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miércoles, 13 de febrero de 2013

LUCIA SOCAN I - «VIEJOS TIEMPOS, NUEVOS TIEMPOS»

Estaba deseando que saliera y... ¡ya ha salido y lo tengo en mis manos!... Me refiero al nuevo libro-disco de LUCÍA SÓCAM grabado "en directo" con JUAN JOSÉ TELLEZ... ¡Este es el disco!:


Estos son los temas que contiene. (Escribo en rojo las canciones de Lucía
y en verde los poemas recitados por Juan José Téllez):

1 - Un hombre andaluz (Lucía Sócam).
2 - Gacela del desierto (Juan José Téllez).
3 - En la puerta del tiempo (Lucía Sócam).
4 - La desolación de la primavera (Juan José Téllez / Tito Muñoz).
5 - Palabras (Lucía Sócam).
6 - In God we trust (Juan José Téllez).
7 - Arenas y metrallas (Joaquín Recio / Lucía Sócam).
8 - Staying alive (Juan José Téllez).
9 - Reverente trovador (Lucía Sócam).
10 - Las grandes superficies (Juan José Téllez).
11 - Creía en la gente (Juan José Téllez / Lucía Sócam).
12 - Oración laica por Fermín Salvochea (Juan José Téllez).
13 - ¿Quién eres tú? (Lucía Sócam).
14 - Triste, solitario y final (Juan José Téllez / Tito Muñoz).
15 - Republicana (Lucía Sócam).
16 - Vengo buscando a Driss (Juan José Téllez).
17 - Amina (Lucía Sócam).
18 - No soy de buen conformar (Juan José Téllez).
19 - Volveré a Morón (Julio Vélez / Lucía Sócam).
20 - El peso del mundo (Juan José Téllez).
21 - Prefiero ser diferente (Lucía Sócam).
22 - El valor de los salvajes (Juan José Téllez).
23 - Viejos tiempos, nuevos tiempos (Juan José Téllez / Lucía Sócam).

El disco de LUCÍA SÓCAM se completa con un libreto en el que además de las letras de las canciones y de los poemas, aparecen tres textos de presentación y de apoyo a la obra de Lucía; textos escritos por el poeta Juan de Loxa, por el historiador Paul Preston, y un tercero que he tenido la suerte y el placer de escribir yo a petición de la editorial "Atrapasueños", editara del disco-libro.

En el "cuelgue" de hoy y de mañana voy copiar el texto que he escrito sobre el magnífico trabajo de Lucía Socám y de Juan José Téllez. Texto que nos aproxima al conocimiento y a la valoracón al disco recién editado:

VIEJOS TIEMPOS, NUEVOS TIEMPOS

Lo escribe Juan José Téllez y lo canta Lucía Sócam: existieron unos "viejos tiempos" de "miedo" y, a la vez, de "rebeldía"... ¡Y es verdad!… 

"Rebeldía", por ejemplo, de poetas y cantores que se unieron para que la palabra se hiciera música, y para que una "nueva canción" pudiera echarse a volar. (Hubo quienes la llamaron "el otro cantar"..., ¡y razón tenían!). 

«¡Volad, canciones, volad!
Vuela el amor y en sus alas
el hombre y la libertad!».
(Rafael Alberti).


"Viejos tiempos de rebeldía"  en la voz de Blas de Otero diciendo: «Si he perdido la vida… Si he sufrido la sed y el hambre… ¡me queda la palabra!».

"Rebeldía" en los comprometidos versos de Gabriel Celaya: «Palabras que vuelan… Son gritos en el cielo y en la tierra son actos… Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse». 

"Rebeldía" de Lorca poniendo las cosas es su sitio: «La poesía es algo que anda por las calles. Que se mueve, que pasa a nuestro lado… Nos puede esperar sentada en el quicio de la puerta en las madrugadas frías, o en el agua de la fuente, subida en la flor de un olivo, o puesta a secar en la tela blanca de una azotea».

"Rebeldía" de Alberti preguntando: «¿Es que ya Andalucía se ha quedado sin nadie? ¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?… ¡Creemos al hombre nuevo cantando»!…

"Rebeldía" de Víctor Jara que supo contagiarnos desde Chile una nueva forma de cantar: «Yo no canto por cantar, ni por tener buena voz, canto porque la guitarra tiene sentido y razón… Mi canto es de los andamios para alcanzar las estrellas, que el canto tiene sentido cuando palpita en las venas del que morirá cantando la verdades verdaderas».

"Rebeldía" también de Mercedes Sosa afirmando con Miguel Ángel Morelli: «Mi oficio de cantor es el oficio de los que tienen guitarras en el alma. Yo tengo mi taller en las entrañas».

Y "rebeldía" en el alma y en la voz de Carlos Cano cuando denunciando a la clase política "esaboría" y "descorazonada" decía: «De pueblo en pueblo el cantor con el "ojo" de su voz va levantando la "vía". Como pájaro de abril canta por el cielo gris al aire de la alegría… ¿De dónde sale esa voz que al llegar al corazón se derrama por las venas?… Viene del pueblo y la tierra, con su sangre la escribió la sal de su inteligencia: voz de uno, voz de tos».

Lucía Sócam. (Fotografía de Pako Manzano)

También es cierto, como dicen Lucía y Juan José en este libro-disco, que existen unos "nuevos tiempos desnudos de utopía".

"Nuevos tiempos" en los que, efectivamente, como canta Serrat «se echó al monte la utopía perseguida por lebreles que se criaron en sus rodillas y que al no poder seguir su paso, la traicionaron».

Pero "nuevos tiempos", a la vez, en los que seguimos siendo muchas las personas que "soñamos", ¡claro que sí!…; «soñamos constantemente, sin límites en los sueños…; hemos aprendido a esperar y lo esperamos todo….; y lo queremos todo…; queremos lo imposible para llegar a lo posible, queremos lo posible para llegar a lo imposible». (Lluís Llach).

