente hermoso e importante al que titularon "Cara y cruz de la personalidad; escucharla a través de la música".

Mi participación en el seminario se concretó en un conferencia a la que llamé "La razón utópica y la capacidad de soñar, como realidades básicas para el fortalecimiento de la personalidad"; y –a un nivel más práctico– en la realización de audición comentada de canciones a la que titulé: "Canción, razones utópicas, sueños posibles y esperanzas"; en concreto, escuchamos y trabajamos sobre estas diez canciones:

CONTADME UN SUEÑO de León Felipe / Adolfo Celdrán
YA NO HAY LOCOS de León Felipe / Paco Ibáñez
UN CORAZÓN de Luis Eduardo Aute
• VOLAR ES PARA PÁJAROS de Hilario Camacho y Pablo Guerrero
EL REPARADOR DE SUEÑOS de Silvio Rodríguez
RABO DE NUBE de Silvio Rodríguez
SOMNIEM de Lluís Llach
NO ABARATEXIS EL SOMNI de Lluís Llach
YO VENGO A OFRECER MI CORAZÓN de Fito Páez
SUEÑOS de Pablo Guerrero



Tres momentos del Seminario en los que los participantes
realizaron la audición de las canciones propuestas.

En el "cuelgue" del pasado día 13 me comprometí a ofrecer en el blog, esas diez canciones en video y empecé a hacerlo allí, ofreciendo las cuatro primeras. Hoy me dispongo a compartir las seis restantes. Pero antes me gustaría contaros una anécdota, entre divertida y simbólicamente muy seria, que surgió durante la audición; una anécdota a la que podríamos llamar:

"UNA RECETA MUY ESPECIAL"

Estábamos escuchando las canciones en grupo y en un clima de absoluta y saludable relajación, y alguien me comentó: "¡Qué maravilla! ¡Que momento más genial! ... Y es que las canciones que nos estás poniendo son hermosísimas»... 

Al escuchar aquello, de repente, se me ocurrió algo –que entre broma y muy en serio– les recomendé a los médicos y sanitarios presentes: «Lo que tendríais que hacer es, en lugar de recomendarles a vuestros pacientes dos pastillas de LORAZEPAM, o de ORFIDAL, para que se relajen, recetarles un par de estas canciones. Por ejemplo recetarles la audición de un "Reparador de sueños" y un "Yo vengo a ofrecer mi corazón", o, sencillamente, un "Rabo de nube" y el "Sueños" de Pablo Guerrero. ¡Seguro que todo iría mejor y que los resultados serían muchísimo más liberadores y eficaces!».... ¡No!, no es una broma... Al final todos reconocimos que aquella "receta tan especial" no sería ninguna tontería... 

Y ahora, sin más paso a ofreceros los vídeos correspondientes a la seis útimas canciones antes mencionadas.


«Siempre llega el enanito
con sus herramientas de aflojar los odios
y apretar amores.
Siempre, llega el enanito,
siempre oreja adentro
con afán risueño de enmendar lo roto.

Siempre,
apartando piedras de aquí, basura de allá,
haciendo labor.
Siempre va esta personita feliz
trocando lo sucio en oro.
Siempre,
llega hasta el salón principal,
donde está el motor que mueve la luz.
Y siempre allí hace su tarea mejor,
el reparador de sueños.

Siempre,
llega el enanito hasta la persona,
hasta todo el pueblo, hasta el universo.
Siempre, llega el enanito
y desde esa hora se acaba el silencio
y aparece el trino».
(“El reparador de sueños”. Silvio Rodríguez).



«Si me dijeran pide un deseo
preferiría un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza».
(“Rabo de nube”. Silvio Rodríguez).


«Soñáis,
pues sí, claro, soñamos constantemente.
Esperáis demasiado,
pues sí, hemos aprendido a esperar y lo esperamos todo.
Queréis demasiado,
pues sí, claro, queremos demasiado, más, todo, ávidamente.
Tenéis demasiada prisa,
pues sí, claro, caminar, llegar, recomenzar, tenemos prisa, mucha prisa...

