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viernes, 18 de mayo de 2012

VIRGINIA MONTAÑO - «ORIGAMI» Y OTROS VUELOS

Cuando Gabriel Celaya escribió aquello de «cantemos como quien respira» creo que no podía ni imaginarse hasta que punto su invitación se iba a hacer realidad en nuestro país dentro del universo de los "cantautores"; y lo digo porque yo mismo, a diario, me sorprendo de la enorme cantidad de jóvenes que se dedican, o pretenden dedicarse, al nada fácil, pero muy hermoso, «oficio de cantar». 

Es cierto que no todos los jóvenes que adoptan esa opción tienen las cualidades imprescindibles para ejercer ese oficio con la calidad y con la dignidad suficientes, y que, pese a la ilusión que ponen a la hora de componer y de cantar, lo tienen realmente difícil para convertir el "canto" en algo más que una afición, o un proyecto de vida que no termina de concretarse o de hacerse realidad.

Sin embargo, también es cierto –a mi me pasa de vez en cuando– que a veces te encuentras y descubres jóvenes creadores y creadoras que te sorprenden por su calidad naciente; porque realmente poseen las cualidades poéticas y musicales imprescindibles para poder llegar a ejercer el «oficio de cantar» con dignidad –o de "cantautar", como se dice ahora– y que, en consecuencia, con trabajo, con ilusión, con un poquito de suerte, y luchando contra las dificultades contra-cuturales del momento, lo lógico sería que pudieran llegar a desarrollar y a dar a conocer su obra cantada. (Lo de la fama, y lo de poder vivir del "oficio de cantar", de momento, al menos en nuestro país, es otra historia lamentablemente bastante más complicada).

Pues bien, uno de esos encuentros y descubrimientos positivos que he vivido en lo que va de año fue el que tuve recientemente con una joven "cantautora" llamada VIRGINIA MONTAÑO. Ocurrió en la sala Zanzíbar, de Madrid, el 30 de marzo pasado, en el espacio titulado "Y toco porque me toca". Pasé por allí solamente un rato, porque un poquito después había quedado con Antonio de Pinto y Antonio Toledo, y mira por donde, en ese corto espació de tiempo, salió al escenario Virginia, y me enganchó; me gustó mucho la canción que nos ofreció. Después, cuando salía de la sala, Virginia se me acercó, hablamos unos minutos, me regaló su "maqueta" "Origami" –con siete canciones– y nos despedimos.

Virginia Montaño durante su actuación en el espacio
"Y todo porque me toca". Marzo, 2012. (Fotografía de Carmen Ruiz). 

Al día siguiente escuché las siete canciones grabadas en la "maqueta" "Origami", y, con más calma y más criterio pude reafirmarme en lo que había intuido y pensado el día anterior: En Virginia potencialmente hay una gran "cantautora" y merece la pena apostar por ella. (De verdad, hay momentos en los que me gustaría que me tocase, por ejemplo, el "cuponazo", para dedicarme a producirles y a promocionarles sus discos –con todos los medios posibles y a fondo perdido– a creadores y a creadores como Virginia..., ¡ojalá!...; pero no hay manera).



«Sombras chinescas rodean mi habitación 
y oigo tus susurros a mi alrededor.               
Que mi deporte favorito son tus besos,
yo los sueño cada noche sin aliento.                  
No hacer lo incorrecto, dice la cabeza, 
y olvidar lo que es correcto, el corazón.         
Que mi deporte favorito son tus labios 
y escalando me destrozan la razón, la razón.

 Quiero bailar bajo la lluvia, coloreando nubarrones. 
Bailar bajo tu lluvia, diluviando conversaciones. 
Que me compliques la vida, es sólo el primer paso. 
Dando pasos de gigante, hasta el cielo de un abrazo,

Horas muertas paso escuchando la calle 
 a través de la ventana del dolor. 
Que mi deporte favorito es despertarme 
bajo mantas que desprenden ese olor.                   
No hacer lo incorrecto me dicen las dudas, 
no hacer caso a lo correcto el edredón. 
Que mi deporte favorito es olvidarte 
mientras tocas al piano mi canción.

