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viernes, 23 de noviembre de 2012

SUBURBANO: "33" AÑOS DE BUENA MÚSICA, DE IMAGINACIÓN, DE SENTIMIENTOS Y DE SENSIBILIDADES

Luis Mendo y Bernardo Fuster = Suburbano.
Fotografía de Juan Miguel Morales.

Lo pensaba hace unos días cuando me llegó el último disco de Paco Ibáñez; cuando tuve en mis manos el último de Luis Eduardo Aute –"El niño que miraba el mar"; y cuando la semana pasada escuchaba las últimas canciones de Suburbano y asistía a su concierto en la Sala Galileo...; ¡sí!, pensaba –y pienso–: no hay la menor duda de que la "canción de autor" sigue –como suele decirse– "vivita y coleando"; y además asumiendo una calidad inmejorable. Afirmación que sustento en la audición de esos tres discos realmente sorprendentes; tres obras tremendamente hermosas, emocionantes y, en consecuencia, esperanzadoras para el género de la "canción de autor".

Hoy, de esos tres discos, voy a referirme, en concreto, al titulado "Treinta y tres", que acaba de editar el grupo SUBURBANO. Un disco liderado por Bernardo Fuster y Luis Mendo, en el que también han participado: Lorenzo Solano (saxos y flautas), Javier Palancar (acordeón), Miquel Ferrer (batería en una de las canciones llamada "Ausencia"), y el amigo Fran Gude que ha realizados las mezclas y la masterización de la obra.

El diseño del disco ha sido realizado por Arturo Iturbe.

Como pórtico a mis comentarios voy a reproducir un fragmento del texto de presentación que Luis y Bernardo nos ofrecen en el libreto que acompaña al disco:

«SUBURBANO cumple con este CD, 33 años de vida –comentan–. Dicen que cada 33 años se inicia un nuevo ciclo solar y es como volver a empezar. Este no es el caso, no tenemos la más mínima intención de volver a empezar. En todo caso de seguir. [...]

Somos lo que hemos vivido. Seguimos en la línea que los sentimientos nos van marcando. Viviendo nuestro tiempo e intentando plasmarlo en lo que escribimos. Cantamos para poder compartir sentimientos y alimentar sensibilidades.

Seguimos haciendo música porque opinamos que las ficciones nacidas de la imaginación son imprescindibles. Necesitamos ficciones para poder creer en la realidad. La imaginación es el único camino entre lo real y lo posible.

Como no olvidamos la sentencia de Albert Camus de que "todo lo que degrada la cultura crea servidumbre", seguiremos cantando evitando alimentar servidumbres.

Y como tenemos la certeza de que la estupidez nunca se rinde, a pesar de llevar 33 años, nosotros tampoco. A estas alturas sería imperdonable tirar la toalla. ¡SALUD, SUERTE Y ALEGRÍA!».

En este breve texto, Luis y Bernardo nos ofrecen, al menos, "tres claves" importantes que surgen, muy oportunamente, en el debate que desde hace tiempo venimos manteniendo sobre la "canción de autor"; claves, muy clarificadoras, que en realidad definen el concepto y la identidad de ese género poético-musical. Esas claves son las siguientes:

Luis Mendo y Bernardo Fuster.

«Vivimos  nuestro tiempo e intentamos plasmarlo en lo que escribimos». O sea, la canción sigue siendo, como diría Raimon, la expresión y el reflejo de un tiempo y, ¿por qué no? de un país.

«Catamos para poder compartir sentimientos y alimentar sensibilidades». La canción es expresión de sentimientos que se comparten –"latidos", diría Vazquez Montalbán– y es, a la vez, alimento de sensibilidades.

«Cantamos ejercitando la imaginación como único camino entre lo real y lo posible, y evitando alimentar la servidumbre». La "canción de autor" siempre tiende puentes entre lo real y lo posible; es "imaginativa" y "soñadora" –o sea, como dice Pablo Guerrero, cree en que "los sueños son posibles"–, y es, a la vez, consciente, crítica y ajena a cualquier tipo de servidumbre social, política, económica o de mercado.

Claves, que en Suburbano nunca fueron especulaciones más o menos teóricas, sino que siempre –desde sus inicios, en 1979, se tradujeron en canciones de gran calidad poética y musical; de inspiración propia y/o en los ritmos y melodías populares; canciones particularmente bellas, contagiosamente alegres, y descaradamente comprometidas cuando es necesario.

Y de todo eso –de toda esa riqueza musical y poética– madurada, asentada y engrandecida con el paso del tiempo, y, sobre todo, con la excelencia profesional de Luis y de Bernardo, ha surgido "Treinta y tres"; para mí uno de sus mejores discos.

En "Treinta y tres", Suburbano rinde su homenaje a dos maestros y amigos que se nos fueron. En primer lugar a Chicho Sánchez Ferlosio al que le dedican una de las canciones más bellas del disco: "El sueño de un fugitivo"; pura sensibilidad y sentimientos, como dicen ellos:

Chicho Sánchez Ferlosio. 
(Fotografía de Juan Miguel Morales)

Aprendiste paso a pasa
a rescatar sentimientos.
Del fracaso hiciste viento,
de la pena resistencia,
de la urgencia un sedimento
de alegría y disidencia. [...]

Fuiste un verso cautivo
En un desierto sin dueño
Fuiste la sombra de un sueño
El sueño de un fugitivo. [...]

Fue tu canción una apuesta
frente a un futuro amañado.
Y esto es lo que nos dejas
antes de salir de viaje:
Un corazón con coraje
y un camino sin más meta
que vivir cada abordaje
cara a cara y sin careta».

La segunda canción recuerdo-homenaje-cariño-admiración grabada por Suburbano en "Treinta y tres" está dedicada a Imanor Larzabal, y es la canción titulada "Ausencia" creada por el cantautor vasco sobre un texto de Lope de Vega. 

Imanol Larzabal.
(Fotografía Juan Miguel Morales).
«Ir y quedar y con quedar partirse
Partir sin alma, e ir con alma ajena
Oir la dulce voz de una sirena
Y no poder del árbol desasirse»


Junto a las dos canciones anteriores, en "Treinta y tres" podemos encontrarnos con otros once temas en los que sus autores despliegan una bellísima gama de melodías para cantarle, por ejemplo, a la "Diosa Diana"«tan distante y tan divina»–; a "El loro de Mózart"«siempre atento en un rincón y que un buen día escribió una canción»–. Cantarle al Sur y "Rumbo al Sur" volar;  a "María" y a otras "Tres mujeres" prostitutas «licencicadas en fríos y penas» que caminan y esperan en una calle de Madrid sin importarles quien pudo ser Concepción Arenal. Cantarle a cuatro hermosas "Ciudades en la memoria": Berlín, París, Lisboa o Madrid; o hacerlo apasionadamente al amor en "Se amaron con locura"«como el vino ama a la copa y mi mano tu cintura»–, y en "Menos tiempo para verte", otra de las canciones del CD que más me ha impactado.

En fin –y perdonen la largura de este cuelgue–, un disco del que merece la pena hablar largo y tentido; pero que, sobre todo, merece la pena ser escuchado y disfrutado... ¡Así que a haceros con él y a disfrutarlo!... Yo, mientras tanto, en los próximos días voy a seguir hablando de SUBURBANO... 

Y para concluir por hoy, ya sabéis: «¡SALUD, SUERTE Y ALEGRÍA!», nos lo desean ellos: Luis y Bernardo.

jueves, 22 de noviembre de 2012

CHICA METÁFORA Y GONZALO BENITO. «PoÉticas COMPARTIDAS»

Chica Metáfora.

El pasado domingo, 18 de noviembre, CHICA METÁFORA, poeta a la que admiro mucho, ofreció en la sala Dog & Roll, de Madrid, lo que ella llamó un "Recital Prosaico Poético Musical"; yo más bien diría –conociéndola un poquito– que lo que se planteó fue organizar un recital de poesía incorporándole su talante personal absolutamente innovador; aquello no podía ser un recital poético al uso –ella no es una poeta convencional–. En consecuencia, lo que Chica Metáfora nos ofreció en la noche del domingo fue un espectáculo amable, distendido, profundo y a la vez irónico –y hasta un poquito cachondo–; un recital de gran altura poética, pero con un claro y cuidadoso aterrizaje, o descendimiento, sobre la realidad cotidiana y vital de quienes decidimos compartir aquella noche con ella.

Chica Metáfora, en esta ocasión decidió reunirse de todo un conjunto de "seres humanos" –todos varones, aunque también hubieron espectadoras–, poetas, músicos y amigos, que la acompañaron y la mimaron –los mimos, en los tiempos que corren, son cada vez más imprescindibles–. Mimos que en esta ocasión se tradujeron en compartir con ella la lectura de algunos de sus poemas, y en ofrecerle la lectura de poemas o la interpretación de canciones que ella le gustan y admira. Por allí pasaron, por ejemplo: Diego Mattarucco, Víctor Sierra, Manu Míguez, Dani Fernán, Pablo Ager, Daniel Hare, Adan Latonda o Gonzalo Benito, entre otros.

Chica Metáfora.

Por circunstancias personales e inesperadas –"sorpresillas" que de vez en cuando te da el azúcar– no pude gozar del recital completo, que –por lo contado anteriormente– prometía ser muy interesante. Estuve solamente en la primera parte, y en esa primera parte hubo un momento que me pareció especialmente hermoso tanto desde el punto de vista literario –o poético–, como desde el de la sensibilidad, o mejor, de la complicidad de sensibilidades entre dos seres humanos; Chica Metáfora y Gonzalo Benito... Desde mi punto de vista fue un momento mágico.

Chica Metáfora y Gonzalo Benito.

Primero los dos leyeron, a dos voces, este impresionante poema de Chica Metáfora titulado "Sensaciones"; poema que ya he releído no sé cuantas veces y cada vez me gusta más:

«Dulce, 
como el agua de ese río que va a la deriva sin imaginar 
que acabará siendo mar.
Amargo, 
como ese café que entona la mañana con su aroma 
y da calor a mis manos con el temple de la taza.
Emocionante, 
como aquella espera que desespera y rompe las ganas por dentro.
Aterrador, 
como el vacío, como la nada, como el adiós.
Infinito, 
como las gracias, como los suspiros, como las ideas...


Cálido, 
como tu abrazo, como la manta que arropa nuestras tardes de invierno.
Inmenso, 
como el cielo que miro cada noche en el intento de contar las estrellas.
Asombroso, 
como lo imposible, como lo inexplicable, como tu silencio.
Triste, 
como lo inevitable, como lo injusto, como la pena y el dolor gratuito.
Frío, 
como algunas palabras, como la falta de gestos, 
como las miradas que no encuentran respuesta.
Amable, 
como la voluntad, 
como la generosidad del que no pregunta el porqué de las cosas.


Doloroso, 
como los momentos que se atropellan, 
como las mentiras que se desabrochan solas.
Grande, 
como la amistad, como los recuerdos, 
como la sonrisa que alegra el día que parece pintado de gris.
Frágil, 
como las lágrimas, como lo efímero.
Poderoso,
como las cosquillas que descolocan el cuerpo sereno 
y lo transforman en un saco de risas.
Caprichosa, 
como la inspiración, como la vida, como la suerte.
Feliz, 
como yo, como el presente, como el futuro... como la calma».


Inmediatamente después Gonzalo Benito, bastante emocionado, le dedicó a Chica Metáforma su poema titulado "Si el mar y el cielo":

Gonzalo Benito.
«Si el mar y el cielo fuesen la misma cosa
             entonces
comprendería las lágrimas saladas
que recorren tus mejillas
cuando busco el viento en tu mirada.

Si el mar y el cielo fuesen óleo,
             patria  
                           quizá
tú entenderías los tsunamis
                                de mi pecho
o los naufrágios de mi boca
cuando vuelan cometas en tus párpados.

Si el mar y el cielo no tuviesen frontera
ni línea por pintar, ni horizonte
ni revuelo de barcos y pájaros
             entonces
tú comprenderías la razón
de tus ojos»


Y poco más –¡y nada menos!– puedo contar, porque en mitad de la siguiente intervención, que fue la de Diego Mattarucco me tuve que marchar. 

Esta ha sido simplemente una pequeña muestra de un gran encuentro entre personas que aman la poesía, la música y la canción...; encuentro entre seres humanos –gentes raras– a quienes nos gusta afirmar que somos así: tiernos y sensibles, y a la vez innovadores e inconformistas.

Concluyo dejando aquí los enlaces que os pueden permitir entrar directamente en los blogs poéticos de Chica Metáfora y Gonzalo Benito...; merece la pena pasearse de vez en cuando por cada uno de ellos.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

SUBURBANO I - Y PARA EMPEZAR, UN «RETRATO ÍNTIMO»

A partir de hoy, y durante varios días, voy a dedicar una serie de cuelgues a dos grandes músicos LUIS MENDO y BERNARDO FUSTER, fundadores y líderes del grupo SUBURBANO; y voy a hacerlo, fundamentalmente, por dos motivos: 

En primer lugar, porque acaban de publicar su último disco titulado "Treinta y tres"; un nuevo disco bellísimo –y, como siempre, sorprendente– que Luis y Bernardo presentaron el pasado día 13 de noviembre en la Sala Galileo, acompañados de una banda musicalmente sabia e inmejorable: Lorenzo Solano (saxo y flauta) –que forma parte del grupo Suburbano desde sus inicios–, Javier Palancar (acordeón, guitarra, armónica y coros) –¡esplendido!–, Miguel Ferrer (batería), Álvaro Cárdenas (bajo) –que como curiosidad hay que decir que es el hijo de Gloria Van Aerseen, de Vainica Doble– y la colaboración especial e impactante de uno de los mejores guitarristas que hay en nuestro país: Nacho Saez de Tejada.

Grupo Suburbano durante su actuación en la Sala Galileo.
Luis Mendo y Bernardo Fuster
Javier Palancar, Lorenzo Solano y al fondo a la batería Miguel Ferrer.
Javier Palancar, al fondo a la izquierda Álvaro Cárdenas al bajo.
Lorenzo Solano.

El segundo motivo por el que durante varios días voy a escribir sobre el grupo SUBURBANO se relaciona con el "cuelgue" que dedicaba ayer a la reivindicación de la memoria contra el olvidoLuis y Bernardo son dos claros referentes de la historia de nuestra música popular a los que merece la pena conocer y escuchar, y sobre los que conviene reflexionar, porque su trabajo, además de ser de una grandísima calidad,  puede sernos profundamente INSPIRADOR.

Hoy, para empezar a hablar de Luis y de Bernardo –y como introducción–, se me ha ocurrido recuperar algo que escribí sobre ellos en 1998, en el libro "Crónica cantada de los silencios rotos" –libro que como comentaba ayer, quiero rescatar–.

Se trata de lo que llamé un "Retrato íntimo" –escrito hace quince años– que aparecía, entre otros retratos, al final de la obra, encabezado por la siguiente caricatura creada por Alfredo González.



«Dentro del mundillo de la música, existen presencias o protagonistas que son evidentes porque están ahí, en el primer plano del escenario, en los titulares de un cartel, o en una portada multicolor de un disco; también hay presencias que surgen, aparentemente en segundo plano, detrás o al lado del cantor: son sus músicos y arreglistas –personas habitualmente insustituibles, pero que, en muchas ocasiones, pasa casi inadvertidas–; finalmente existe la presencia de auténticos creadores que se dedican a componer canciones que se encargan de interpretar los primeros, es decir, los evidentes; canciones que, a veces, se convierten en auténticos éxitos y que normalmente, desde el punto de vista de la popularidad, suelen ser los éxitos no del que ha creado la canción, sino del que la interpreta. (Dejo aparte, aunque no lo olvido, el importante trabajo de los productores).

En el caso de Luis Mendo y Bernardo Fuster –creadores y almas del grupo Suburbano–  se da la circunstancia de que encarnan, en sí mismos, los tres tipos de presencias anteriores; ellos –los dos– son unos creadores que, desde hace años, nos vienen ofreciendo grabaciones y actuaciones propias absolutamente extraordinarias; y han sido, y son, a la vez, presencias claves en el éxito y en la popularidad de algunos de sus compañeros y compañeras de profesión; tanto porque los han sabido mimar y dar seguridad con sus arreglos, con sus percusiones o con sus guitarras, como porque les han ofrecido, en otros casos, canciones propias tan importantes para la historia de nuestra música popular, como pudo ser, por ejemplo, "La puerta de Alcalá".

Para colmo –en este caso, de "bienes" musicales– Luis Mendo y Bernardo Fuster no cesan de componer melodías y canciones convertidas en temas centrales de películas y series de televisión, como "La mujer de tu vida", "Colegio mayor", "La ley de la frontera", "Makinavaja", "Todos a la cárcel" o "Entre rojas"; e incluso han creado la canción "Aprender a vivir"; canción que da nombre a un proyecto educativo, de carácter internacional, sobre la defensa y la proclamación de los Derechos Humanos y de los valores democráticos.




LUIS, además de ser una persona fantástica, tremendamente positiva y radicalmente solidaria; es una de esas personas entrañables que, con su constante bien hacer, ha marcado, en gran medida, el rumbo de nuestra música popular contemporánea.

BERNARDO, luchador infatigable y radical innovador –allá donde quiera que roce con su sensibilidad–, es un músico de ritmo irresistiblemente contagioso y un poeta de lenguaje cercano y extremadamente directo.

LUIS + BERNARDO son una fórmula explosiva; una suma multiplicadora de sensibilidades; un binomio que, a la primera de cambio, se te cuela en el cuerpo haciéndote cosquillas, o pegándote un pellizco en el alma, con verdades como estas: "La tierra se mueve...; no hay marcha atrás...; ya no podemos parar...; estamos dispuestos a negar que el tiempo pasa y nunca pasa nada...; nuestra esperanza es el único mal que no tiene remedio"».


martes, 20 de noviembre de 2012

«DE LA PERDIDA DE LA MEMORIA, DE LA IGNORANCIA, Y DE SUS CONSECUENCIAS»

INTRODUCCIÓN

Hace unos años, concretamente en 1998, en mi libro titulado "Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor. 1963-1997» –libro que por cierto quiero recuperar, poquito a poco, en este blog– decidí escribir un texto rescatando y entrelazando nombres de canciones, y expresiones tomadas de ellas, que habían sido compuestas por nuestros "cantautores" entre los años 1963 a 1997.

Latidos-canciones que pertenecían a Luis Eduardo Aute, Carlos Cano, Elisa Serna, Paco Ibáñez, Pablo Guerrero, Luis Pastor, Javier Ruibal, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Hilario Camacho, Lluís Llach, Maria del Mar Bonet, Bibiano, Pi de la Serra, José Antonio Labordeta, Marina Rossell, Ovidi Montllor, Joaquín Sabina, Amancio Prada, Víctor Manuel, Ana Belén y Mikel Laboa. Ese texto fue el siguiente:

«Los latidos más hondos de nuestra historia reciente se entretejieron al ritmo de canciones y al compás de palabras y de músicas del alma; latidos de canciones "al alba" sobrevolando los ríos de "Albanta"; latidos "a la luz de los cantares" en "campos de amores""brasa viva" en "áspera meseta"–; latidos de valientes y apasionados "gallos rojos" cantores y de imprudentes "palomas de la paz" a "contratiempo""galopar" de "proverbios y cantares", a la "flor del viento"–; latidos de esperadas lluvias "a cántaros" entre "amapolas y espigas" –"aguas de abril", "flores de jara" y la "rosa azul de Alejandría"–; "baladas de otoño", "conversando con la noche y con el viento" –"cantares", "pequeñas cosas, "palabras de amor" y un "pueblo blanco"–; latidos de "barredores de tristezas", de "unicornios azules" y "reparadores de sueños""claros sentimientos" en "cuerpos de ola"–; latidos sabios del viejo "Siset", "canciones de amor a la libertad" y "campanadas a muerte""¡no empobrezcas los sueños!"–; "tonadas de siega", "danzas de la primavera", "estrofas al viento" y "la primera nota de una marcha"; latidos como "una fuente que mana", "a toda vela", "poco a poco", "una tarde cualquiera""cantares de tierra adentro", una "petenera de la mar" y una "rosa de fuego"–; latidos de "una vida llena desde una vida vacía" en "interminables noches de impotencia"; y "toda la añoranza del mañana""¿quién me ha robado el mes de abril?"–; latidos "navegando la noche" "de la mano del aire"..., y "mientras llega la hora", "el corazón tendido al sol": "siempre hay tiempo para la ternura" y "tenemos mil razones para soñar despiertos"».

Concierto de José Antonio Labordeta en La Romareda, Zaragoza

DE LA MEMORIA 
Y DE LA CONSTRUCCIÓN DEL FUTURO

Con el texto anterior me propuse, como me lo sigo proponiendo ahora, avivar la memoria de tantas y tantas canciones, y cantores, que lograron escribir con sus latidos una parte muy importante de nuestra historia. Siempre lo he afirmado y lo he defendido: quien quiera conocer realmente, y en profundidad, la historia de nuestro país entre los años sesenta a los ochenta no tendrá más remedio que acudir al relato "sentimental" que de ella hicieron nuestros "cantautores" y cantautoras.

Avivar la memoria no es, en absoluto, alimentar nostalgias –yo solamente siento nostalgia por ciertas personas que he amado, y amo mucho, y que irremediablemente se me fueron para siempre o se me alejaron–; avivar la memoria es, sencillamente, reconocer aquello que escribió Antonio Gala en la carpeta de LP "Cuaderno de coplas", de Carlos Cano: «Si no se avanza recordando, se tropieza; y ningún proyecto se puede construir desde el olvido»; avivar la memoria es, en consecuencia, recupera o realimentar sueños y esperanzas vividas para seguir construyendo el futuro.

En ese sentido nunca olvidaré la canción "Alas" de Vainica DobleCarmen Santonja y Gloria Van Aerssen–. La primera vez que la oí me sorprendió, luego la he escuchado muchas veces, y, gracias a ella, he realizado un gran aprendizaje. Se dice en esa canción que hay que despreciar el tiempo para conseguir alas, y que hay que pasarse horas y horas ante un pájaro para aprender de su vuelo... Y es cierto: ¡tenemos mucho que aprender de quienes nos antecedieron en el arte y en la magia de volar!, ¡de quienes cantaron, durante años, al amor, al ser humano y a la libertad. como quién respira!
Dibujo que creó Rafael Alberti para la cubierta
del segundo tomo de mi libro "Veinte años de canción en España.
1963-1983".

DE OLVIDO Y DE LA IGNORANCIA

Y dicho todo lo anterior, y a partir de ahí, entramos ya en el primero de los que he llamado "pecados capitales que amenazan o padece la canción de autor": ese pecado es el OLVIDO –o si se quiere, mejor, la pérdida de la memoria por desinterés, por desprecio o, sencillamente por pura y simple superficialidad–.

Jacques Le Goff –historiador medievalista francés–, en agosto de 1997 hizo unas declaraciones al diario El País que me causaron un gran impacto y que desde entonces viven en el universo de mi pensamiento y de mis reflexiones sobre la "canción de autor"; según él una de los mayores riesgos de la sociedad contemporánea, latente sobre todo en las nuevas generaciones, es la falta de unas referencias verificables y pensadas a través de la historia; unas referencias que puedan servir de INSPIRACIÓN en la irrenunciable tarea que les corresponde, de construir el futuro. Concretamente decía: «Europa se mueve entre la memoria y el olvido. [...]. La memoria es el nexo de unión entre el pasado y el presente. Es necesario que la memoria no sea una memoria pervertida, deformada, manipulada. La memoria ha de ser inspiradora»... ¡Magnífico!

Y yo me pregunto, ¿a cuántos de nuestros actuales jóvenes cantautores, o cantautoras, les ha servido la "memoria" de inspiración? ¿cuántos han dedicado el tiempo necesario y suficiente para conocer la verdadera historia de nuestra "canción de autor" y para crearse una opinión directa y personal sobre ella que no esté pervertida, desformada o manipulada?

Creo, sinceramente, que muy pocos. Podría contar casos y experiencias concretas, verdaderamente lamentables, sobre la IGNORANCIA que tienen muchos de los jóvenes –ellos y ellas–, que hoy se califican de "cantautores", sobre lo que ha sido y ha supuesto la "canción de autor" en la reciente historia social y cultural de nuestro país; experiencias increibles que he vivido personalmente durante estos dos últimos años y que en este momento prefiero silenciar.

Y lo malo es que de la IGNORANCIA –¡tremendo pecado capital!– surge la perversión, la deformación y la manipulación de lo que ha sido y es la "canción de autor": aburrida, politizada, coñazo, ideologizada, pasada de moda, muerma, protestona, antigua... ¡qué se yo!... Y lo malo es que también de la IGNORANCIA surge la reacción de algunos de los más jóvenes creadores que, ante todo ese cúmulo de calificativos deformantes y despectivos, reaccionan huyendo de la "canción de autor" como si del mismísimo diablo se tratara: «¡No, yo no soy cantautor ni cantautora! ¡que nadie me clasifique! ¡Yo solamente me dedico a cantar!»... Pues muy bien, por mi parte queda felizmente desclasificado, o desclasificada, como cantautor, o como cantautora... y, ¡todos tan contentos!...; pero ¡eso sí, con todas las consecuencias!.

No quiero alargarme más, sería este un "cuelgue" demasiado largo y tiempo tenemos para hablar más del tema; lo que si necesito decir, y con mucha esperanza, es que junto a los olvidadizos y a los ignorantes, hay jóvenes cantautores y cantautoras extraordinarios que han sabido beber de las fuentes de la memoria, que la memoria les ha servido, y les sirve, de inspiración, y que, a partir de ahí, están creando una NUEVA CANCIÓN DE AUTOR ¡impresionante!... En concreto no voy a citar a ninguno, o a ninguna, porque no es el momento; lo que sí puedo decir es que, como yo en mi blog hago lo que creo que tengo que hacer, pues ahí estarán siempre. Ellos han sido, y seguirán siendo, los imprescindibles protagonistas de mis "cuelgues cotidianos".

Y fin por hoy. Dentro de unos días hablaré del segundo "pecado capital"... ¡prepárense!... Hablaremos del SECTARISMO Y SUS CONSECUENCIAS... ¡Total ná!.

lunes, 19 de noviembre de 2012

DE LOS PECADOS CAPITALES QUE AMENAZAN Y PADECE LA "CANCIÓN DE AUTOR". INTRODUCCIÓN.

Pues sí, después de darle muchas vueltas al tema, y de recibir opiniones a favor y en contra –«¡hazlo cuanto antes!»...; o «piénsatelo bien y ¡no lo hagas!»– me he decidido a iniciar una serie de "cuelgues" que como anuncié hace unos días van a versar sobre "LOS PECADOS CAPITALES QUE AMENAZAN Y PADECE LA CANCIÓN DE AUTOR».

Antes de entrar de lleno en el tema, me gustaría hacer tres consideraciones o preámbulos para que se entienda y se sitúe con claridad lo que pretendo expresar en estos "cuelgues".

En primer lugar, me gustaría dejar muy claro en concepto de "pecado capital" –que como se verá no es un "pecadillo" cualquiera, como podría ser, por ejemplo, "desafinar un poco", que en muchos casos tiene fácil arreglo–; ¡no!..., un "pecado capital" es un "pecadazo" porque en él reside el origen de otros muchos pecados importantes, y porque resulta profundamente deshumanizador –en nuestro caso, podríamos decir: peofundamente "descantautorizador".

En concreto, los "pecados capitales" de la tradición cristiana son siete: lujuria, pereza, gula, ira, envidia, avaricia y soberbia. Por nuestra parte, los que amenazan o padece la "canción de autor", como iremos viendo, son diferentes, aunque algo tienen que ver también con los anteriores.


El segundo previo que me gustaría aclarar, para que no haya mal-entendidos, es que cuando entre en el desarrollo de «los pecados capitales que amenazan o padece la "canción de autor"», estaré planteando, al igual que en la tradición cristiana, riesgos posibles que habría que evitar, es decir, pura y dura enseñanza. 

No estaré, por tanto, acusando a nadie –esa no es mi intención, aunque podría hacerlo–; lo que estaré planteando son actitudes y comportamientos que habría que evitar para que la "canción de autor" como género musical y poético no pierda su identidad. (Evidentemente a quienes no se considere "cantautores", o nieguen la existencia de ese género, estos pecados, y mis reflexiones sobre ellos, no tienen por qué interesarles, y deben traerles sin cuidado).

Y en tercer lugar, me parece necesario decir que estos "cuelgues", y la decisión de escribirlos, parten de mi "pasión" hacia la "canción de autor". Creo en la "canción de autor" como una opción poética, musical y artística que tiene su propia identidad y una muy larga y apasionante historia y, en consecuencia, estoy dispuesto a defenderla. 

En este caso –o mejor, en estas circunstancias– me propongo defenderla advirtiendo de unos riegos o amenazas que pueden poner en peligro no la existencia de tal o cual "cantautor" o "cantautora" –que a fin de cuentas me da igual–; sino de toda una manifestación social, cultural y artística, muy concreta, que en su día configuró –y hoy sigue configurando– lo que me gusta llamar "la crónica cantada de los silencios rotos".

Dicho todo lo anterior, anuncio ya el "cuelgue" de mañana: Versará sobre el primero de esos "pecados capitales", y se titulará así: "DE LA IGNORACIA, DE LA PERDIDA DE LA MEMORIA, Y DE SUS CONSECUENCIAS˝.

domingo, 18 de noviembre de 2012

CANTIJUEGO: "18 PALOMITAS BLANCAS"... ¡DIVIÉRTETE A MI COSTA, ESTAMOS DE CUMPLEAÑOS!»

Hoy, para celebrar el segundo cumpleaños del blog, os voy a proponer un "CANTIJUEGO" muy especial con el propósito de que os lo paséis bien durante un ratito de la tarde; pasarlo bien aunque sea a "costa mía", es decir, a costa de una serie de fotografías de mi infancia, y de mis años mozos, que como podréis comprobar "no tienen desperdicio".

Al "cantijuego" le he puesto el nombre genérico de «18 PALOMITAS BLANCAS» por lo que seguidamente os voy a contar:

FOTO 1

La primera fotografía con la que vamos a "cantijugar" corresponde al solemne día de mi primera comunión; y para introducirla voy a reproducir un texto escrito por el Hermano Maristas que nos preparó concienzudamente para tan importante y trascendental acontecimiento:

«Dieciocho palomitas blancas –escribió aquel Marista– cruzaron en ese día, como ráfaga pura los claustros del colegio y las amplias naves de la iglesia de la Merced.  El nueve de mayo, a las nueve, era ya el colegio un murmullo de emociones.  A los acordes del "Sol refulgente", con letra eucarística, entraron los niños de la Primera Comunión en la vetusta y conventual iglesia de la Merced.  Toda ponderación de ornato sobra cuando se palpa el orden y la sublime sencillez de la fiesta».