Y "nuevos tiempos" en los que, unidos al pensamiento de Pablo Guerrero, mantenemos el convencimiento radical de que los "sueños son posibles».

* * * * * * * *

De aquellos "viejos tiempos" hoy es imprescindible rescatar la REBELDÍA…; y de estos "nuevos tiempos" de ahora tenemos el derecho y el deber de reivindicar y de adherinos a la UTOPÍA

Utopía, sueños posibles y rebeldía…; poesía, música y canción…; esas son las coordenadas de este nuevo disco-libro que LUCÍA SÓCAM ha grabado acompañada de la palabra y la voz de Juan José Téllez; coordenadas trazadas sombre un entramado de sólidas e indestructibles esperanzas.

Lucía Sócam

Un disco-libro en el que, felizmente, vuelve a producirse el acontecimiento, siempre mágico –y en este caso sorprendentemente hermoso–, de que "la palabra se haga música", y de que podamos disfrutar –en este caso con Lucía– de un "revolotear de canciones"  limpio, honesto y liberador.

Un disco libro en el que se reconfirman aquellas palabras de Alberti –antes citadas–referidas a nuestra "canción de autor" de los años setenta y ochenta: "Vuela el amor y en sus alas el hombre y la libertad".

Canta Lucía musicalizando a Julio Vélez, poeta de Morón de la Frontera, al que perdimos en 1992 :

«Volveré a Morón.
Pasearemos por la Alameda,
y haremos, de vez en cuando, una pintada
con pájaros y mariposas
y seguiremos creyendo en la revolución
haciéndola cada día más adentro.
Volveré a Morón para arrojar
todas las llaves inservibles
y entregar a mis amigos la que lleve escrita
tu nombre: Poesía.
Árbol de relámpagos que ilumina
la oscuridad del silencio».
("Volveré a Morón". Julio Vélez - Lucía Sócam)

* * * * * * * *

Yo, personalmente, conocí a LUCÍA SÓCAM, en 2011, a través de su segundo disco titulado "Verdades escondidas". 


Oyendo aquel disco me quedé totalmente sorprendido. ¡Fue emocionante, os lo aseguro! Sentí el placer de encontrarme, de repente, con la memoria recuperada y cantada contra el olvido; con la libertad y la justicia reivindicadas; y, en particular, con el apasionado encantamiento ante aquella voz de "mujer sureña" tan joven –tan descaradamente joven–; tan valiente; tan "jonda" –tan hermosamente "jonda"–; y, como diría Blas Infante, andaluza «de alma robusta y fuerte… Templo soberano de la voluntad de vivir».

Recuerdo, que hechizado por el canto de aquellas dieciocho "Verdades escondidas" –las dieciocho canciones grabadas en aquel disco– escribí con absoluto convencimiento: «Escuchando a Lucía Sócam  queda muy claro que la "canción de autor" contestataria y rebelde, que los nuevos tiempos están reclamando y exigiendo, resurge nuevamente y lo hace con calidad, fuerza y descaro, ¡como debe ser!…; cosa que, por supuesto, en el caso de Lucía, no entra en contradicción con el brillo de su muy buena música, de su buen cantar, y, en particular, de su sensibilidad, de su solidaridad y de su ternura».


(MAÑANA PUBLICARÉ LA SEGUNDA PARTE DE ESTE TEXTO)

lunes, 11 de febrero de 2013

«LA CLAVE» (7 DE MAYO DE 1993): «¿QUÉ FUE DE LOS CANTAUTORES CONTESTATARIOS?» - PRIMERA PARTE.

El pasado 7 de septiembre de 2012, anunciaba que iba a colgar en el blog el programa de televisión titulado "¿QUÉ FUE DE LOS CANTAUTORES CONTESTATARIOS?"; programa emitido por Antena 3, el 7 de mayo de 1993, –es decir, hace unos veinte años– dentro del histórico espacio LA CLAVE que dirigía JOSÉ LUIS BALBÍN.

O dejo aquí el enlace por si os apetece recordad aquella información del 7 de septiembre:


Se trata de un programa histórico sobre todo por dos razones, la primera porque se emitió en un momento en el que la llamada "crisis de los cantautores" estaba en su cima más alta, y la segunda porque en el participaron tres grandes "cantautores" –amigos del alma– que ya no están con nosotros: Chicho Sánchez Ferlosio, José Antonio Labordeta, y Carlos Cano.

En aquella "CLAVE" participamos: Chicho Sánchez Ferlosio, Marina Rossell, Javier Krahe, José Antonio Labordeta, Carlos Cano, Jerónimo Granda , Fernando González Lucini y José Luis Balbín.



Este programa de TV estaba completamente perdido y finalmente he conseguido recuperarlo; es parte de ese inmenso Centro de Documentación de la Canción de Autor que tengo cuidadosamente guardado en el sótano de mi casa, y por el que nadie se interesa realmente –me refiero a  nivel institucional–. Espero y deseo que no muera conmigo.

Este programa de "LA CLAVE" duró más de tres horas y media, y, con la generosa ayuda de mi amigo PABLO SCIUTO, lo hemos dividido en 4 partes que iré colgando en el blog sucesivamente.

Hoy, día de mi cumpleaños, deseo compartir con todos vosotros y vosotras la PRIMERA PARTE: tiene una duración aproximada de 42 minutos, y corresponde al inicio del programa en el que BALBÍN nos presenta a los siete invitados con su palabra y con una documentación visual interesantísima.

Aquí lo tenéis. Los otros tres programas los iré publicando en los tres próximos sábados para que puedan ser visualizados con calma durante el fin de semana.



domingo, 10 de febrero de 2013

"CANTIJUEGO DE CUNA": «NANA NANITA EA»


"Cantijuego" dedicado a MARTÍN
–hijo de Diana y José Azula
nacido "con una canción bajo el brazo".

