El pasado lunes, 17 de Junio se celebró un gran concierto benéfico en solidaridad con la ONG: «AMIGOS DE CALCUTA».
En el concierto participaron los "cantauotores" que aparecen el el siguiente cartel, más la extraordinaria colaboración de MANU CLAVIJO.
Se celebró en Sala Libertad 8, de Madrid, y fue un acontecimiento musical importante por lo que allí pudimos vivir –desde el punto de vista musical–, y por el objetivo hacia el que se ha destinado la recaudación: fomentar la salud, y favorecer el despertar de las sonrisas de los niños y las niñas de Calcuta.
Seguidamente, contando con la generosa colaboración de Gadea Ramos, voy a recoger una crónica fotográfica de un encuentro musical que ¡por supuesto! tenemos que repetir con frecuencia. ¡Merece la pena!
La primera actuación en el concierto corrió a cargo de IÑIGO COPPEL que está a punto de publicar su nuevo disco. Entre las canciones que interpretó yo destacaría la titulada «Íñigo Coppel en el Olympia», tema sobre el que estamos proyectando una sorpresa en la que participará Pablo Guerrero, que cantó en el Olympia de París el 2 de marzo de 1975... Muy pronto lo podréis comprobar ¡será una sorpresa muy, pero que muy, interesante y divertida!
La segunda actuación en el concierto la protagonizó una de las cantautoras que más admiro en este momento: MARTA PLUMILLA. Entre las canciones que interpretó yo destacaría la titulada "Historia de un globo"; canción a la que me siento totalmente "colgao" desde el día que se la escuché cantar por primera vez. Sería muy importante que Marta grabara pronto su primer disco para que "todo el personal" podamos disfrutar de su gran personalidad como compositora, y de su fantástico universo musical y literario.
El concierto tuvo un intermedio en el que Javier Villanueva –secretario de "Amigos de Calculta"– agradeció a los artistas y al público su generosidad; y presentó al Brother Xavier Raj, oriundo del sur de la India, e impulsor del Proyecto "New Life New Hope" a través del que da cobijo a 300 niños recogidos de los suburbios de Calcuta; proyecto al que se ha destinado la recaudación del concierto. En la segunda imagen se recoge el momento en que se les hizo entrega a Marta, Iñigo, David, Daniel y Manu de un paño –enmarcado– tejido en la India , que guardarán como recuerdo de su generosa colaboración.
La tercera actuación de la noche la protagonizó DAVID MOYA que presentó, entre otras, dos nuevas canciones que formarán parte del nuevo disco que ya ha empezado a grabar; concretamente las canciones tituladas: "Terremoto" y "Patas arriba". El nuevo disco de David se llamará «Las horas invisibles» y promete ser una verdadera sorpresa. ¡Ganas tenemos de escucharlo!
La cuarta actuación fue la de DANI FERNÁN que acaba de grabar y editar un magnífico disco titulado «El pank de mis hijos»; posiblemente uno de los discos de mayor calidad que se llevan publicados a lo largo de este año. Como final de su actuación cantó uno de sus temas acompañado de Marta Plumilla.
MANU CLAVIJO, con su violín, acompañó generosa y magistralmente a los cuatro cantautores en la "noche mágica de Calcuta", y al final del concierto interpretó una de sus canciones acompañado de su guitarra.
FOTO FINAL: De izquierda a derecha: David Moya, Manu Clavijo, Brother Xavier Raj, Marta Plumilla, Dani Fernán, Iñgo Coppel y Fernando G. Lucini
Y para concluir esta crónica, el recuerdo y la glosa de unos versos de FITO PÁEZ:
Para empezar este "cuelgue" he de confesar una de mis pequeñas obsesiones; es muy tonta, pero ahí está, y además me persigue desde hace bastante tiempo. Se trata de lo siguiente: Cuando veo por televisión la entrega de los Oscar de Cine, o los premios Goya, me causa mucha más atracción –más "morbo"– la persona que recibe el llamado "premio al mejor actor o actriz «de reparto»", que aquella otra a la que se le adjudica, así, "a secas" lo de "mejor actriz" o "mejor actor".