Soñáis,
sí, inevitablemente
El sueño de hoy como posibilidad del mañana.
Esperáis demasiado,
pues sí, claro, y no nos avergüenza ser esclavos
de la esperanza.
Queréis demasiado,
pues sí, claro, es nuestro rabioso derecho
y más aún nuestro deber.
Exigis,
pues sí, claro, apasionadamente o con tristeza.

Y de todos modos, mejor así,
mejor un pueblo que se mueve,
aunque a veces precipitado,
aunque a veces demasiado prudente,
aunque a veces sucio, bajo, rastrero,
aunque a veces sublime,
mejor así, con toda su condición humana, extraña
y sencilla;
mejor así que un rebaño de corderos
sometido al cálculo de los ordenadores de intereses.

Por ello, nadie debe avergonzarse de decir,
nadie debe avergonzarse de gritar:
Soñamos sí, constantemente,
soñamos sin límites en los sueños,
soñamos hasta lo inimaginable.
Soñamos siempre
y lo esperamos todo,
hemos aprendido el arte de esperar
en noches interminables de impotencia
sabemos esperar y lo esperamos todo,
y lo queremos todo,
queremos lo imposible para llegar a lo posible,
queremos lo posible para llegar a lo imposible;
mejor así, con toda la condición humana, extraña y sencilla;
mejor así,
que un rebaño de corderos
sometidos al cálculo de los ordenadores de intereses;
por ello, si alguna vez nos dicen,
si alguna vez se atreven a decirnos...

SOÑÁIS.
¡Pués sí, claro! constantemente,
soñamos siempre.
Si nos decís: ESPERÁIS DEMASIADO.
¡Pués si, claro! hemos aprendido el arte de esperar
y lo esperamos todo.
Si nos decís: QUERÉIS DEMASIADO.
¡Pués sí, claro! queremos demasiado,
y aún más, ávidamente.
Si nos decís: TENÉIS DEMASIADA PRISA.
¡Pués sí, claro! caminar, llegar,
recomenzar, sí,
¡tenemos prisa!».
(“Somnieu”. Lluís Llach)


«Somnieu, / és clar que sí, somniem constantment. / Espereu massa, / és clar que sí, ham après a esperar i ho esperem tot. / Voleu massa, / és clar que sí, volem massa, més, tot, àvidament. / Teniu massa pressa, / sí, és clar que sí, caminar, arribar, recomençar, tenim pressa, molta pressa.

Somnieu, /sí inevitablement. / El somni d’avui com possibilitat del demà. / Espereu massa, / es clar que sí, i no ens fa cap vergonya ésser esclaus / de l’esperança. / Voleu massa, / és clar que sí, és el nostre dret rabiós, / i encara més el nostre deure. / Exigiu, / és clar que sí, apassionadament o amb tristesa.

I tanmateix, / i tanmateix, millor així, /millor un poble que es mou, / encara que, a vegades, precipitat, / encara que, a vegades, massa prudent, / encara que, a vegades, brut, baix, rastrer, / encara que, a vegades, sublim, / millor així, amb tota la seva condició humana, estranya i senzilla; / millor així, que no un ramat de xais / sotmès al càlcul dels ordenadors d’interessos.

Per això, que ningú no s’avergonyeixi de dir, / que ningú no s’avergonyeixi de cridar: / Somniem, sí, constantment, / somniem sense límits en els somnis, / somniem fins l’inimaginable. / Somniem sempre, / i ho esperem tot, / hem après l’art d’esperar, / aquest art d’esperar / en nits interminables d’impotència; sabem esperar i ho esperem tot, tot, / i ho volem tot, /volem l’impossible per a arribar al possible, / volem el possible per a arribar a l’impossible; / millor així, amb tota la seva condició humana, estranya i senzilla; / millor així, que no un ramat de xais sotmesos al càlcul dels ordenadors d’interessos; /per això, si mai ens diuen, si mai ens gosen dir...