Un tema de nuestra canción popular muy característico en nuestro país con relación al tema de la "esperanza", ha sido el de las "nanas" o "canciones de cuna". En ellas y siguiendo una arraigada tradición, los adultos, desde la profunda experiencia de la paternidad o de la maternidad, han cantado a sus hijos más pequeños, deseando y proyectando sobre ellos sus esperanzas y sus sueños de liberación, es decir, transmitiéndoles, en un tono especialmente entrañable y  cariñoso, sus deseos de felicidad, de paz, y de alegría.

Las "nanas" se convierten así en sencillas y bellas canciones de amor que sirven para acunar sueños de esperanza o para alentar despertares renovados en el mundo de la infancia.

Pues bien, hoy nuestro "cantijuego" va a girar en torno a esos cantos de esperanza. He seleccionado 15 fragmentos de 15 nanas que han sido creadas e interpretadas por nuestros "cantautores" y "cantautoras". El "cantijuego" evidentemente consiste en identificar el nombre de cada una de esas nanas y el autor y/o intérprete de las mismas.


1
«Mi niña quiere dormirse
una cunita le haré
entre mil ramas de sauce,
de naranjo y de laurel.
Mi niña quiere dormirse
dame, cielo, tu color,
quiero tenderle una manta
que tenga rayos de sol. [...]
Mi niña quiere dormirse
en un lecho de ternura
acunada por los grillos
que le cantan a la luna».

2
«Duerme, mi bien, mi dulce bebé, 
pequeño corazoncito, 
mamá te va a hacer un postre de miel 
con fresas y merenguitos 
Mi estrellita azul 
jironcito de tul lucero de la mañana, 
vendrá el ruiseño rayito de sol, 
a cantarte de madrugada».


3
«De la mano del alba mi niño viene
la carita tan blanca como la nieve.
De la mano del aire mi niño pasa,
moviendo las alitas de las espaldas. [...]
Que me dejen con mi niño
el de los ojitos chicos,
que no quiero yo otro niño.
Que me dejen con mi niño
del de la boquita grande,
que no quiero yo otro niño.
Que me dejen con mi niño
el que conmigo creció
que no quiero otro, no».

4
«Deja que te cante
nada tiene sentido sin ti.
Deja que te cante,
¿sabes? es para dormir.
Quiero que cuando salgas
a la escena de la libertad
hayas aprendido el ritmo
y no tengas que afinar para cantar….
Esta nana canto
y esta copla que huele
a burbujas de sueño,
a revoloteo de cariño,
a un corazón y a un suspiro,
y a mar lejano...
Ea, ea, ea…».


5
«Mi niño tiene, tiene que tiene
el color de la buganvilla
que asoma por la ventana
y nos da los buenos días.
Mi niño tiene, tiene que tiene
los ojitos del mar de invierno,
tan chiquitito, tan pequeñito.
como me tiene.
Mi niño duerme, nanita nana
ea la ea ya llega el alba
canta que canta nanita nana ea la ea.
Mi niño tiene, tiene que tiene
a su padre en vela toita la noche
que no le falte pa que no tenga
ningún mal sueño que lo acalore.
MI niño tiene, tiene que tiene
arrebujaita con mis besitos
bien guardaita entre los puñitos
mi alma escondida».

6
«Despierta niño mío 
que viene el aire.
Que te espera la luna 
que se hace tarde.
Cuando plata el rocío 
es oro el monte.
Entre zarza y espinos 
el sol se esconde.
Nana, nanita, nana. 
Nana que al alba se rompe:
¡Cómo levanta el día 
entrañas mías los ruiseñores!».


7
«Todas las palomas llevan
en el pico una olivera
para dormir el invierno
con sueños de sementera.
De sementera, mi niño,
tiene ya la primavera
colores de verde oliva
que crecerán a tu puerta».

8
«Duérmete niño del alma, que velo tu sueño
Duérmete niño del alma, que seco tu llanto.
Pero hay otros niños que temen dormir. Y no despertar.
Pero hay otros padres que cantan de miedo a no cantar.
Hay que hacer de este mundo una casa de piedra.
Donde duerman los niños y canten los padres.
Y unos cielos con pájaros, nubes y estrellas.
Y una tierra con lirios y ríos y árboles.
Hay que hacer de este mundo una casa sin rejas».


9
«Duérmete niño pequeño, 
duerme sobre la tierra
que al alba vendrán los hombres
que vuelven de la rivera.
Traerán higos y mengranas,
pan blanco de harina blanca
y vendrán con la alegría
del hombre que vuelve a casa.[...]
Duémete lucero mío
que ya se aproxima el día,
quiera Dios que cuando crezcas,
tu suerte no sea la mía».

10
«No te asuste el rayo 
de la tormenta
que va a amanecer muy pronto
sin darte cuenta.
Duerme, duerme, lucero, 
que ya está llegando
el tiempo nuevo.
Duerme, duerme lucero
que vamos a hacer libre tu sueño.
Cierra fuerte los ojos
no te dé miedo,
que ya se van los ogros
hacia el destierro».


11
«Duerme niño,
duérmete mi amor
que la noche ya llegó.
A lo lejos
se oye sin cesar
el redoble de un tambor.
Duerme niño,
duérmete mi amor
que la noche ya llegó».

12
«Duerme mi amor tranquilo
que ya el sol se ha ido
a repartir bombones y mazapan
a los niños que duermen en paz.
Duerme mi amor sin miedo
la noche es un pomelo
de zumo y ambrosías para liberar
las abejas del rico panal.
Duerme mi amor contento
duerme ya
qie mañana otro día será...»