En realidad la diferencia entre una y otra clase de premio es mínima, creo que profesionalmente ninguna. Por ejemplo, yo gocé como un loco cuando le dieron el "premio Goya a la mejor actriz de «reparto»" a Carmen Maura, a Charo López o a María Asquerino; o, en el caso de los chicos, cuando se lo concedieron a Juan Diego, a Fernando Fernán Gómez o a Emilio Gutiérrez Caba. (Es más, con frecuencia los actores y las actrices "de reparto" son mejores que las/los que ganan el Goya, o el Oscar, al mejor actor o a la mejor actriz).
Cuento esto, porque en el caso de la música, me pasa algo muy parecido. A mi, desde siempre, me han fascinado en los recitales y en los conciertos –de una forma bastante obsesiva– los que también podríamos llamar –utilizando la jerga cinematográfica– "músicos de reparto".
Recuerdo perfectamente la impresión y en impacto que hace años me causaron músicos como Karlos Giménez –extraordinario pianista que solía acompañar a Imanol Larzabal–; Lautaro Rosas, músico multi-instrumentista que ha tocado frecuentemente con María del Mar Bonet; Ricard Millares con Serrat; Antonio Sánchez en "La Mandrágora"; José Antonio Romero con Hilario y con Sabina; Jean Pierre Torlois, Antonio Toledo, Pancho Varona, Nicolás Medina, Cristina Narea –haciendo coros–; o, más recientemente, Manu Clavijo, Samuel Vidal, Albert Anguela, Jordi Pinyol, Marino Saiz, Adán Latonda, Neftali Robaina –nunca olvidaré el primer día que le escuché tocar el saxo en un concierto de Diego Ojeda–...; y un amplio –¡muy amplio listado!– de muy buenos músicos. (Llevo tiempo madurando el proyecto de escribir un libro dedicado precisamente a estos grandísimos "músicos de reparto" que a veces nos pasan desapercibidos).
Pues bien, hoy quiero dedicarle este "cuelgue" a un músico al que he perseguido, últimamente, como colaborador y "músico de reparto" en hermosas y magníficas grabaciones discográficas como las de Rozalén, Mundo Chillón, El Kanka o Dani Fernán. Persecución que se transformó en el más puro "encantamiento" cuando, hace unas semanas, le vi, le escuché y le sentí en la Sala Libertad 8 acompañando a El Kanka. Me estoy refiriendo, concretamente, a Juan Rubio "EL MANIN".
El Manin. (Fotografía de Inés Poveda).
"El Manin" es un músico visceral –de raíz y de instinto– que posee el nada fácil arte de contagiarte –casi sin que te des cuenta– de todo el ritmo, el encanto, el humor, la magia, el inconformismo y los misterios que atesora en lo que yo llamaría su "visceralidad musical", o sea, en la profundidad de la pasión –libre, espontánea y desprejuiciada– que siente hacia la música en su estado más puro y natural: el que nace de dentro, sin pautas, ni notas, ni partituras... Todo eso, si fuera necesario, vendría después.
"El Manin" es un músico que, además, tiene la capacidad de sorprenderte, de introducirte inesperadamene en lo inesperado de su fantasía y de su universo, y de hacerte disfrutar –¡siempre!– con total espontaneidad; sin que nada en él esté forzado... Es un músico que respira y transmite una salvaje y admirable autenticidad. Él compone, acompaña, canta, comenta e interpreta tal cual es... ¡como le sale!... ¡y lo que resulta en este caso mas alucinante, es lo bueno que es su arte y lo bien que le sale!.
Si todo ello se funde con la genialidad de El Kanka, el resultado es explosivo; es una explosión de belleza, de sensibilidad, de alegría, de buen humor y buen amor –buen rollo–, de libertad, y, a la vez, de sanas y descaradas indignaciones que hoy por hoy son imprescindibles ante tanta represión y tanta "mierda" como muchos –de los de "los poderes"– pretenden echarnos por encima.
