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lunes, 28 de octubre de 2013

VIOLETA PARRA VI - «SEMILLA FÉRTIL Y POPULAR DE UNA NACIENTE Y CRÍTICA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN EN AMÉRICA LATINA»


Recapitulación de los "cuelgues" anteriores":

VIOLETA PARRA I - «COMO UNA ESTRELLA 
QUE JAMÁS SE APAGA»
http://fernandolucini.blogspot.com.es/2013/09/violeta-parra-i-como-una-estrella-que.html

VIOLETA PARRA II - «DE LA TRADICIÓN A LA INNOVACIÓN
PARA CANTARLE A LA VIDA»
http://fernandolucini.blogspot.com.es/2013/09/violeta-parra-ii-de-la-tradicion-la.html

VIOLETA PARRA III - «GUITARRA CON HOJAS QUE
RELUCEN AL BRILLO DE LA LUNA»
http://fernandolucini.blogspot.com.es/2013/09/violeta-parra-iii-guitarra-con-hojas.html

VIOLETA PARRA IV - «¡VIOLA ADMIRABLE! ¡VIOLA CHILENSIS!...
MANANTIAL INAGOTABLE DE VIDA HUMANA»
http://fernandolucini.blogspot.com.es/2013/09/violeta-parra-iv-viola-admirable-viola.html

VIOLETA PARRA V - «CANCIONES, REALIDAD HUMANA
Y COTIDIANIDAD»
http://fernandolucini.blogspot.com.es/2013/10/violeta-parra-v-canciones-realidad.html


En el pasado "cuelgue" sobre VIOLETA PARRA –publicado el 6 de octubre pasado– decía que sus canciones se podían clasificar en tres grupos desde el punto  de vista temático o de contenido, y desarrollaba los dos primeros grupos, a saber:

1. Canciones que hacen referencia a realidades sociales del pueblo chileno, en las que incide, especialmente, en la denuncia de las situaciones de pobreza, de injusticia o de maltrato a la naturaleza; y en las que manifiesta, en todo momento, la reivindicación y la defensa de los derechos humanos.

2. Canciones que nos ofrecen aproximaciones concretas a la condición y a la realidad humana; es decir, a las experiencias mas trascendentales vividas por las personas y a sus sentimientos más íntimos. Canciones en las que Violeta verbaliza con claridad, y en un lenguaje sencillo y directo, la intensidad y la riqueza de un pensamiento profundamente humanista.

Prosigo ahora con aquella clasificación:

3. Un tercer grupo de canciones compuestas por Violeta Parra lo integran aquellas que se caracterizan por su contenido cercano a la religiosidad popular entendida como una actitud trascendente alimentada en la esperanza de que valores tan esenciales como la justicia y la igualdad puedan llegar a hacerse realidad en este mundo, o en otra vida posible más allá de la muerte; actitud sentida y vivida, en particular, por los sectores sociales más pobres y desamparados.

Para Violeta, esa religiosidad, o, si se quiere, ese hecho religioso, tiene unas claras y evidentes raíces o motivaciones que ella misma expresa en su canción "Porque los pobres no tienen"; canción que os propongo escuchar seguidamente en la voz de Isabel Parra:


«Porque los pobres no tienen
adonde volver la vista,
la vuelven hacia los cielos
con la esperanza infinita
de encontrar lo que a su hermano
en este mundo le quitan.
Palomita, ¡qué cosas tiene la vida!,
y zambita.

Porque los pobres no tienen
adonde volver la voz,
la vuelven hacia los cielos
buscando una confesión,
ya que su hermano no escucha
la voz de su corazón.
Palomita, ¡qué cosas tiene la vida!,
y zambita.

Porque los pobres no tienen
en este mundo esperanza,
se amparan en la otra vida
como a una justa balanza.
Por eso las procesiones,
las velas y las alabanzas.
Palomita, ¡qué cosas tiene la vida!,
y zambita.

