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domingo, 2 de junio de 2013

DE "EL KANKA" Y SU UNIVERSO - 1: UN RENOVADO AIRE SUREÑO PARA LA CANCIÓN DE AUTOR

Manu Clavijo, El Manin y El Kanka en Libertad 8.
(Fotografía de Inés Poveda).

El pasado jueves 30 de mayo, con la Sala Libertad completamente abarrotada –"llena hasta la bandera", como se diría en términos taurinos–, asistí a un espectáculo alegre, crítico, divertido, inteligente y hermoso protagonizado por el cantautor malagueño Juan Gómez "EL KANKA".

Disfruté muchísimo, me reí un montón, y me emocioné bastante porque la vida contemplada desde la perspectiva en que la percibe, la sueña y la canta EL KANKA es realmente –y pese a todo– emocionante, ¡muy emocionante!...

«El día despierta,
yo medio "dormío",
la cosa que arde,
yo muerto de frío,
las calles me brindan
su roto y su "descosío",
yo deshilachándome el corazón,
deshilichándome el corazón mío».
("Rin rin")

Iluastración del disco  "Lo mal que estoy  y lo poco
que me quejo"
de El Kanka,  (Diseño de Anabel Perujo "Pek")

Con El Kanka, desde el primer día que le escuché, antes de que grabara su disco "Lo mal que estoy y lo poco que me quejo", me volvió a ocurrir algo que a lo largo de los más de cuarenta años que llevo en esto de la música me ha pasado de vez en cuando –no con demasiada frecuencia–, y que nunca olvidaré; me refiero al descubrimiento de creadores –compositores e intérpretes– que en un momento determinado irrumpieron, de forma inesperada en el mundo de la música popular, convirtiéndose en verdaderos y bonancibles "huracanes" de renovación para la "canción de autor".

Nunca olvidaré, por ejemplo, el desembarco de Gato Pérez, en Barcelona, renovando la rumba catalana y echando a templar los resabios de la "movida madrileña"; o el deslumbramiento que me produjo Maribel Quiñones "Martirio", en la Plaza de San Andrés, de Sevilla, el 8 de marzo de 1984, cuando revolucionó la copla dignificándola con renovados aires de libertad; o la llegada de aquel "descarao", irreverente y maravilloso Albert Pla que ganó el primer premio de la "IV Muestra Nacional de Canción de Autor para Jóvenes Intérpretes" que se celebró en Jaén, en 1988, y del que tuve la suerte de ser jurado... Imposible olvidar también el impacto que me produjeron y lo importantísimas que fueron para la "canción de autor" en los años setenta Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen"Vainica Doble" del alma–; y, ya en los ochenta, los muchachos de "La Mandrágora".

Pues bien, con El Kanka, me ha ocurrido algo muy similar a todos los casos anteriores. Estoy plenamente convencido de que –como en todos ellos– su aterrizaje en la música popular  está siendo, y va a ser, muy significativa e importante; Kanka es, desde mi punto de vista, un nuevo huracán de renovados aires sureños que está centrando, dignificando. y poniendo muchas cosas en su sitio en esto de la "canción de autor", y del canto popular, en general.

El Kanka. (Fotografía de Inés Poveda)

Tras escucharle cantar en el circuito habitual de las "salas-templo" de la "canción de autor" que ahora se "estilan", mi amiga Road Ramos –también cantautora de "impacto", lo quiera o no lo quiera– me contó que estaba produciendo el nuevo disco de "El Kanka". A partir de ahí le seguí más de cerca, en la distancia –como a mí me gusta–, y cuando salió el disco esperado me lo compré, lo escuché y definitivamente me quedé "enganchao", no ya a El Kanka –que lo estoy y mucho–, sino a lo que yo llamaría el "Universo Kanca", en el que Juan Rubio "El Manin", por ejemplo, resulta un personaje –¡tremendo músico!– imprescindible.