Como ejemplo y testimonio de todo lo dicho os propongo ver y escuchar el siguiente video de El Kanka y El Manin, en el que El Manin presenta e interpreta su canción "Tururú, trabaja tú":
«Ya dejé de estar cansado, estresado y preocupado
ya dejé de andar deprisa, de ir a misa mal rezado
me arrancaron la sonrisa, la del gato atropellado
me he partido la camisa y el sudor se me ha secado.
No canto más la canción, al alba misa de gallo
comencé volando raso y en un zarpazo me hallo
sobrevínome un ocaso que despierta los vasallos
y de mi tiempo, antes escaso, beso ahora agua de mayo.
No me habría yo fijado en el verde de los cedros
en esos cerdos de verde o el ladrido de mi perro.
Hoy la tapa del domingo no es tan “aprisa y corriendo”
ni el alba pegando un brinco me brinda mas sufrimiento
que este hereje mequetrefe de muerto ha resucitado.
Y atiendan bien el presente que les presenta un gurú
si me dejan que lo piense les contesto... tururú
¡Tururu Tururu Tururu Trabaja Tú!
No entiendes ni por asomo como funciona la vida
la movida es que no como desde tu gran despedida.
Que me parece excelente la verdad contemplativa
pero este insaciable vientre no funciona sin comida.
Y como parte de este cuerpo tengo derecho a opinar
que me tienes en barbecho, deshecho y sin trajinar.
Y ahí va el tío sacando pecho, y yo cayendo al abismo
reivindico mis derechos, soy parte de este organismo.
Alitas de pollo, chorizo criollo,
revuelto de sepias, con gambas, centollos,
lacón a la brasa, salmón de Noruega,
papas con repollo, cocido, paella,
las fresas con nata, jamón de dehesa,
¡Qué rico churrasco y su vino de mesa!
¡Tarará Tarará Tarará Trabaja Ya!».
Como se habrá podido comprobar en el vídeo anterior, El Manin además de músico "in-vena", y de director de orquesta de encantos, ocurrencias, sarcasmos y sensibilidades, es un "poetisatírico" extraordinario –gracias a él me he inventado esa "palabreja"...; y es que en principio le va, ¡que ni "pintao"!–.
El Manin. (Fotografía de Inés Poveda).
El Manin es un "poetisatírico" que escribe y compone hermosas canciones satíticas y críticas –o de "denuncia", ¿por qué no?, a la antigua usanza "cantautoril"–, y es, a la vez, un poeta –también "visceral", como su música– de enorme sensibilidad y con una gran capacidad para jugar, entrecruzar y remodelar los contenidos y las significaciones del lenguaje.
No sé cuántas veces he leído la letra de su canción "Periodo de entreguerras" y cuántas la he escuchado...; cada vez que lo he hecho ha surgido un matiz o un nuevo hallazgo para mi particular "flipamiento" hacia este "musicazo de reparto"... ¡El Manin es bueno, si hermano, muy bueno!... ¡Escucha y verás!
«Cuando te nombro te escapas porque mi nombre es tu vicio
y del suco que tu me sacas cuando me sacas de quicio
más sacas cuando me empujas y caigo en tu precipicio.
Cuando te nombro te escapas y al rato salgo a buscarte
y para encontrarte en un mapa hay que tener mucho arte
hartarse de dar la chapa o acecharte en cualquier parte.
Y como soy buen soldado en el campo de batalla
vengo bien aleccionado de cosas que nunca fallan,
el amor a la bandera y ¡hasta la victoria siempre!
son las sendas que me llevan junto al feudo de tu vientre.
Yo te busco, tu me encuentras, desde Andorra hasta Canberra.
Me emperro en firmar la paz, tanta hostilidad me aterra,
Tres chatitos en un bar, hoy... ¡periodo de entreguerras!
Vamos cayendo al abismo con dos copillas de más
desnudos, desparramados como agüita en el sofá.
Se ha roto el paracaídas más fuerte el golpe será
hay un barco a la deriva, ¿en qué puerto amarrará?