13
«El niño malo dijo me gusta el “Ché”  
y ha dado a su abuelita un puntapié.  
Ha roto siete vasos, tres cacerolas  
y llamó a Dª Carmen vieja cotorra.  
Ea la nana ea. [...]  
¿Qué será de mayor el pequeñito?  
Su padre que teniente, su madre obispo.  
El abuelo ingeniero,la abuelita abogado.  
Y el niño malo dijo: “Quiero ser vago”  
Ea la nana, ea...».

14
«Duérmete mi lunita sol de los soles
que te haré una cunita de caracoles.
Duérmete lucerito de la mañana
eres lo más bonito que hay en Triana.
Ea la ra, ra, la ea...
pañalitos de nieve lazos de seda.
Duérmete mi vida, vidalita,
duermete mi dueño.
Que está tu mamita, vidalita
velándote el sueño».


15
«Por cantarte quiero de alguna manera
hacerte presente esperanza nueva.
Despertar incierto luna de salmuera,
sueño compartido sangre de mis venas.
Por cantarte quiero de alguna manera
anunciarte libre una nueva era.
Por eso luchamos, morimos a medias,
vencemos al miedo gritando con fuerza».



sábado, 9 de febrero de 2013

CANCIONES CON HISTORIA. UNA "NANA" CON MUCHA, ¡MUCHÍSIMA!, TERNURA.

Mañana, como ya había anunciado, pienso "colgar" un "cantijuego" al que voy a llamar "Nana nanita ea" que estará dedicado a MARTÍN, hijo –recién nacido– de mis buenos amigos JOSÉ AZULA y DIANA.

Pensando en ese "cantijuego" me ha venido a la memoria –y al corazón– una "nana" muy hermosa y con mucha historia, a la que hoy voy a prestarle una atención especial porque creo que merece la pena.

El protagonista principal de esa "nana" es MICHEL LABEGUERIE, y esta es su historia:

Michel Labeguerie.

Michel Labeguerie nació en Ustaritz –ciudad de la provincia vasco-francesa de Laburdi–, en 1921,  y murió en Toulouse el 24 de julio de 1980. Estudió Medicina, especializándose en neurología, y, en 1974, finalizada la carrera, se trasladó a vivir a Cambo, donde trabajó come médico generalista.

Ya en Cambo, desarrolló una intensa actividad política, siempre comprometida con los derechos humanos y con la de defensa y la reivindicación de la identidad del pueblo vasco –y, en particular, con la defensa del euskera–; actividad que supo compaginar con su pasión por la música.

En su época de estudiante en Burdeos creó un grupo de canto y de danza llamado Irrintzi y empezó a componer sus propias canciones en euskera; canciones que logró grabar en dos históricos singles, editados en Bayona (Francia), en 1961, y que rápidamente se extendieron a ambos lados del Bidasoa y despertaron un gran interés entre la juventud vasca del norte y del sur.



De Michel Labeguerie y de sus canciones nos aporta un interesante testimonio Natxo de Felipe –fundador del grupo Oskorri–; concretamente dice: 

«El euskera como vehículo de expresión de modos de cultura no había tenido una actualización mínima hasta que empiezan en los años 60 y 70 nuevas expresiones en estos terrenos. Primero hubo un francotirador, un vascofrancés que tuvo relativamente poca repercusión popular, sólo sacó dos discos de ésos pequeños de cuatro canciones, Michel Labeguerie; tuvo una incidencia importante en futuros cantantes porque demostró que la canción modernda, expresando sentimientos actuales y propios de la colectividad tenían salida. Este hombre no se dedicó mucho a la canción, pero sus discos supusieron un despertar importante para otra gente que vino después».

(Hago un paréntesis para contar que aquellos dos singles de Labeguerie fueron parte de la herencia que recibí del amigo poeta Gabriel Celaya. Me los dio Amparichu –su amor– poco antes de morir. Fueron discos que Michel le envió a Gabriel, adjuntándole las traducciones de las canciones al castellano, escritas a máquina por el propio Labeguerie. ¡Algo que conservo como un tesoro verdaderamente entrañable!)

Pues bien, en uno de aquellos singles aparece una preciosa "nana" compuesta por Michel Labeguerie, titulada "Aurtxo-Aurtxoa" ("Niño-Niña"), en la que se expresa el lamento de una mujer, que acuna a su hijo, evocando la ausencia del padre, que se encuentra en prisión como consecuencia de un conflicto político.

Seguidamente ofrezco el texto de la canción y un vídeo en el que podemos escuchar a Michel Labeguerie interpretando la "nana":


Fragmento del texto mecanografiado que Michel Labeguerie
le envió a Gabriel Celaya con la letra de sus canciones
en euskera y en castellano. Concretamente aquí aparece el texto
de la canción "Aurtxo-Aurtxoa".


«Izu egin lo, aita urrun da, Euskadiren serbitzuko
zure ondoan ama daukazu, ez zaitu iñoiz utziko.
Aurtxo. aurtxoa, izu egin lo,
emen nauzu zu zaintzeko.
Izu egin lo, aita preso da zu biar libro izateko.
Egun batian etorriko da gu biokin bizitzeko.
Aurtxo-aurtxoa, izu egin lo,
emen nauzu zu zaintzeko.
Izu egin lo, ilunagatik zeruan izar bat dago.
Mila ta mila izango dire aita libratu ta gero.
Aurtxo-aurtxoa, izu egin lo,
emen nauzu zu zaintzeko».
("Aurtxo-aurtxoa". Michel Labeguerie)

«Duerme, duerme, que tu padre lejos está sirviendo a Euskadi. / Tu madre, que a tu lado vela por ti, nunca te abandonará. / Niño duerme / que a tu lado estoy para cuidarte. / Duerme, duerme, que tu padre está encarcelado para que tú puedas ser libre el día de mañana. / Llegará un día en el que volverá para estar con los dos. / Niño duerme / que a tu lado estoy para cuidarte. / Duerme, duerme en la oscuridad de la noche, que en el cielo todavía hay una estrella / y miles y miles habrá el día en que tu padre sea puesto en libertad. / Niño, duerme / que a tu lado estoy para cuidarte». ("Aurtxo-aurtxoa". Michel Labeguerie).