SOMNIEU. / És clar que sí! constantment, somniem sempre. / Si en dieu: ESPEREU MASSA. / És clar que sí, hem après a esperar, i ho esperem tot. / Si ens dieu: VOLEU MASSA. / És clar que sí, volem massa, més i tot, àvidament. / Si ens dieu: TENIU MASSA PRESSA. / És clar que sí, caminar, arribar, recomençar, sí, tenim pressa». (“Somnieu”. Lluís Llach).



«No empobrezcas el sueño,
no tengo otra cosa que decirte, si quieres
no empobrezcas el sueño,
que es como la estrella que hay al final del camino.

Y si es preciso reharemos todos los signos
de un presente tan difícil y arisco
que no empobrezcas tu sueño nunca más.

Que nos han puesto precio por vivir
y el vivir a veces tiene el precio de decir basta.
Basta de renuncias mediocres
que no nos permiten la historia en pie.

Y si es preciso conviviremos la miseria
pero ha de ser sin engaño, dignamente,
basta de amenazas innobles
con el hambre y el tronar de los cañones.

No empobrezcas el sueño,
tu estrella que está al final del camino,
no empobrezcas el sueño,
por desprecio te darás a ti mismo».
(“No abarateixis el somni”. Lluís Llach).

«No abarateixis el somni, / res més que això tinc per dir-te, si vols. / No abarateixis el somni, / que és com l'estel que hi ha al fons del camí. / Si cal, refarem tots els signes / d'un present tan difícil i esquerp, / però no abarateixis el teu somni mai més. / Que ens han fet preu per viure / i el viure a voltes té el preu de dir prou. / Prou de renúncies mediocres / que no ens permeten la història dempeus. / Si cal, conviurem la misèria, / però ha de ser sense engany, dignament, / prou d'amenaces innobles / amb la fam i el tronar dels canons. / No abarateixis el somni, / el teu estel que hi ha al fons del camí, / no abarateixis el somni / o et donaràs per menyspreu tu mateix». (“No abarateixis el somni”. Lluís Llach).



«Quién dijo que todo está perdido
yo vengo a ofrecer mi corazón
tanta sangre que se llevó el río
yo vengo a ofrecer mi corazón...

No será tan fácil ya sé que pasa
no será tan simple como pensaba
como abrir el pecho y sacar el alma
una cuchillada del amor.

Luna de los pobres siempre abierta
yo vengo a ofrecer mi corazón
como un documento inalterable
yo vengo a ofrecer mi corazón...

Y uniré las puntas de un mismo lazo
y me iré tranquilo me iré despacio
y te daré todo y me darás algo
algo que me alivie un poco más.

Cuando no haya nadie cerca o lejos
yo vengo a ofrecer mi corazón
cuando los satélites no alcancen
yo vengo a ofrecer mi corazón...

Y hablo de países y de esperanzas
hablo por la vida hablo por la nada
hablo de cambiar esta nuestra casa
de cambiarla por cambiar no más

Quién dijo que todo está perdido
yo vengo a ofrecer mi corazón».
(“Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Fito Páez.
Canta: Fito Páez, Mercedes Sosa y Víctor Heredia).



«Los sueños vuelan alto como pájaros.
Los sueños ven la tierra desde arriba.
Los sueños tienen ojos transparentes.
Los sueños iluminan.

Los sueños son posibles,
los sueños son posibles,
los sueños son posibles.

Tus sueños descienden como lluvia.
Tus sueños acuden si los llamas.
Tus sueños viven más que tu vida.
Tus sueños se instalan en tu casa.

Tus sueños son posibles,
tus sueños son posibles,
tus sueños son posibles.

Los sueños están en los bolsillos
de los trajes usados y los besos.
Los sueños eligen las miradas
que en el futuro van a ser verdades.

Los sueños son posibles,
los sueños son posibles,
los sueños son posibles.

Tus sueños son posibles,
tus sueños son posibles».
(“Sueños”. Pablo Guerrero).

1 comentario: