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jueves, 20 de diciembre de 2012

UN LIBRO RECUPERADO: "CRÓNICA CANTADA DE LOS SILENCIOS ROTOS". INTRODUCCIÓN - I

Hace unos dias lo comentaba y hoy voy a empezar a hacerlo realidad. Voy a recuperar, poquito a poco, aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, un libro que publiqué en 1998; que se promocionó y vendió muy mal, y que, sin embargo, es uno de los libros que he escrito de los que me siento más satisfecho. (Es muy triste lo que ocurre a veces en este país con la edición de los libros: pasado un tiempo de la publicación, como el libro no se promocionaba y por tanto no se vendía, la editorial –que lo tenía arrinconado– decidió, no donarlo a instituciones y blbliotecas públicas, o repartirlo un buen día como regalo en mitad de una calle ¡no!... ¡decidió destruirlo!... y ¡claro!, como lo tienen muy pocas personas y yo lo escribí para que fuera leído, pues ahora a mi me apetece recuperarlo).

El libro en cuestión se llama "CRÓNICA CANTADA DE LOS SILENCIOS ROTOS. VOCES Y CANCIONES DE AUTOR 1963-1997", y es éste:

Cubierta creada por Vicente Serrano.

Recuperar ahora este libro –aunque me de mucho trabajo–, tiene, para mí dos objetivos:

El primero, conservar su memoria. Creo que contiene una historia de nuestra "canción de autor", muy completa, que debe quedar aquí para quien pueda sentir la necesidad de conocerla y consultarla. Por otra parte es un libro bastante autobiográfico que sigo reivindicando y que creo que aporta un testimonio sencillo –el mío–, pero muy apasionado –y a la vez critico–, de respeto, de conocimiento y de admiración  hacia la "canción de autor". (Además editarlo ahora en este formato me va a permitir ir incorporando imágenes y, sobre todo, vídeos, que fueron imposibles en la edición inicial en papel)

En segundo lugar, me apetece recuperar este libro como documento histórico para que los jóvenes –sobre todo los/las jóvenes cantautores y cantautoras– puedan acudir a él y puedan conocer la raíces y la identidad de la "canción de autor", y les ayude a su formación. (Formación imprescindible para conseguir salir de ese pecado capital muy grave al que vengo llamando: IGNORANCIA).

Así pues un día, o dos, a la semana iré publicando partes del libro hasta que esté completo... Tarea larga puesto que el libro tiene más de 300 páginas... Y sin más ¡empezamos con la INTRODUCICIÓN!

Fotografía que aparece en la contracubierta del libro
"Crónica cantada de los silencios rotos"

«Acababa de cumplir diecisiete años (Jaén, 1963) y aquella adolescencia provinciana cada vez me resultaba, a la vez más aburrida e inquietante: un bachillerato, en colegio de frailes, que no me había interesado para nada, pero que debí aprobar, a trancas y barrancas, para tener contentos a mis padres y me me dejaran tranquilo (recuerdo que me decían que no era un buen estudiante, cosa que yo me encargaba de compensar falsificando, de vez en cuando –y por cierto con gran maestría– mis boletines de  notas escolares); una familia aburguesada venida a menos, cuajada de tensiones, con un padre lamentablemente fracasado y con la imperiosa y absurda necesidad de guardar las apariencias; una calle  –"La Carrera"–, una plaza –la de "Las Palmeras"–, un parque, el paseo y las niñas "pum" –aquellas que cuando salías a la calle, ¡pum!, siempre te las encontrabas–; unos amigos en tardes de póker, de Ray Conniff, de rebotica y de "chatos" en "El Gorrión"; un "hola", un "me gustas" reprimido y callado, y un "adiós" a nombres y cuerpos de muchachas, con las que soñaba, y que nunca olvidaré; y unas canciones escuchadas en radio de madera noble, o en aquel "pick-up" que compramos a plazos en "Manuel Rubio y compañía" y que un buen día casi nos vimos obligados a devolver por falta de pago; canciones y coplas que, de vez en cuando, sonaban en "guateques" y fiestas que, al final, siempre se me hacían interminables, no sé muy bien si porque yo no sabia bailar, o porque lograban acrecentar en mí el aplastante complejo de muchacho gordinflón y sonrojado que en aquel tiempo tan molestamente me acompañaba.