Una de esas "18 palomitas blancas" soy yo, ¡vamos a ver si me localizas!... ¿En qué fila estoy?; ¿que puesto ocupo empezando por la izquierda?


Y si quieres seguir pasándotelo bien "cantijugando" a mi costa, identifícame también en las siguientes "fotitos de la época":

FOTO 2
¿Cuál de estos dos niños soy yo:
el de la izquierda o el de la derecha?

FOTO 3
¿Y en esta otra foto, en la que parece que me estoy
tomando mi primera "caña", quién soy yo
el niño de la izquierda o el de la derecha?... Porque,
evidentemente, no soy el camarero.

FOTO 4
Poco a poco la "cosa" va a ir siendo cada vez más
fácil... ¿Y de estas cuatro criaturas quién soy yo?...
Aquí también es evidente que no soy ni el caballo,
ni la "señorita de los niños".

FOTO 5
Y de estos tres... ¿quién soy yo?

FOTO 6
Aquí ya no éramos ni "palomitas", ni "blancas"...;
las "palomitas" –y ya no tan "blancas"–
ya empezaban a rondarnos por la cabeza....
¿En cual de las tres filas estoy yo?
¿Qué lugar ocupo de izquierda a derecha?

Y ahora, pa'sobresaliente:
¿De dónde es la catedral que aparece al fondo?

FOTO 7
No recuerdo muy bien quien es el de las gafas...
... y tú ¿sabrías decir quien soy yo?

En fin, podría haber mas fotos en este "cantijuego" pero por hoy vamos a dejarlo ahí...: tiempo habrá de seguir desenterrando "yoes"... Y hoy, como siempre, la solución y el seguimiento lo hademos en el apartado de "comentarios".

SEGUNDO ANIVERSARIO. «AQUELLAS PRIMERAS PALABRAS Y AQUELLA PRIMERA IMAGEN DEL ALMA»

Pues sí, hoy estamos de cumpleaños;
hoy 18 de noviembre de 2012. hace justo dos años
que me decidí a iniciar este blog.



Hace meses, anuncié que con motivo de este segundo aniversario colgaría el "esperado" programa de la CLAVE-TV titulado «¿Qué fue de los cantautores contestatarios?»; era mi objetivo, pero no voy a tener más remedio que retrasarlo unas semanas. Tengo ya el programa en un CD; he hablado con José Luis Balbín –que fue quien lo dirigió y presentó– y, no solamente me ha autorizado a "colgarlo", sino que está deseando que lo haga porque él no lo tiene, y considera, como yo, que es un documento histórico importante, que es preciso recuperar. Ahora está solamente pendiente de unas cuestiones puramente técnicas que espero solucionar pronto... En vez de un regalo de cumpleaños lo convertiremos en un bonito regalo de Navidad.

Lo que sí vamos a tener en esta tarde de domingo –como corresponde– es un "CANTIJUEGO" muy especial; no voy a adelantar nada para que sea realmente una sorpresa... Lo que sí os puedo asegurar es que puede que resulte muy, pero que muy, divertido.

Y ahora, para iniciar el tercer año del blog voy a copiar –en este "cuelgue" que hace el número 1.221– las mismas palabras y a reproducir la misma imagen que puse aquí mismo el día 18 de noviembre del año 2010. Recuerdo perfectamente aquel momento.


JUEVES, 18 DE NOVIEMBRE DE 2010
Primeras palabras

La memoria es la gran fortaleza contra el olvido... La memoria fortalece el futuro...

Las palabras de GABRIEL CELAYA siguen siendo mi fortaleza... Sus palabras siguen abriéndome horizontes de futuro.... Sus palabras tienen que ser las primeras en este blog...

Dijo CELAYA: «Cantemos como quien respira. Hablemos de lo que cada día nos ocupa. No hagamos poesía como quien se va al quinto cielo o como quien posa para la posteridad. La poesía no es (no puede ser) intemporal o, como suele decirse un poco alegremente, eterna. Hay que apostar al "ahora o nunca"».


Fernando G. Lucini, Gabriel Celaya y Amparo Gastón-

Años más tarde el mismo CELAYA escribía en el prólogo de mi libro "Veinte años de canción en España": «Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque eso es decir quienes somos, porque eso es el amor: Respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía».

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...