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martes, 26 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XXXV

Ayer, 25 de abril se celebró en Portugal la llamada Revolución de los Claveles, fiesta conmemorativa del 25 de abril de 1974, día importantísimo para el pueblo portugués porque supuso la caída de la dictadura salazarista que dominaba el país desde 1926.

Aquel día se produjeron escenas como ésta:


Los claveles rojos inundaron la ciudad simbolizando las aspiraciones y las esperanzas de un pueblo que se decidió a luchar contra la dictadura y que empezó a otear renovados horizontes de paz y de libertad. Claveles que se incrustaron, especialmente, en las bocas de los cañones de los tanques y los fusiles de los soldados.

Ese símbolo de los claveles rojos, lo evocaba anoche –de madrugada– después de la Fiesta-Concierto a Celaya, acordándome de algunos poemas que le cantan a la PAZ y que, le hacen frente y se encaran contra las ¡malditas guerras!. Entre esos poemas breves, evocaba los siguientes:


«Por un objetivo de paz
escribe juntos
lo nombres de amigos y enemigos
con idéntico color
de tinta y sentimientos».
(Pablo del Barco)

«Labraremos la paz
a fuerza de caricias, a puñetazos puros».
(Blas de Otero)

«Allí donde un hombre muera,
allí donde suene un tiro
hermanos demos un grito
con el amor por bandera».
(Manuel Gerena)

POR LA INMENSA GENEROSIDAD DE NUESTROS JÓVENES CREADORES... ¡GRACIAS!

Anoche celebramos un gran concierto con motivo del CIEN-CUMPLEAÑOS del poeta y amigo GABRIEL CELAYA...¡Fue maravilloso!..., sobre todo porque en la Sala Galileo Galilei pudimos vivir  un montón de hermosos gestos de extraordinaria solidaridad y humanidad, protagonizados, sobre todo, por un numeroso grupo de creadores que se unieron para cantarle a la poesía, a la sensibilidad y a la belleza.

A todos ellos, lo primero y lo más importante que quiero decirles es sencillamente:

¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!


GRACIAS A:
Fernando Lobo
Olga Manzano
Anibal Aveiro
Tabaré Picón
Gonzalo de Castro
Pablo Sciuto
Moncho Otero
Manuel Cuesta
Alfonso del Valle
Milagros
Jesús Garriga
Rafa Mora
Antonio Higuero
Juan Antonio Muriel
Laura Granados
Diego Ojeda
Sergio Alzola
Marwan
Paco Cifuentes
Alejandro Martínez
Pablo Guerrero
Dúo Silné
Ángela Biedma
Víctor Alfaro
Javier Rodríguez
Maite González
Juan Miguel Morales
Nati Gastón, sobrina Amparo
Los téncios de sonido de la Sala Galileo
y todos los que asistieron
a la gozosa celebración.


¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!

A partir de mañana haré varios "cuelgues" que recogerán un amplio reportaje fotográfico del cien-cumpleamos de Celaya; reportaje realizado por JUAN MIGUEL MORALES, buen amigo –al que quiero mucho– que se desplazó desde Barcelona para estar con nosotros y ofrecernos sus joyas discográficas.

MENSAJE DE SABINA DE LA CRUZ, VIUDA DE BLAS DE OTERO, CON MOTIVO DE LA FIESTA-CONCIERTO A GABRIEL CELAYA

Con motivo de la Fiesta-Concierto que celebramos ayer, en homenaje al poeta Gabriel Celaya –que cumplió 100 años el pasado 18 de marzo–, Sabina de la Cruz –viuda de Blas de Otero– nos ha enviado en siguiene mensaje:

En el Centenario de Gabriel Celaya
   
Querido Gabriel: Te recuerdo en el Bulevard de San Sebastián, sentado en la terraza del café, junto a Blas, mientras yo subía por la empinada escalera de vuestra bohardilla de Fermín Calvetón en busca de  Amparitxu. Y las largas conversaciones sobre poesía: tú lo sabías todo sobre Bécquer, sobre las vanguardias. Y tu risa escandalosa, tu bondad insobornable, tu amor a la libertad. Hermano poeta, como llamabas a Blas, hermano tú de todos los amigos, acogedor Gabriel, “alma cargada de futuro”, como tu poesía. Así quiero recordarte en tu Centenario, rodeado de otras almas que viven hoy en un mundo mejor que el de nuestro tiempo, gracias también (así quiero creerlo) a unos versos en que pusiste tu gran corazón y tu sabiduría de buen poeta. Adiós Gabriel, adiós, Amparo. Hasta pronto.
                                                                