Junto a todo aquello, y no vivido como contradicción –todavía no había aprendido a saber lo que es ser contradictorio–, estaba simplemente "lo otro", lo otro que me pasaba y que también hoy guardo en el recuerdo; una mujer extraordinaria –para siempre presente en mi memoria– a la que me madre, cuando yo era más chico, daba, de vez en cuando, unas monedas para que sacara a los niños de paseo; una mujer extraordinariamente humilde, pobre, buena, analfabeta y diferente –mi primera maestra de la vida– a la que llamábamos "Mariquita" y de la que aprendí, desde la nada, lo que era la ternura, la alegría, el optimismo, la fe y la esperanza; una naciente rebeldía, sin nombre, que casi sin quererlo se iba acrecentando ante todo aquello que me envolvía amordazando mis sentimientos, castrando mi sensibilidad y ocultándome palabras grandes y experiencias de lucidez que yo intuía pero que el sistema –¿qué mierda es eso del "sistema"?– se encargaba de convertir en palabras y experiencias prohibidas.

Y en aquel contexto, también, una militancia activa –al menos por el mucho tiempo que le dedicaba– en aquel equipo marginal, y casi clandestino, de la Acción Católica Diocesana, que empezaba tímidamente a renovarse con vocación revolucionaria –dentro de un orden–, y en que escuché por primera vez, y en serio, las palabras "compromiso", "solidaridad" y "libertad"; y, sobre todo esto, o tal vez por todo esto, una profunda sensación, acrecentada en noches de estrellas y de luna llena, de que algo nuevo e insospechado me rondaba, algo que lograba encenderme la sangre, que me obligaba a escapar de mi provinciana condición, y que hoy, con el paso del tiempo,  percibo como la incipiente búsqueda, en la que todavía me mantengo, de un "unicornio azul" en aquel momento desconocido y anticipado.

********************

Acababa de cumplir diecisiete años (España, 1963), y un buen día, a la salida de una reunión en la Parroquia, un "cura rojo", de aquellos que llamábamos de vocación tardía –el cura Manolo–, me regaló un pequeño disco con cuatro canciones, que le habían mandado de una comunidad cristiana de Barcelona. "Está cantado en catalán –me dijo–, pero ya verás, es muy bueno y tiene mucha fuerza".

Primer single de Raimon. 1963.

Llegué a mi casa, me encerré en mi habitación y escuché, no recuerdo cuántas veces, aquellas cuatro canciones; cuatro canciones que se convirtieron en el pórtico de la historia personal y compartida que hoy me dispongo a narrar:



«De la terra venim, 
a la terra anirem; 
en la terra vivim, 
en la terra serem.
Som una llum que s'enfuig, 
som una llum que s'apaga; 
som el gran fum de la terra, 
som, som, som».
("Som").

«De la tierra venimos, / a la tierra iremos; / en la tierra vivimos, / en la tierra seremos. / Somos una luz que se escapa, / somos una luz que se apaga; / somos el gran humo de la tierra, / somos, somos, somos». ("Somos").

«A colps,
a colps ens fa la vida,
a colps de mort i de fe [...].
A colps,
a colps de fe perduda,
a colps,
a colps, morim la vida».
("A colps").

«A golpes, / a golpes nos hace la vida, / a golpes de muerte y de fe [...]. / A golpes, / a golpes de fe perdida, / a golpes, / a golpes, morimos la vida». ("A golpes").

«Aquí, sota la nit, 
et diria 
que el mar és l'etern [...].
Aquí, entre els amics, 
et diria 
que ens vorem 
més enllà de tot cel.
Aquí, sota la pluja 
que cau, 
et diria 
que tot és pau».
("La pedra")

«Aquí, bajo la noche, / te diría / que el mar es lo eterno [...]. / Aquí, entre los amigos, / te diría / que nos veremos / más allá de todo cielo. / Aquí, bajo la lluvia / que cae, / te diría / que todo es paz». ("La piedra").


«Al vent,
la cara al vent,
el cor al vent,
les mans al vent,
els ulls al vent,
al vent del món.
I tots,
tots plens de nit,
buscant la llum,
buscant la pau,
buscant a déu,
al vent del món».
("Al vent").

«Al viento, / la cara al viento, / el corazón al viento, / las manos al viento, / los ojos al viento, / al viento del mundo. / Y todos, / todos llenos de noche, / buscando la luz, / buscando la paz, / buscando a dios, / al viento del mundo». ("Al viento").