Curiosamente, años después, en 1999, esta misma "nana" fue interpretada y grabada por OLATZ ZUGASTI –arpista y vocalista con Benito Lertxundi– en su disco "Bulun bulunka"; motivo por el que fue duramente criticada por los partidos políticos de derechas que, en realidad, desconocían el origen real de esta maravillosa "nana", y que no fueron capaces de percibir la ternura y la sensibilidad que latía en el corazón honesto y solidario de Labeguerie.


La versión de Olatz Zugasti podemos escucharla en el siguiente enlace:

viernes, 8 de febrero de 2013

¡YA..., YA LO TENGO EN MIS MANOS!... «PABLO GUERRERO EN "LOBOS SIN DUEÑO"»... 40 AÑOS DE "A CÁNTAROS"

Ahora sí, ya tengo el nuevo disco de PABLO GUERRERO en mis manos –y además dedicado–...; ¡es una auténtica joya!... ¡Felicidades Pablo!... Es el libro-disco que te mereces...; es como un regalo que nos ha hecho la vida a los que amamos la "canción de autor"... ; es una obra imprescindible...; vuelve a ser una gran lección de honestidad...; una lección de los que muchos de tu generación y otros, más jóvenes, deberían aprender.

Y sin más aquí lo tenéis, este es, definitivamente, el nuevo disco-libro de Pablo Guerrero:


El  nuevo libro-disco se titula "Lobos sin dueño" –no "Sueños", como yo mismo había escrito en el "cuelgue" anterior–, título que corresponde con el de una canción que Pablo compuso con Hilario Camacho, en 1992, y que incorporó a su disco "Toda la vida es ahora" (1992).

La nueva obra de Pablo Guerrero se compone de 3 CD's y 40 canciones: 3 inéditas ("Amazona", "Golpe de sombra", y "Serenata para Lola"); 3 nuevas versiones ("Sueños", "Sueños sencillos" y "A cántaros", en versión coral); y 34 canciones remasterizadas que nos ofrecen un recorrido hermoso y significativo por toda su obra; lo que el propio Pablo llama su "Antología personal".

Este es, en concreto, el contenido de cada uno de los 3 CD's:

DISCO 1
1 - A cántaros.
2 - Hoy que te amo.
3 - Busca la gente de mañana
4 - Un rincón de sol en la cabeza.
5 - Tu cuerpo.
6 - Dulce muchacha triste.
7 - Paraíso ahora.
8 - A tapar la calle.
9 - Aviso para caminantes que llegan a las orillas.
de las ciudades sumergidas.
10 - Evohé.
11 - Lo que dicen las rayas de tu mano.
12 - Dama de cielo roto.
13 - Ángeles con ojos de amargura.


DISCO 2
1 - Luna Lucía.
2 - Zona de luz.
3 - Lobos sin dueño.
4 - Mar y cielo y cielo y mar.
5 - Sol de mediodía.
6 - Toda la vida es ahora.
7 - Duerme Lisboa.
8 - Trabajo de amantes.
9 - Te tendo en todo (o en casi todo).
10 - Laberinto.
11 - La ciudad del nómada.
12 - En la casa habitada.
13 - Sueños (Nueva versión).


DISCO 3
1 - Sueños sencillos (Nueva versión).
2 - Noche adentro
3 - Si el universo en tus manos.
4 - Olas de vida.
5 -Hojas de menta fresca.
6 - Hay un hombre en la orilla.
7 - Por aprender del aire.
8 - Cansancio.
9 - Nana estival para acunar a un amor
10 - Por la calle del aire.
11 - Serenata para Lola (Inédita).
12 - Amazona (Inédita).
13 - Golpe de sombra (Inédita).
14 - A cántaros (Nueva versión con artistas invitados).


Es importante mencionar a todo un equipo de personas que ha colaborado en este magnífico libro-disco: 

En primer lugar a los músicos: Luis Mendo, Nacho Sáenz de Tejada, Christian Pérez, Santi Vallejo, Fran Gude y José Ramón Jiménez. Por otra parte a los amigos que acompañan a Pablo en la nueva versión de "A cántaros": Luis Pastor y Lourdes Guerra, Cristina Lliso, Olga Manzano, Ismael Serrano, Olga Román, Manuel Cuesta y Álvaro Urquijo.

Hay que mencionar también la producción de Luis Mendo; la grabación mezclas y masterización del amigo Fran Gude; el diseño gráfico de Manuel Guio, las magníficas fotografías de Enrique Cidoncha, y el precioso textos de presentación que ha escrito Rodolfo Serrano.

Aunque sobre este libro-disco incidiré en bastantes más ocasiones en los próximos meses –creo que lo merece–, voy a concluir el "cuelgue" de hoy copiando el texto de una de las canciones inéditas que Pablo ha incorporado, concretamente la titulada: "Golpe de sombra".

Fotorgrafía de Enrique Cidoncha.

«Han sitiado las ciudades.
Hay un volván sumergido.
Los carbones de los sueños..
Los sollozos de los sauces.
Y un golpe de sombra

Tanta guerra enmudecida.
la danza de los ahorcados.
Pólvora de la tormenta.
Poder en copas talladas.
Y un golpe de sombra.

Cuento granos de granadas.
Vives horas encendidas.
Leo las huellas de un ángel.
Desatarás a laas nubes.