Una vez firmado el trato me refugio en tus estancias
pero en un rato ya estamos disparándonos falacias
que esta guerra no se acaba con cava, ni diplomacia (¡ni democracia!)
Vamos cayendo al abismo con dos copillas de más
desnudos, desparramados, como agüita en el sofá.
Se ha roto el paracaídas más fuerte el golpe será
hay un barco a la deriva, ¿en qué puerto amarrará?
Yo te busco, tu me encuentras, desde Andorra hasta Canberra.
Me emperro en firmar la paz, tanta hostilidad me aterra,
Tres chatitos en un bar, hoy... ¡periodo de entreguerras!».
Cualquier día de estos escuchamos, disfrutamos y comentamos, aquí DONDE LA PALABRA SE HACE MÚSICA, alguna que otra canción de El Manin, ¡seguro que no podré remediarlo!, ¡ya no está uno para contenciones y estados represivos!... Mientras tanto yo le pediría a Juan Rubio que sin abandonar lo que hace, ¡que es muy bueno! –la pareja Kanka-Manin ya empieza a ser historia perdurable de nuestra música popular–, se aventure a proporcionarnos un disco con sus canciones pa'que to er'mundo pueda disfrutarlas y, sobre todo, para darle un empujoncito más de alegría, de ternura y de buen hacer a este mundo que ¡sí!..., que podría llegar a ser maravilloso.
«Érase una vez un reino maravilloso
donde brota la abundancia que evidencia a los dichosos
donde los súbditos cenan en púlpitos de emperatrices
animándose las almas entre guisos de perdíces.
Un reino de oro y diamantes de promesas sin preguntas
con remesas elegantes, sin cabezas de segunda.
Una patria solidaria que no entiende de reproches
de corbatas solitarias que redundan en sus coches.
Y todos van para una, y unos van para todos
me visto como tu quieres, me compro un traje de loro.
Y cada mocho a su olivo, y cada vivo a su lecho
y puedes pedir perdón mientras te leen los derechos.
Si perdemos la pasión por culpa del “no lo intento”
habrá que estar más atentos a esta falta de atención.
Ya no nos quedan guaridas, ni el hospicio ni el convento
no desperdicies la vida, invéntate el final del cuento.
Vente que te cuente el cuento de unas tierras legendarias
que aquí las hadas del bosque trabajan de funcionarias.
¿Por qué no nos damos cuenta si encima mienten los mismos,
y siempre a la cenicienta la acusan de terrorismo?
Y aquí el que menos se raja no mira ni de “costao”
Me ha dicho el Maquinavaja, que ahora está “jubilao”,
que menudo desperdicio el pobre de Robin Hood
se ha quedado sin oficio y ahora curra en Carrefour.
Si perdemos la pasión por culpa del “no lo intento”
habrá que estar más atentos a esta falta de atención.
Ya no nos quedan guaridas, ni el hospicio ni el convento
no desperdicies la vida, invéntate el final del cuento».
Continuo la copia de un nuevo apartado de mi libro
"Crónica cantada de los silencios rotos" (1998);
concretamente el titulado:
«Pueblo de España, ¡ponte a cantar!» (7), que hace
referencia al nacimiento de la "nueva canción gallega".
Se escucha ahora la voz de un poeta:
Celso Emilio Ferreiro.
«O vello cantaba unha lembranza O mozo cantaba unha esperanza O neno cantaba unha loubanza Povo meu, pois que cantas, érguete e anda». «Erguerémo-la espranza sobre ista terra escura coma quen ergue un facho nunha noite sin lúa».
«El viejo cantaba / un recuerdo. / El joven cantaba una esperanza. / El niño cantaba una alabanza. / Pueblo mío / ya que cantas, / levántate y anda». «Alzaremos la esperanza / sobre esta tierra oscura / como quien alza una antorcha / en una noche sin luna». (Celso Emilio Ferreiro).