Fue una tarde inolvidable; ¡me encanta y me hace sentirme vivo recordarla! No me fue necesario conocer la lengua de aquel muchacho de Xátiva; los acordes de su guitarra y sus palabras –más que palabras gritos y sentimientos de realismo y de esperanza, resonaron en mi sensibilidad como si estuvieran construidas con una lengua universal y familiar; pequeñas, no grandes palabras que me fueron desvelando una identidad y unas ganas de vivir que me resultaban, a la vez, extrañas y apasionadamente excitantes: som, terra, serem, a colps, vida, mort, fe, cel, mar, nit, pau, vent, cor, mans,  ulls, llum, déu, món,  al vent, al vent, al vent... Aquella tarde, ya de anochecida, un revuelo de sentimientos me hizo descubrir lo que doce años después me verbalizaría Rosa León, en su primer LP "Al alba", cantando al poeta jerezano Carlos Álvarez:

Carlos Álvarez y Rosa León.
«Alguna vez a todos, a mi mismo,
nos ha crecido un árbol en las manos,
o un mar sobre la frente,
o la esperanza como alfombra extendida,
a nuestro paso.
al encontrar un verso entre la hierba».
("Alguna vez").

Así fue mi primer encuentro con aquello que, poco tiempo después, empezaría a llamarse la "nueva canción", y que para mí, desde aquel día, se convirtió en una especie de lenguaje del alma que, como dice Elisa Serna, siempre ha tenido el poder de rescatarme lo oculto y de romper la coraza que a veces yo mismo me fabrico para poder sobrevivir; "mi puente, mi ventana abierta a los demás y mi amuleto para conectar con el mundo".

Antton Valverde.
«Herri-kantuen aide artean
ikusi nuen mundua;
ipuiak ziren edo kondaira
edo-ta frutu santua.
Haien oihartzun eraginzalez
erein zidaten barrua.
Geroztik erne ta hazi zitzaidan
lore gorri bat ariman;
hemen daramat, hemen bizi-dut
ertetzen zaidan kantuan;
gerrako garrak etzuten erre
zelai kiskarratuetan,
izotzak arren gordinik dago
ondoko giro nahastuan;
gogorragoa giroa eta
gorriagoa orduan!».
(«Euskal kantuen mezua». Antton Valverde).

«Aprendí a ver el mundo /  a través de las canciones del pueblo... / sembraron mi espíritu / de sus ecos sugerentes. / Desde entonces brotó y creció / una roja flor en mi alma; / aquí la llevo, aquí me vive / en la canción que sale de mi garganta. / Pese a todo y a la helada, pervive lozana / en un medio brutal y enrarecido / y cuando más duro y más cruel es el ámbito, / más bella se vuelve». (Antton Valverde. "Una vieja canción", 1975).

martes, 18 de diciembre de 2012

LEON FELIPE: "YA NO HAY LOCOS", ES CIERTO, PERO AFORTUNADAMENTE DESPIERTA LA "LOCURA"

Hoy en el "BUENOS DÍAS", que de forma cotidiana vengo colgando en mi muro de facebook, he propuesto la audición y el disfrute –en este caso crítico– de la canción "Ya no hay locos" que PACO IBAÑEZ compuso a partir de la adaptación de un texto del gran poeta español LEON FELIPE –nacido en Tábara, Zamora el 11 de abril de 1884, y fallecido en Ciudad de México el 18 de septiembre de 1968–.

En concreto, esta ha sido la canción propuesta –por cierto, en este vídeo, con anécdota incluida–:


«Ya no hay locos, ya no hay locos
ya no hay locos, en España ya no hay locos.
Se murió aquel manchego,
aquel esrajalário fantasma del desierto.

Ya no hay locos, ya no hay locos
ya no hay locos, amigos ya no hay locos.
Todo el mundo está cuerdo
terrible, horriblemente cuerdo.

Ya no hay locos, ya no hay locos
ya no hay locos, en España ya no hay locos.
¿Cuándo se pierde el juicio?
Yo pregunto: ¿Cuando se pierde, cuándo?
Si no es ahora, que la justicia
vale menos que el orín de los perros.

Ya no hay locos, ya no hay locos
ya no hay locos, amigos ya no hay locos».

Escuchada la canción de Paco, me parece de gran interés leer y conocer íntegramente el texto de LEÓN FELIPE titulado "Pero ya no hay locos".., ¡no tiene desperdicio!

León Felipe.

«Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. 
Se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma del desierto 
y… ni en España hay locos. 
Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.
Oíd … esto,
historiadores…  filósofos…  loqueros…
Franco…  el sapo iscariote y ladrón en la silla del juez repartiendo castigos y premios,
en nombre de Cristo, con la efigie de Cristo prendida del pecho,
y el hombre aquí, de pie, firme, erguido, sereno,
con el pulso normal, con la lengua en silencio,
los ojos en sus cuencas y en su lugar los huesos …
El sapo iscariote y ladrón repartiendo castigos y premios …
y yo, callado, aquí, callado, impasible, cuerdo …
¡cuerdo!, sin que se me quiebre el mecanismo del cerebro.
¿Cuándo se pierde el juicio? (yo pregunto, loqueros).
¿Cuándo enloquece el hombre? 
¿Cuándo, cuándo es cuando se enuncian los conceptos
absurdos y blasfemos
y se hacen unos gestos sin sentido, monstruosos y obscenos?
¿Cuándo es cuando se dice por ejemplo:
No es verdad. Dios no ha puesto
al hombre aquí, en la Tierra, bajo la luz y la ley del universo;
el hombre es un insecto
que vive en las partes pestilentes y rojas del mono y del camello?
¿Cuándo si no es ahora (yo pregunto, loqueros),
cuándo es cuando se paran los ojos y se quedan abiertos, inmensamente abiertos,
sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento?
¿Cuándo es cuando se cambian las funciones del alma y los resortes del cuerpo
y en vez de llanto no hay más que risa y baba en nuestro gesto?
Si no es ahora, ahora que la justicia vale menos, 
infinitamente menos que el orín de los perros;
si no es ahora, ahora que la justicia tiene menos, 
infinitamente menos categoría que el estiércol;
si no es ahora … ¿cuándo se pierde el juicio?
Respondedme loqueros,
¿cuándo se quiebra y salta roto en mil pedazos el mecanismo del cerebro?
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto
y… ¡Ni en España hay locos! ¡Todo el mundo está cuerdo,
terrible, monstruosamente cuerdo! …
¡Qué bien marcha el reloj! ¡Qué bien marcha el cerebro!
Este reloj…, este cerebro, tic-tac, tic-tac, tic-tac, es un reloj perfecto …,
perfecto, ¡perfecto!».

Son totalmente reales las afirmaciones que hacen León Felipe y Paco Ibáñez en el poema y en la canción, pero también es real que, por fortuna, están empezando a surgir nuevos "locos" y "locas" que hoy en día se manifiestan apasionadamente contra el riesgo, que nos amenaza, de la pérdida de la libertad, de la justicia y del resto de valores democráticos... Hay que decir también que algunos de esos "locos" no son "nuevos"...; ya somos "viejos locos"...; yo, al menos, –lo confieso– siempre lo fui y nunca dejaré de serlo.

Fotografía de Juan Miguel Morales.

lunes, 17 de diciembre de 2012

CANCIONES CON HISTORIA: «PREGUNTITAS SOBRE DIOS» DE ATAHUALPA YUPANQUI

Hace tiempo que tengo abandonadas algunas secciones del blog hacia las que siento un gran aprecio, y que sé hay muchas personas –de las que habitualmente os paseáis por aquí– que valoráis y que os gustan mucho; una de ellas es la que titulé "CANCIONES CON HISTORIA"; sección en la que me propongo recuperar hermosas canciones que han sido muy importantes en la historia de nuestra "canción de autor".

Hoy, esa "canción con historia" se titula "Preguntitas sobre Dios" y la protagoniza como autor y como intérprete el inolvidable ATAHUALPA YUPANQUI.


Atahualpa Yupanqui.

Atahualpa, y, en concreto, la canción que hoy recordamos, fueron un referente fundamental para el nacimiento de nuestra "canción de autor"; han sido muchos los "cantautores" que en los años sesenta y setenta sintieron hacia él una gran admiración y lo incorporaron en su universo musical y creativo como un referente insustituible, entre ellos, por ejemplo, Carlos Cano, Senante, Aute, Pedro Manuel Guerra o, muy especialmente, Mikel Laboa.