Sabina de la Cruz 
Bilbao, 25 de abril de 2011

Entre amigos: Gabriel Celaya, Blas de Otero, Sabina de la Cruz y Amparo Gastón.
(Foto de Garrido).

lunes, 25 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XXXIV

Hace unos días, una de mis hijas estuvo rebuscando fotografías en antiguos álbumes familiares, para crear un libro-recuerdo-felicitación para su madre; entre las fotografías que rescató, y que yo hacía años que no había vuelto a ver, estaba esta:


¡Sí! Ese señor que desfila tan marcialmente con su cetme –"fisilón"– en su mano, soy yo. La foto me la hicieron el día que "juré bandera", acto que se celebraba al final de de los tres primeros meses de la "mili", y que suponía, ni más, ni menos, que realizar solemnemente la promesa de lealtad y servicio a la nación, en especial en posibles movilizaciones para la guerra y el "combate".

Al contemplar esta fotografía he dedicado un buen rato a pensar y a recordar aquella "mili" iniciada el 15 de julio de 1971 –que en aquel momento era obligatoria, sin permitir todavía lo que más tarde se llamó "objeción de conciencia"–. 

Han sido unos pensamientos y unos recuerdos muy provechosos, ¿sabéis por qué?...; muy sencillo, porque fue allí, y en particular en el momento que refleja la fotografía, donde consolidé mi odio y mi desprecio a las armas, al militarismo y a las MALDITAS GUERRAS.

Hago algunas anotaciones al respecto, evocando, como siempre, la memoria contra el olvido:

1. Para mí solamente pensar en que tenía que hacer la "mili" era un suplicio. Tenía que haberla hecho en 1967, y fui prorrogando la cosa, todo como pude, hasta que, cuatro años más tarde, no me quedó más remedio que hacerla. Era absurdo, ridículo, macabro, repugnante...; desde chico nunca me gustaron las "armas", hasta las de juguete me daban miedo... ¡Qué le vamos a hacer yo era, y tal vez sigo siendo, un cobarde!. (Poco me cuesta confesarlo).

2. Cuando llegué a lo que se llamaba "el campamento", donde nos tenían reclutados "haciendo la instrucción" –es decir el "perdiendo miserablemente el tiempo"– me pasé casi quince tardes sentado y llorando por las esquinas...; ¡lloré mucho en aquella maldita mili!... (Ya veis, además de cobarde, soy llorón)... Me sentía impotente, reprimido, "machacao"...; no podía soportar el tacto y el ruido del fusil...; me sentía ridículo marchando o desfilando en filas horas y horas...; me repugnaban las teóricas cuyo protagonista principal siempre era el enemigo...; me despertaban agresividad –mucha agresividad– algunos de los cabos y sargentos que disfrutando machacando a los gordos, a los analfabetos recién salidos de su pueblo, y no digamos a los reclutas que se manifestaban tiernos y sensibles...; ¡la palabra "maricón" era, para algunos de aquellos "mandos", una de sus expresiones prefiras!



3. Harto ya de llorar, decidí utilizar una estrategia; como era maestro, hablé con el capitán de mi compañía y le propuse dos cosas: Enseñarle a leer a un analfabeto que tímidamente me solía dar las cartas de su novia para que se las leyera y luego le contestara. Y pintar en el frontal de la compañía –que era de un blanco-gris "desangelao"– un tanque gigante copiado de un libro, es decir, un "fresco" en toda regla...; hubiera preferido pintar a Sofia Loren enseñando "canalillo", pero no me habría dejado.

El capitán aceptó mis propuestas y me libré de muchas horas de instrucción...; por supuesto el tanque tardé en pintarlo más de dos meses...; y mi querido Antonio terminó deletreando felizmente los piropos y las provocaciones eróticas que le escribía su novia.

4. De lo que no me libré fue de ir al campo de tiro...; ¡que mal lo pasé!...; lo de tirar a un blanco con el cetme pude soportarlo, la cosa era hacerlo tan mal que no hiciera ningún impacto en la diana –el sargento no dejaba de decirme: "¡Cegato apunta!"–.

Lo del tiro de "granadas" fue mucho más surrealista, decidí demostrar que no sabía lanzarlas, que yo en mi vida no había lanzado ni una piedra, y entonces como el sargento me obligaba a hacerlo yo lanzaba la granada de tal forma que siempre caía cerca del mismísimo sargento...; no sé como me las arreglaba... Aquí el insulto de "mi sargento" era más fuerte...; total que al final me dejó por imposible... Eso sí, en mi expediente militar figura lo siguiente: "INÚTIL EN LANZAMIENTO DE GRANADAS"... ¡No podéis imaginaron los orgulloso que me siento de ello!