Queman las manos del miedo.
Sílabas de luz quebrada.
El nido de las serpientes.
Candados cosiendo labios.
Y un golpe de sombra.

Muren las selvas taladas.
Chatarras por los espacios.
Atacan al hombre nuevo.
Son mentiras sus verdades.
Y un golpe de sombra.

Cuento granos de granadas.
Vives horas encendidas.
Leo las huellas de un ángel.
Desatarás a las nubes.

Abro navajas de lluvia.
Haces altas las mareas.
Sueño pétalos de nieve.
Harás que sea el futuro
Y un golpe de sombra.
(“Golpe de sombra”. 
Pablo Guerrero - Luis Mendo).

jueves, 7 de febrero de 2013

... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA. "PUEBLO DE ESPAÑA, ¡PONTE A CANTAR!"" (1ª Parte)








Hoy inicio la copia de un nuevo apartado de mi libro
"Crónica cantada de los silencios rotos";
concretamente el titulado: 
«Pueblo de España, ¡ponte a cantar!» (1)


Tras el recorrido realizado en los anteriores "cuelgues" por la situación social y política vivida en España durante los años sesenta y, más concretamente, por el panorama musical característico de aquella época, voy a detenerme ahora en la narración de los hechos y de lo acontecimientos culturales que se desencadenaron en aquellos años, por todos los rincones del país, dando origen a lo que en ese momento fue la "nueva canción", y a lo que hoy es una forma  nueva, y a la vez tradicional, de concebir la canción como arte y como la expresión de la belleza, de la realidad de la vida y de lo latidos más profundamente humanos.

Esta historia singular y apasionada que voy a intentar reconstruir –y digo intentar porque fue compleja y se desarrolló veloz y simultáneamente en muchos frentes– es básicamente un historia de honestidades y de sentimientos; una historia de esperanzas y de sueños de libertad; una historia en la que podemos encontrar un referente inigualable de la potencialidad y de la fuerza que tiene la unidad dentro del respeto, y de la riqueza de la diversidad; una historia de maravillosos locos cantantes y locas cantoras que nos mantuvieron vivos y vociferantes en el tiempo de los silencios, y que, con sus canciones –yo así quiero reconocerlo– posibilitaron nuestro encuentro con el tiempo de la luz, aunque esta luz de ahora necesita todavía que sigamos alimentándola.


«Nesta noite escura e bretemosa
na que vai camiñando o noso esprito
vese un raio de sol, vese unha rosa
que abrirá, no mencer, novos camiños.
Compañeira nos dias de tristura,
compañeira nas noites de esperenza
paso a paso de alento de tenrura,
pedra a pedra no mundo a nosa casa.
Racharemos cadeas que nos prenden,
e faremos fuxi-la treboada
falaremos de amos coa nosa xente,
pra viviren con nosco a mañá crara».
("Compañeira". Fuxan os Ventos)

«En esta noche oscura y brumosa / en la que va caminando nuestro espíritu / se ve un rayo de sol, se ve una rosa / que abrirá, en el amanecer, nuevos caminos. / Compañera en los días de tristeza, / compañera en las noches de esperanza... / rasgaremos cadenas que nos prenden / y haremos huir la tormenta; hablaremos de amor con nuestra gente, / para vivir con nosotros la mañana clara». ("Compañera". Fuxan os Ventos).

En el pórtico de esta historia es imprescindible traer a la memoria colectiva –en la mía siempre estará presente– a Gabriel Celaya.

Gabriel Celaya.

Recuerdo que aquel 18 de abril de 1991, en el que la muerte nos robó la limpieza de su mirada azul, yo me encontraba fuera de Madrid, al conocer la noticia no pude contener mis lagrimas: era, y es mucho, lo que le amo; tomé mi lápiz y me puse a escribir, a corazón abierto, unas notas que Trini de León Sotelo, me pidió por teléfono para las páginas culturales del diario ABC, a las que titulé "Artesano del verso" y de las que reproduzco un fragmento:

«Acudí a nuestro primer encuentro buscándole como poeta, pero pronto, en seguida, descubrí y sentí junto a mí, al hombre sencillo, bueno y limpio: al artesano del verso que con su mirada y un vaso de vino fue capaz de decirnos que es posible vivir, que es posible salvar el mundo entero y que es grande la esperanza.

Al día siguiente Celaya me escribió una pequeña nota, era la respuesta pronta, desinteresada y tierna a un prólogo que yo le había pedido: "Querido amigo: Te envío el prólogo que te prometí. Ya me dirás si te sirve. Perdona mi pésima mecanografía. Llevo 60 años dándole a la máquina y todavía no he aprendido. ¡Abrazos!".


En aquel prólogo nos regaló a todos unas palabras que, desde entonces, jamás he olvidado: "Cantemos como quien respira. Porque esa es la libertad, porque es decir quienes somos, porque eso es el amor. Respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía".

A partir de aquel día me empezó a resultar casi imposible el dejar de verme frecuentemente, con el amigo poeta [...]».

«¡Cantemos como quien respira!», escribió el poeta; y es que Gabriel Celaya fue, indiscutiblemente, el necesario y necesitado provocador de nuestra "nueva canción". Él ya, en 1951, se atrevió a escribir en una antología de sus poemas, algo que conmocionó a mucha gente –entre la que se encontraban muchos poetas de la época–. Nos dijo:

«Nuestros hermanos mayores escribían para "la inmensa minoría". Pero hoy estamos ante un nuevo tipo de receptores expectantes. y nada me parece tan importante en la lírica reciente como ese desentenderse de las minorías y, siempre de espaldas a la pequeña burguesía semi-culta, ese buscar contacto con unas desatendidas capas sociales que golpean urgentemente nuestra conciencia llamando a vida. Los poetas deben prestar voz a esa sorda demanda. [...] La poesía no es un fin en sí, sino un instrumento, entre otros, para transformar el mundo».