Mikel Laboa me contaba que entró en contacto con la obra de Yupanqui en 1955, a través de un disco que le mandó un amigo desde Burdeos. En aquel disco, entre otras canciones, figuraba precisamente "Preguntitas sobre Dios"; canción que le sorprendió y llegó a atraparle por su sensibilidad y, en particular, por su contenido, que, en aquel contexto, resultaba totalmente revolucionario.

Sobre esa canción, que hoy recupero aquí donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, Atahualpa Yupanqui, en el último concierto que dio con Ángel Parra, el 8 de febrero de 1992 –es decir, tres meses antes de su muerte–, dijo estas bellas, sinceras y entrañables palabras:

Cubierta del disco "El último recital" ofrecido por Yupanqui
en Zurich, acompañado de Ángel Parra. 8 de febrero de 1992.

«”Preguntitas sobre Dios” es una canción que me trajo muchas satisfacciones y también muchos dolores de cabeza; en cierta ocasión, por cantarla, llegué a estar cien días preso en una cárcel.

Yo no quiero faltarle el respeto a lo que la gente cree y ama; yo tengo la obligación de respetar.

No soy muy creyente; soy un poco como era mi padre...; cuandon mi madre me decía: “Yo soy creyente”, mi padre me miraba y decía: “Yo soy dudante”.

Yo también soy un poco “dudante”, tengo algunas dudas...; Puedo decirles por qué soy dudante, no es una falta de respeto.

Una vez me preguntaron: “¿Usted cree en Dios?”... Tengo mucho respeto por la imagen de Dios; mucho respeto por mamá, mi madre –adorable vasca, mi veces adorable, un millón de veces–; pero tengo también una duda que quisiera aclararles; una vez que termine mi duda podré rendirle mi homenaje a Dios, pero mientras tanto permítanme que guarde silencio. 

¿Y cuál es esa duda?. Mi duda es muy sencilla. Un sacerdote amigo mio un día me preguntó: “¿Usted cree en Dios?”. Y yo le contesté: “Tengo una duda”... “¿Y cuál es tu duda?”, volvió a preguntarme... Y yo le respondí: “Usted me pregunta si creo en Dios, y yo a mi vez me pregunto: Dios, ¿creerá en mí?...; esa es mi duda”».

Bellísimas palabras que son una extraordinaria y emotiva introducción para escuchar seguidamente la canción "Preguntitas sobre Dios" que, por cierto, como podréis comprobar tiene una total y absoluta vigencia.



«Un día yo pregunté:
¿Abuelo, dónde esta Dios?
Mi abuelo se puso triste,
y nada me respondió.

Mi abuelo murió en los campos,
sin rezo ni confesión.
Y lo enterraron los indios
flauta de caña y tambor.

Al tiempo yo pregunté:
¿Padre, qué sabes de Dios?
Mi padre se puso serio
y nada me respondió.

Mi padre murió en la mina
sin doctor ni protección.
¡Color de sangre minera
tiene el oro del patrón!

Mi hermano vive en los montes
y no conoce una flor.
Sudor, malaria y serpientes,
es la vida del leñador.

Y que naide le pregunte
si sabe dénde esta Dios:
Por su casa no ha pasado
tan importante señor.

Yo canto por los caminos,
y cuando estoy en prisión,
oigo las voces del pueblo
que canta mejor que yo.

Hay un asunto en la tierra
más importante que Dios
es que naide escupa sangre
pa’ que otro viva mejor.

¿Qué Dios vela por los pobres?
Tal vez sí, y tal vez no.
Pero es seguro que almuerza
en la mesa del patrón».

domingo, 16 de diciembre de 2012

¡CANTIJUEGO RESUELTO! - 13 DISCOS CON PAPEL DE REGALO.

Esta es la solución final del "CANTIJUEGO" de hoy:

1 - Lo siento Freud de VÍCTOR LEMES
2 - Flores entre el acero de MUERDO
3 - Dobleces de ALFREDO GONZÁLEZ
4 - Piscinas vacías de LUCAS
5 - Desnudo de ANDRÉS MOLINA
6 - Mujer de OLGA DE ANDRÉS
7 - Mundo Aladuría de JULIÁN BOZZO
8 - Señales de humo de MARÍA JOSÉ HERNÁNDEZ
9 - Hecho de brea de LUCÍA CARAMÉS
10 - Blaus de l'ánima de MARIA DEL MAR BONET
11 - Delirios transitorios de ARI JIMÉNEZ
12 - Rellotge d'emocions de RAIMON
13 - Imaginando de YOLANDA YONE

EN RESUMEN 13 HERMOSOS DISCOS QUE PUEDEN Y DEBEN
IR "CON PAPEL DE REGALO".