5. Y por último, el día de la jura de bandera, –¡miradme la cara1–. En aquel preciso momento, lo recuerdo muy bien, pensaba: «De lealtades al ejercito y a las armas nada de nada... Yo juro ante la bandera de mi nación que jamás empuñaré un arma contra nadie...; que por nada del mundo iré a una guerra; que tengo vocación de prófugo...; que todo este montaje militarista me resbala, lo desprecio y no me interesa para nada». (Fue la última vez que toqué un arma ni de verdad, ni de juguete).

Evocado y contado todo lo anterior me parece lógico, coherente, y hasta fantástico, decir, o gritar cuarenta años más tarde:

¡MALDITAS ARMAS!
¡MALDITAS GUERRAS!

domingo, 24 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XXXIII

Ahora las noticias sangrientas llegan de SIRIA:
«Siria se hunde entre la represión más indiscriminada y salvaje"


Es realmente difícil despertarse por la mañana, leer el periódico, y no perder la esperanza de que otro mundo es posible: sin armas, sin guerras, sin violencia... Es difícil sí..., pero es necesario realimentar la esperanza, ¡fortalecerla!... para seguir creyendo y diciendo lo que Benedetti escribe en su poema "Gallos sueños":

«Tenemos una paciencia verde y sólida como un caimán,
una paciencia a prueba de balas y promesas....
tenemos una esperanza a prueba
de terremotos y congojas,
sabemos esperar rodeados de la muerte,
sabemos desvelarnos por la vida.
Tenemos una alegría temprana como un gallo,
una alegría convicta maniatada y rabiosa,
sabemos cómo desatarla y sabemos
que al alba cantarán los gallísimos sueños».

FIESTA-CONCIERTO CENTENARIO GABRIEL CELAYA

Yo ya tengo mi entrada, pueden sacarse por internet en:
http://gabrielcelaya.ticketea.com/

FOTOS CON HISTORIA - "A TAPAR LA CALLE"

La "fotografía con historia" que ocupa hoy esta sección del blog fue publicada en el disco "A TAPAR LA CALLE" (1978), de Pablo Guerrero. En ella aparecen los músicos que intervinieron en la grabación, menos Javier Estrella que en aquel momento se encontraba de viaje.


En la primera fila, sentados, aparecen, de derecha a izquierda, Pablo Guerrero, Miguel de Córdoba, y Nacho Sáenz de Tejada; detrás, en pie, Juan Alberto Arteche y Miguel Ángel Chastang.

Se trata de una composición fotográfica en la que el equipo de diseño gráfico "Islandia" creó una calle de aceras simétricas utilizando la fotografía de una calle de Madrid; calle que, a su vez, le sirvió de inspiración a Pelayo F. Arrizabalaga en el magnífico y festivo dibujo de la cubierta del LP.


Refiriéndonos a este disco –que fue clave en el proceso de transición democrática que vivimos en la España posfranquista–, vamos a recordar la letra de la canción de Pablo Guerrero que daba nombre al LP: "A tapar la calle", canción inspirada en un canto popular: 

«A tapar la calle. 
A tapar la calle 
que no pase nadie 
que pase mi abuela 
comiendo cachuelas». 
(Popular) 

«A tapar la calle 
que no pase nadie 
que vista de negro 
que lleve pistola 
que hable de la guerra 
y beba Coca-Cola 
a tapar la calle. 

A abrir la calle  
que pase la gente 
que vista de flores 
que beba aguardiente 
que va hablando sola 
y pinta en las paredes  
a abrir la calle. 

A tapar la calle  
que no pase nadie 
que no tenga dudas 
que vaya con prisas 
y tenga señora 
que le lava y le guisa 
a tapar la calle. 

A abrir la calle  
a las abuelitas 
jugando a canicas 
y a los niños malos 
que cambian un duro 
por dos perras chicas 
a abrir la calle. 


A tapar la calle 
que no pase nadie 
de los que han ganado 
y nos han legislado 
y nos han controlado 
y nos han sermoneado 
a tapar la calle. 

A abrir la calle 
que pase la gente 
que nunca ha pasado 
y los mal peinados 
y el Señor Obispo 
con su novia de triciclo 
a abrir la calle. 

A tapar la calle  
que no pase nadie 
que viva de alguien 
con casa de loro 
que vaya montado 
sobre el as de oros 
a tapar la calle 

A abrir la calle 
a tapar la calle 
a vivir la calle 
a soñar la calle 
a tomar la calle». 

ARTE Y CANCIÓN: "BALADA DE TOLITO" CON JOAQUÍN SABINA Y ALFREDO GONZÁLEZ

Una de mis actividades que más añoro y que me gustaría retomar algún día es el diseño y la realización de exposiciones relacionadas con la ...