En la primera escucha de "Lo mal que estoy y lo poco que me quejo" se me mezclaron tres sensaciones y experiencias muy positivas y agradables:

• Por una parte, una gran "sorpresa". Me esperaba un disco bueno, pero no algo tan novedoso y alucinante en todos los sentidos. A ello contribuye, sin duda, el "equipazo" de músicos del que El Kanka supo rodearse: "El Manin" –que no puede ser mejor músico y persona–, Emanuel Pérez "Gato", Alejandro Jordá, Samuel Vidal –¡cuanto le admiro y le aprecio!–, Aure Ortega, Jesús Sánchez, Juan Rojo, Joge Piculate, José Manuel Lucas, Iván García, Antonio Laborda, Piti Martínez y Pedro Chillón, María Rozalén y mi chica Ramos dirigiendo la orquesta... (Imposible dejar de citar, por supuesto, a Anabel Perujo "Pek" que se encargó del diseño)... En fin, todo un buen equipo con mucho "corazón".



• Por otra parte, el disco de "El Kanka" me proporcionó el "placer de disfrutar" con las historias, las melodías y los "guiños" que aquellas canciones me brindaban. Me he escuchado el disco muchas veces y siempre me aporta y me sugiere algo nuevo; es un disco repleto de grandes y de pequeños –pero muy hermosos– hallazgos poéticas y musicales.

• Y, en tercer lugar tuve, y la mantengo, la sensación de "esperanza" y de alegría" porque lo que estaba escuchando, o sea, el Universo Musical y Poético que El Kanca está creando supone realmente una renovación y una verdadera innovación que felizmente nos llega –oportuna, y muy a tiempo–, para "airear saludablemente" a nuestra "canción de autor ", e inyectarle una buena bocanada de alegría que falta le hace. ("Canción de autor" hoy, en cierto casos, "por cierto", bastante anquilosada, aburridilla, falseada y, últimamente, incluso con pretenciosas intencionalidades "mesiánicas" que en realidad no le pertenecen).

El Kanka, (Fotografía de Inés Poveda).

Todo lo que he escrito hasta aquí, en este primer cuelgue sobre El Kanka, en realidad podría sintetizarse y concretarse con orgullo –porque también me siento Sur– diciendo que a este cantautor malagueño le habita y le rebosa ese "genio andaluz" que reivindicaba Blas Infante; "genio" constituido por el optimismo; por un apasionado sentimiento de alegría y de festivo humorismo –que no se contradice con la "seriedad solemne" cuando es necesaria–; y genio andaluz, a la vez, poseedor de una inmensa exaltación imaginativa, y preñado de una encantadora sencillez, que es lo que en estos últimos tiempos vengo reivindicando como el gran valor de la "humildad".

Y por hoy, le pongo freno a mi entusiasmo "kakantiano" –que también es "maninsero"– y dejo para un segundo "cuelgue" la realización de un análisis mas minucioso del "Universo Kanka" y de lo que él llama sus "cancioncillas". Será dentro de unos días, a partir del próximo jueves, a la vuelta de Calatayud, con la exposición "Y la palabra se hizo música" ya inaugurada.

9 comentarios:

  1. Excelente esta observacion casi literaria de un cantautor que se las trae.Un decubridor de vetas,un artesano de las cuerdas y bribron en describir los momentos y sensaciones que colman de goce.

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    1. ¡Gracias David!... Pienso que El Kanka empezaba a ser imprescindible para la canción de autor en nuestro paísa, y que con su llegada estamos de fiesta los que la amamos... A ver si de una vez aprenden, cambian o se retirar los "seudo-cantautores" que pululan engañado al personal con sus irrealidades. Un abrazo.

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  2. Genial esta entrada tuya Fernando. Gracias por mostrarnos a los que no pudimos estar ahí toda esta maravilla.

    Saludos.

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  3. muy buen crítica Fernando!! muchas gracias por la parte que me toca y por el cariño que se trasluce en tus sabias palabras!
    Pek

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  4. No exageras nada. La primera vez que escuché a El Kanka y El Manin no los conocía de nada. Fuí al concierto porque me dieron buenas referencias, y las sensaciones que me produjo las has explicado en este blog a la perfección.
    No estoy muy puesto en lo del "genio andaluz", pero está claro que estos dos artistas tienen algo.

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  5. Hola Fernando. Acabo de descubrirte, llevo un rato largo paseándome por tu blog y no consigo salir. Me quedo, si no te importa.
    Me llamo Lola y llego a través de "Valdemúsica".
    Un saludo

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  6. como podria ponerme en contacto con él?

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