Y pa’ seguir la mentira,
lo llama su confesor.
Le dice que Dios no quiere
ninguna revolución,
ni pliego ni sindicato,
que ofende su corazón.
Palomita, ¡qué cosas tiene la vida!,
y zambita.

Del corazón de una iglesia
salió el cantor Alejandro.
En vez de las letanías
yo lo escucho profanando.
Yo creo que a tal cantor
habría que excomulgarlo.
Palomita, ¡qué cosas tiene la vida!,
y zambita.

Como al revés está el mundo
me mandarán a prisión
y al cantor de la sotana
le darán premio de honor,
pero prisión ni gendarme
habrán de acallar mi voz.
Palomita, ¡qué cosas tiene la vida!,
y zambita».

En ese contexto religioso, o mejor, de sensibilidad religiosa, Violeta compuso canciones como los villancicos "Doña María, le ruego" y "Décimas para el nacimiento", que Víctor Jara y el Conjunto Cuncumen grabaron a finales de los años cincuenta. Os invito a escuchar en el siguiente vídeo el segundo de esos villancicos: "Décimas por el nacimiento":


«El niño Jesús nació
en el portal de Belén;
la estrella de sumo bien
a los Magos le’alumbró.
El mundo resplandeció
con pitos y panderetas.
Bajaron siete cometas
a ver este nacimiento
los altos del firmamento
se abrieron para la fiesta.

Los fieles del Redentor
acuden muy presurosos
a presencial el hermoso
regalo del gran Señor.
Adiós a nuestro dolor,
válganos la penitencia,
hagamos la reverencia
en este humilde portal,
porque, envuelto en un pañal,
vino Dios a l’existencia.

Gloriosa la noche aquella
cuando la Virgen sufrió
y al mundo un hijo le dio
más claro que una centella.
Bajáronse las estrellas,
cantaron los pajaritos,
sabiendo que Jesucristo,
venido a cristianizarlos
y por amor a salvarlos
con su dolor infinito.

Ahí está la Virgen pura
al lado de San José,
con el niñito son tres,
se miran con gran ternura.
No ha habío ni habrá dulzura
más grande en intensidad
que la de la Navidad
cuando bajó de los cielos
a darnos su gran consuelo
el Dios de la cristiandad».


Violeta Parra.
En oposición a los sentimientos y a los nobles y sensibles sentimientos religiosos presentes en canciones de Violeta Parra como las anteriores, surge también en su obra una clara y directa toma de postura, duramente crítica, frente a la Iglesia entendida como institución poco coherente y comprometida; frente a la hipocresía de muchos creyentes acomodados e insensibles al dolor humano, y, sobre todo, frente a las alianzas que con frecuencia se establecen entre la Iglesia y las estructuras del poder para afianzar sus mutuos plivilegios, ignorando, e incluso despreciando, la realidad y las necesidades de la población más pobre y marginada. Oposición expresada, como denuncia en numerosas canciones como "Yo canto a la diferencia", "Miren como sonríen", o "La carta".


«Ahí pasa el señor vicario
con su palabra bendita.
¿Podría su santidad
oírme una palabrita?
Los niños andan con hambre,
les dan una medallita
o bien una banderita».
(“Yo canto la diferencia”)

«Miren cómo sonríen
los presidentes
cuando le hacen promesas
al inocente. [...]
Miren cómo profanan
las sacristías
con pieles y sombreros
de hipocresía.
Miren cómo blanquearon
mes de María,
y al pobre negreguearon
la luz del día».
(“Miren como sonríen”)

«De esta manera pomposa
quieren conservar su asiento
los de abanico y de frac,
sin tener merecimiento.
Van y vienen de la iglesia
y olvidan los mandamientos, sí».
(“La carta”).

Y estos "cuelgues" sobre VIOLETA PARRA continuarán dentro de unos días... ¡claro que si!... ¡ES TAN GRANDE!... Ya lo he dicho repetidamente, es una de MIS GRANDES AMADAS CANTORAS DEL ALMA.

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