Quiero bailar hasta tu sombra, esperando las reacciones. 
Bailar sola y desnuda, despojada de  intenciones. 
Que me compliques la vida, es sólo el primer paso. 
Dando saltos de gigante, mientras no pasen los años.

Quiero que bailes por mi blusa, dibujando constelaciones. 
Bailar descalza en las alturas de oxidadas pasiones. 
Que me compliques la vida, es sólo el primer paso. 
Dando pasos de gigante, para calentar tus manos».
("Bailar bajo la lluvia". Virginia Montano)

Virginia Montano, nació en Málaga, en 1986. Ha estudiado piano en el conservatorio de su ciudad natal y musicología en Granada; aprendizajes que vivió asociados, desde el primer momento, a su afición y gusto por la escritura. «Escribía poesía, relato y prosa –recuerda– pero algo en mí decía que no sería completo hasta que no plasmara esas palabras con música». Aspiración creativa que concretó e hizo realidad cuando en septiembre de 2011 se desplazó a Salamanca y participó en los encuentros  de "Micro Abierto" que Andrés Sudon lidera en "El Savor". «Aquello –sigue recordando Virginiame dio el último pequeño empujón que necesitaba para atreverme por fin a sacar a la luz lo que iba empezando sin yo darme cuenta a ser un sueño cumplido... fruto de este soñar, nació en diciembre mi primera maqueta: "Origami"».

Virginia Montaño. (Fotografía de Andrea Mazas). 

Y tras "Origami", nuevas y hermosas canciones como "Noviembre"...; ¡mucha suerte Virginia!...; ¡ah, y ya sabes, si en algún  momento me toca el "cuponazo" te llamo!:

«Pienso que es un don poder olvidar 
aquello que te daba ganas de gritar, 
que de tu mente ves imposible arrancar, 
pero que hasta el cielo te hizo llegar.
Pienso que hay cosas que han de suceder, 
quizás algún día te consiga estremecer... 
mi canción, tu luz y tus ganas, 
constelaciones en nuestras miradas.

Me visto de soles tras contigo dormir, 
acabo de recordar que yo solía reír. 
Tú ataste los cabos que estaban por componer, 
las cuerdas gastadas y el calor que recoger.
Me entrego a tu abrazo y tú me salvas de fantasmas de soledad, 
y escucho algo correr: son sueños, canciones, que esperan alcanzar 
tus labios de nubes que se acercan a besar...».
("Noviembre" Virginia Montaño)

Virginia Montaño. (Fotografía de Andrea Mazas).

10 comentarios:

  1. Millones de gracias por tus palabras Fernando.
    La primera foto es de Carmen Ruiz, las otras dos de Andrea Mazas. ¡Gracias a ellas también! :)

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    1. Ahora mismo incorporo sus colaboraciones en el "cuelgue"... Las imágenes en la historia de nuestra canción popular y, concretamente, en mi blog, ¡SON ESENCIALES! ...¡Gracias Carmen!... ¡Gracias Andrea!

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  2. :)

    EnCANTAda me quedo tras releer tus palabras, una vez más.
    Aprender es lo único que quiero, creciendo entre canciones como siempre hice. Mientras sueño con la gran ciudad, me quedo aquí, plegando en papel nuevas canciones... http:www.soundcloud/hipot3nusa

    ¡Nos vemos pronto! ¡Gracias de nuevo!

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  3. Gracias por lo que nos toca ;)
    Un abrazo, Virginia, Fernando.
    En breve estarán esas canciones.
    Chema Lara

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    1. Qué ganas de escucharlas!
      Qué ganas de verte!

      :) y que la música siga...!

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  4. Gracias a ti, Fernando, por tu labor de difusión: a la vista está que la música crea familia ;)

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    1. Y bien bonita que es nuestra familia musical, que crece como las notas de una nueva canción... :)

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  5. Ante tanta conversación me dieron ganas de dejar un saludo grande para todos desde Buenos Aires,más otoñal que nunca,,,

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    1. Romano, aquí seguimos ¡CANTANDO COMO QUIEN RESPIRA!...Y esperándote...

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  6. Un saludo a Buenos Aires desde aquí, cuando el verano se acerca... :)

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