Aquellas palabras se concretaron aun más, en 1960, en su obra "Poesía urgente":


«Los recursos técnicos, y en especial la posibilidad de hacer audibles y no sólo legibles nuestros versos, gracias a medios como el micro, el altavoz, lar radio etc. son sumamente importantes y están llamados a revolucionar una literatura que venimos concibiendo desde el Renacimiento bajo el signo de la imprenta, que es como decir, de la lectura a solas». 

Celaya, ya entonces, estaba anunciando y apoyando la necesidad de ponerles música a los textos de los poetas para buscar el contacto directo con el pueblo que, como él decía, «estaba desatendido y golpeando urgentemente nuestra conciencia». Celaya estaba profetizando el nacimiento de un nuevo tipo de "canción popular".

Cuando este tipo de canción, que el intuía y reclamaba, empezó a nacer, el poeta lo celebró con satisfacción y con alegría. Vamos a evocar las palabras que escribió con motivo de la edición del primer LP del grupo "Aguaviva" en 1970; un disco en el que aparecían canciones sobre textos de León Felipe,  Alberti y Federico García Lorca:


«Todavía hoy muchos poetas se sienten decimonónicamente geniales, solitarios, intocables. Es absurdo. Guste o no guste –a mí, desde luego, me gusta– nuestra época agudiza el sentido de los social, y los mismos medios técnicos que consecuentemente ha inventado, mueven a esa creación en equipo, de la que Aguaviva me parece un nuevo y prometido exponente. No se trata sólo de que la voz de los doce chorros de Aguaviva sea anónima, sino de cómo en este LP utilizan todos los recursos, sin traicionar a los grandes poetas en que se apoyan, desde luego, pero sabiendo también que son unos colaboradores de ellos, precisamente porque participan en su emoción, la hacen suya, y en ella encuentran nuevos ecos, nuevas resonancias y nuevos modos de apoyar un sentir colectivo.

Surge así un nuevo tipo de obra. No el poema apoyado por la música, sino algo que anticipa un nuevo género poético».

Un nuevo género poético o una nueva forma de hacer canciones a partir de los textos de nuestros poetas clásicos y contemporáneos, que Paco Ibáñez, por su parte, con su gran sensibilidad literaria y musical, también había intuido desde París, donde vivía,  y había empezado a hacer realidad a finales de los años cincuenta. Precisamente fue Paco el primero que le puso música a un poema de Gabriel Celaya y lo cantó, logrando hacer realidad lo que el poeta soñaba: que su poesía pudiera tener un profundo sentido social. Aquella canción fue "La poesía es un arma cargada de futuro", escrita por Gabriel en 1954; canción que pronto se convirtió en una especie de himno compartido de lucha y esperanza:


«Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, 
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, 
fieramente existiendo, ciegamente afirmado, 
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente 
los vertiginosos ojos claros de la muerte, 
se dicen las verdades: 
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas 
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados, 
piden ser, piden ritmo, 
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto, 
con el rayo del prodigio, 
como mágica evidencia, lo real se nos convierte 
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria 
como el pan de cada día, 
como el aire que exigimos trece veces por minuto, 
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan 
decir que somos quien somos, 
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. 
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo 
cultural por los neutrales 
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. 
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren 
y canto respirando. 
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas 
personales, me ensancho, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, 
y calculo por eso con técnica qué puedo. 
Me siento un ingeniero del verso y un obrero 
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta 
a la vez que latido de lo unánime y ciego. 
Tal es, arma cargada de futuro expansivo 
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada. 
No es un bello producto. No es un fruto perfecto. 
Es algo como el aire que todos respiramos 
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo 
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. 
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. 
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos».
("La poesía es un arma cargada de futuro"
Gabriel Celaya - Paco Ibáñez).

(Quiero aprovechar esta primera referencia histórica a Paco Ibáñez para rendirle, desde aquí, un homenaje sencillo, pero auténtico y entrañable. Él con gran sobriedad, pero con rotunda contundencia, le abrió una nueva senda a nuestra cultura popular por la que posteriormente fueron muchos los que le siguieron; él supo rescatar para el pueblo desde el Arcipreste de Hita, Góngora, Manrique o Quevedo, hasta a Machado, Celaya, Goytisolo, Neruda, Alberti, Lorca o Blas de Otero. De él se ha dicho, como recoge Jean-Jacques Fleury en su libro "La nueva canción en España" (1978), que es «el músico con quien sueñan los poetas»).

Chicho Sánchez Ferlosio. (Foto Juan Miguel Morales).

Por aquellos años también, finales de los cincuenta, surge en Madrid otro de esos personajes claves e imborrables para la historia de la "nueva canción" –o "canción de autor"– y, en general, para la historia profunda de nuestro país –esa historia que no aparece en los grandes tratados y que con frecuencia se olvida, o pretende olvidarse–; su nombre es Chicho Sánchez Ferlosio –con el que puedes pasar horas y horas hablando, y te sientes incapaz de sacarle ni una fecha; eso sí, las horas con él, de apasionantes que resultan, se te convierten en segundos–.

Chicho componía e interpretaba sus canciones en la Facultad de Filosofía, y, como él mismo dice, las hacía sencillamente porque sí, porque le salían y porque aquello, además de parecer bastante serio, resultaba también sumamente divertido. Cuenta que estando en la "mili", como se aburría mucho, un día le dio por componer una canción, y resulta que le salió nada más y nada menos que aquella a la que le puso el nombre de "La huelga de Asturias" –me imagino que nunca se la cantaría a su sargento–. De sus canciones de aquella época, además de "Hoy no me levanto yo" o "La paloma de la paz", hay una, en especial, que tuvo una repercusión política y social importantísima: fue "Gallo rojo, gallo negro", canción que fotografía, con elocuencia, la situación política del país en aquellos años. (Yo la oí por primera vez en un disco editado en Suecia que casualmente encontré en una de mis escapadas a Biarritz. Recuerdo que aquel día pude pasarlo metido debajo del asiento de la persona que conducía –que era muy de derechas– y que en aquella ocasión se nos había ofrecido para atravesar la frontera).