ÚLTIMA PISTA PARA LA RESOLUCIÓN DEL "CANTIJUEGO" DE HOY

En el "cantijuego" que he colgado hoy se han identificado 9 de los 13 discos que lo componían; concretamente los siguientes:

1 - Lo siento Freud de VÍCTOR LEMES
2 - Flores entre el acero de MUERDO
4 - Piscinas vacías de LUCAS
5 - Desnudo de ANDRÉS MOLINA
6 - Mujer de OLGA DE ANDRÉS
8 - Señales de humo de MARÍA JOSÉ HERNÁNDEZ
9 - Hecho de brea de LUCÍA CARAMÉS
11 - Delirios transitorios de ARI JIMÉNEZ
12 - Rellotge d'emocions de RAIMON

Es decir, faltan cuatro discos por identificar. 

Voy a daros una "superpista" para saber cuáles son esos cuatro discos que también podríamos regalar a las personas a las que más queremos... 

Lo que voy a hacer es abrir un poquito más el envoltorio de cada uno esos discos.. Y ¡claro!... ahora es mucho más fácil... ¿O no?... Las identificaciones podéis indicarlas en el apartado de "comentarios"

CANTIJUEGO: "CON PAPEL DE REGALO" - RECORDATORIO III

Como sigo pensando que los mejores regalos que podemos hacerles a las personas a las que queremos es una buena música y unas buenas canciones, y como se aproximan fechas relacionadas con la "regalodilandia", voy a seguir recordando y recomendando algunos discos que a mi personalmente me ¡encantan!...  Hoy van a ser trece y –como es domingo– vamos a recordarlos "CANTIJUGANDO".

El "cantijuego" consiste, simplemente, en identificar el nombre del autor de cada uno de los 13 discos que aparecen envueltos en papel de regalo, y el título de cada uno de ellos.

Las respuestas del "cantijuego" se pueden ir dando, como siempre, en el apartado de "comentarios".


¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 59!... ¡NO LO HE OLVIDADO, IMPOSIBLE!

Hace tres meses que decidí dar los "BUENOS DÍAS" en mi muro de facebook a través lo que yo llamo una "canción mañanera"; con ese motivo todas las mañanas nos juntamos un montón de buenos amigos y amigas para celebrar, entre otras cosas, que estamos vivos, que nos une una gran ternura y que soñamos ¡sí! ¡como quien respira!... Un día alguien escribió en su comentario –creo que fue Xurxo Mares– que los que allí nos juntamos cada mañana somos portadores del beneficioso y estimulante virus de la utopía, o de los sueños posibles; virus que es contagioso y que da vida y rejuvenece... ¡Os lo recomiendo a todos!

Bues bién, esta mañana nos hemos dado los "BUENOS DÍAS" con una imagen y con una canción que deseo compartir en el blog con toda mi alma. ¡Aquí las tenéis!. La canción es de CLARA MONTES y se titula "Niños de la guerra".


«El agua pasa turbua frente a tu casa
trae olores de muerte, de frío y de venganza,
el hambre es tu vecina, tu compañera,
el odio tu palabra, robaron tu inociencia.

Cruzaré la frontera del miedo para ayudarte,
cantaré una nana de vida para calmarte.

Y no me llores más,
déjame mezclar tu pena
con la mar y con la sal.

Quisiera retirarte de tanto infierno
y sentarme a tu vera a ver pasar el tiempo,
que el tiempo te devuelva a ti la inocencia
mi niño de la guerra pelea que pelea.

Ya verás que el frío se te pasa entre mis brazos,
cantaré una nana de vida para calmarte.

Y no me llores más,
déjame mezclar tu pena
con la mar y con la sal».



¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ MALDITAS GUERRAS!!!!!!!!!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡BENDITA SEA LA PAZ 
Y EL DESARME!!!!!!!!!!

ARTE Y CANCIÓN... RECUERDO DE UNO DE LOS PROYECTOS MÁS APASIONANTES QUE HE REALIZADO EN MI VIDA.

HOY HAN REGRESADO A CASA dos de los cuadros que formaron parte de la exposición "VOLAD, CANCIONES, VOLAD" que monté en 2006 y que ...