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jueves, 18 de julio de 2013

CARLOS DE ABUIN II - «OTRO MUNDO»... DONDE LA MÚSICA, LA PALABRA Y LA LIBERTAD FIRMARON UN PACTO DE COMPLICIDAD

Cuando en la creación artística –reflexiva y consciente– sobrevuela la libertad, y la libertad no se siente amenazada, o mediatizada, ni por las prisas, ni por las modas, y ni tan siquiera por el éxito como objetivo prioritario, el resultado es siempre impredecible y sorprendente; y lo es sobre todo porque, en esas condiciones creativas, el pensamiento, los sentimientos y, a fin de cuentas, los latidos, fluyen de forma totalmente espontánea, "corretean" a su gusto por la sensibilidad y la imaginación, y nunca se puede anticipar muy bien a qué realidades, o a que ficciones, nos puedan llevar. 

Esa experiencia creativa en libertad –generalizable a todas las artes– es especialmente apasionante y compleja en el ámbito de la composición musical; y lo es, aún más, cuando la música busca una complicidad, o un hermanamiento fértil con la palabra, para alumbrar juntas una canción.

Hago esta introducción, al "cuelgue" de hoy, porque creo que ha sido en ese contexto en el que ha surgido el reciente disco creado y publicado por CARLOS DE ABUÍN con el título de "Otro mundo".

Carlos de Abuín. (Fotografía de Beatriz Pérez Otín).

Carlos es un poeta y un músico –o ambas identidades a la vez– que ama la filosofia y el pensamiento; que practica como medida del tiempo el "sin prisa"; y que le gusta y tiene la posibilidad de crear en libertad; ingredientes que le permiten enfrentar el proceso de la creación artística tal y como antes lo enunciaba y, en consecuencia, con resultados impredicibles, sorprendentes y dificilmente clasificables.

En esta ocasión –en su último disco– como fruto de ese proceso creativo –que ha sido lento y reflexivo– nos encontramos con un entrecruce de realidades y ficciones que efectivamente nos muestran un universo "nuevo" de sonoridades y de percepciones musicales y poéticas verdaderamente sugerente y misterioso; un disco abierto, "verdeygris", simbólico, directo y abstracto a la vez, en el que se le canta a la vida enfrentada al malvivir, y en el que la esperanza parece que reclama su vuelo de sueños y estrellas con «indolente impaciencia».

Escuchando a Carlos en "Otro mundo", asistimos a un desfile de personajes que no dejan indiferente; al menos a mi han conseguido cuestionarme: Mariano José de Larra bajando el telón de su vida por un amor que no pudo ser... La bellísima y frágil actriz Soledad Miranda fallecida en un accidente de tráfico y con sus sueños rotos –¡cómo se puede morir siendo tan joven y tan bella!–... Una "vieja dama" que baja de un tren... Ricos y pobres jugando al ajedrez «que llevan miles de años con la misma partida, jugando con el oro que ciega sus pupilas».... Hombres pintando sus caras con sonrisas... Kronos con su guadaña cortando el cielo «y a nadie le importa»... O –¡y este es mi personaje! ¡con él me quedo!– un mago que, cuando el sol desaparece saca una paloma blanca de su chistera; la paloma vuela, las colinas sonríen y «entonces llega la anarquía, y la sombra tirana empapada de estrellas viene con sed de sueños, y sus señales parecen un baile sin final».


Cubierda del disco "Otro mundo", de Carlos de Abuín.

Escuchado este disco me he imaginado a José Antonio Romero –uno de los mejores arreglistas y productores musicales que tenemos en este país– penetrando  y sumergiéndose en el "Otro mundo" de Carlos de Abuín en estado puro, y, a partir de ahí, recreándolo y dándole forma y vuelo. (José Antonio ha realizado la producción, los arreglos y además ha tocado las guitarras acústica y eléctrica, el bajo y lo que ha hecho falta)... «Este disco –nos cuenta– es el resultado de una obra levantada sin prisa, en la que he trabajado con total libertad, lo que ha dotado al conjunto de un sonido muy coherente»... Coherente y muy hermoso. Es uno de esos discos en los que la complicidad entre la palabra y la música es tan absoluta que son radicalmente indivisibles.

A todo ello han contribuido también la colaboración de Manu Míguez al violín y en el piano, de Juan Carlos Melián –batería y percusiones–, y de Yolanda Yone haciendo los coros de las dos primeras canciones.

Poco más puedo decir de este disco, ¡hay que escucharlo!... Lo que sí voy a anunciar, con permiso de Carlos, es que al tiempo que nacía este "Otro mundo", ha nacido y está naciendo "otro disco"... Una auténtica –y para mí maravillosa– sorpresa: Carlos ha musicalizado y va a interpretar a Gabriel Celaya acompañado nuevamente al piano de Manu Míguez... Algo he escuchado... ¡muy emocionante!.

Concluyo con una información: el nuevo disco de Carlos de Abuín puede adquirirse en la librería musical "El Argonauta", de Madrid, bien directamente acudiendo a la librería situada en la calle Fernández de los Ríos 50; o a través de su página web que, por supuesto, os recomiendo visitar:

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