«Cuando canta el gallo negro
es que ya se acaba el día.
Si cantara el gallo rojo
otro gallo cantaría.
Ay, si es que yo miento,
que el cantar que yo canto
lo borre el viento.
Ay, qué desencanto
si me borrara el viento
lo que yo canto.
Se encontraron en la arena
los dos gallos frente a frente.
El gallo negro era grande
pero el rojo era valiente.
Se miraron cara a cara
y atacó el negro primero.
El gallo rojo es valiente
pero el negro es traicionero.
Gallo negro, gallo negro,
gallo negro, te lo advierto:
no se rinde un gallo rojo
mas que cuando está ya muerto».
("Gallo rojo, gallo negro". 
Chicho Sánchez Ferlosio).


Con canciones como ésta, o como las que, también en aquellos años, componía e interpretaba Jesús Munárriz, se estaban empezando a perfilar los dos tipos o estilos de canciones que, a partir de entonces, se harían por todo el Estado: canciones como las de Paco Ibáñez musicando textos de nuestros poetas clásicos o contemporáneos, y canciones como las que Chicho y Munárriz crearon, en las que el cantor, recuperando formas que conectaban con nuestra tradición popular, y dejándose guiar más de su intuición y de su sensibilidad que de sus conocimientos "académicos-musicales", creaba música y texto, incidiendo, casi siempre, como prioridad, sobre la necesidad de que la letra quedase clara y pudiera resaltar, sin romper la armonía, sobre la música. (Más tarde, y en casos tan elocuentes como el de Lluís Llach –para mí uno de nuestros grandes músicos contemporáneos–, el concepto de "nueva canción" evolucionó hacia composiciones en las que el lenguaje musical y el lenguaje poético conformarían un todo inseparable de calidades y de fuerzas igualmente importantes y expresivas. En cualquier caso, como diría Jacques Brel, este trabajo de creación siempre ha tenido mucho de artesanal: «yo soy –solía comentar– un modesto artesano de la canción».)

Jesús Munárriz.

Respecto a Jesús Munárriz –al que nombraba en el párrafo anterior y que en la actualidad es una de las personas que, a través de la Editorial Hiperión,  más está luchado por la conservación y la difusión del lenguaje poético y la obra de nuestros poetas contemporáneos– hay que decir que sus canciones tenían tal fuerza y tal capacidad comunicativa, que cuando actuaba en un recital conseguía que la audiencia estallara en un entusiasmo absolutamente desbordante. Valga como muestra este fragmento de su canción "Los cuernos", de la que Ana María Drack hizo una versión particular, pero interesante:



«Cuando se menta la cornamenta
hay quien se echa a temblar.
Es tema ingrato del que el recato
siempre ha de protestar,
pero yo pienso que el campo inmenso
de la cornupetez ha de estudiarse
y clasificarse con toda sensatez.

Enumeraciones,
clasificaciones
y otros instrumentos lógicos
podrán ayudarnos
para situarnos
en un mundo tan mitológico.
Pues enumeremos
y clasifiquemos
de manera coherente
las fundamentales
armas capitales
que ostentan los semovientes.

Hay cuernos derechos
otros muy mal hechos,
con mil ramificaciones,
hay cuernos curvados,
cuernos afeitados
que dan a ganar millones.
Cuernos como bisonte,
de rinoceronte,
de burócrata honorífico,
cuernos agresivos,
cuernos comedidos,
de carácter metafísico.

Hay cuentos discretos
que ocultan secretos
de alcobas muy principales
y cuernos vistosos
de muchos famosos
por sus funciones sociales.
Aun sin matrimonio,
el mismo demonio
ostenta buenas defensas,
y hasta la gacela,
que es hembra recela
si en sus cuernos habrá defensa.

Los cuernos del buey
son de buena ley,
se los tiene merecidos; 
los del arribista
son de doble arista:
los da por bien conseguidos.
Los cuernos de cabra,
"natura" los labra,
su inocencia es evidente;
los de su marido,
de nombre sabido,
son de uso muy frecuente.

Los cuernos del viejo
que es puro pellejo
y, más que marido, es amo,
son tan naturales,
tan fundamentales
como los que ostenta en gamo.
La jirafa oculta
sus cuernos, resulta
animal de gran prudencia;
en cambio al banquero
que, pese al dinero,
los lleva con insolencia.

Los cuernos de ciervo
son todo un acervo
de sabias subdivisiones,
pero entre nosotros
se sabe de otros
de tamañas proporciones.
Los de corzo son
cuernos sin razón
moral que los fundamente;
en esto es igual 
al pobre animal
todo cornudo inocente.

Los cuernos de toro
son como un tesoro
para los profesionales;
aun sin mala saña
diré que en España
son los cuernos nacionales.
El rico cornudo
opina a menudo
que cuernos con pan son menos;
para el pobre son
como el colofón
de sus males sempiternos.

Dijo Salomón
que ante el corazón
las razones poco cuentan
esto explica que
entre hombres de fe
abunden las cornamentas.

Si hay quien opina
que es poco fina
mi forma de cantar
o que no es tema
para un poema
asunto tan procaz,
yo le aconsejo
que en el espejo
se mire con cuidado;
lo digo en serio,
pues su criterio
huele a cuerno quemado».
("Los cuernos". Jesús Munárriz - Ana María Drack).

... Y en el próximo "cuelgue", hablamos de Cataluña y del nacimiento de la "nova cançó".

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