Con estos versos de Celso Emilio Ferreiro nos trasladamos a Galicia; año 1960. Aunque al acercarnos a sus paisajes nuestro nuevo plano se nos inunda de un verde intenso, se percibe en el aire un desgarro:
«Chove, chove na casa do pobre e no meu corazón tamén chove. Dor da mau encallecida dor da xente aterecida de frío polos camiños. Dor dos vellos e meniños. Dor dos homes desherdados e dos que están aldraxados. Mágoa da ferida allea. Dor dos que están na cadea dos que sofren a inxustiza e viven baixo a cobiza. Mágoa e loito por tanto pranto que escoito. No meu peito, sufagado. soturno, fondo, calado, un río de amor se move». ("Chove, chove". Luis Emilio Batallán - Celso Emilio Ferreiro).
«Llueve, llueve en la casa del pobre / y en mi corazón también llueve. / Dlor de la mano encallecida, / dolor de la gente aterida / del frío de los caminos. / Dolor de viejos y niños, / dolor de los hombres desheredados / y de los que están ultrajados. / Pena de la herida ajena, / dolor de los que están en la cárcel, / de los que sufren de la injusticia / y viven bajo la codicia. / Pena y luto / por tanto llanto que escucho. / En mi pecho sumergido, / escondido, hondo, callado / un río de amor se mueve». ("Chove, chove". Luis Emilio Batallán - Celso Emilio Ferreiro).
La situación de Galicia, durante los quince últimos años de la dictadura, aunque similar a la del resto de los pueblos del Estado y, en particular, de los que tenían lengua propia, estaba teñida de unas características específicas que la hacían especialmente singular y dolorosa; en concreto, y a grandes rasgos, me centraré sobre aquellas que influyeron, de una forma más directa en el nacimiento de la "nueva canción gallega" y en su desarrollo desde 1967 a 1975.
Galica se encontraba herida por el zarpazo de la emigración, convertida en una huída necesaria y amarga, que el pueblo más sencillo y humilde –la que entonces se entendía como la "clase trabajadora"– no tenía más remedio que aceptar como la única esperanza posible ante la pobreza, el abandono y la falta de horizontes.
Mientras tanto, se habían ido consolidando una burguesía y un caciquismo centralistas, desarraigados y cerriles que eran quienes en realidad controlaban y manipulaban las estructuras del poder. Recuerdo una canción de Miro Casabella en la que, interpretando otro poema de Celso Emilio Ferreiro, nos presentaba una especie de foto-robot de uno de aquellos burgueses de la época; retrato tremendamente irónico y cuajado de indignación y de rebeldía.
Esta canción de Miro la podemos escuchar pulsando el siguiente enlace de "goear":
«Aquel señor burgués condecorado,/ usía o excelencia bien cebado,/ que ronca con placer en la noche larga,/ y tieme mujer feliz, de teta oblonga,/ con dos hijos menguados, deportistas,/ un poco libertinos y juerguistas,/ idiotas por la madre, por el padre, gordos;/ poniendo dientes de perro que husmea los huesos,/ se pone a gruñir y muerde:/ “Yo prefiero la injusticia al desorden”». (“Goethe”. Miro Casabella - Celso Emilio Ferreiro).
Por otra parte, desde el punto de vista cultural, la represión y el colonialismo eran especialmente graves; respecto a la lengua gallega se había convertido en una forma de expresión y de comunicación característica del mundo rural y de los desheredados; un claro signo de incultura. «Escribir o cantar en gallego en aquel tiempo –nos dice el profesor Xexus Alonso Montero– olía a provocación, a desafía y a temeridad». Concretamente, Bibiano, uno de los creadores más importantes de la "nueva canción gallega", le contaba a Víctor Claudín, en su libro "Canción de autor en España" (Ed. Júcar, 1981), lo siguiente:
«En mi casa no se hablaba gallego, no lo hablaba nadie a mi alrededor; sólo hablaban gallego la lechera, mi madre a mi tío cuando discutían, o cuando se querían decir algo de mucha confianza». (Por supuesto, los poetas que escribían en aquel momento en gallego, eran prácticamente ignorados, aunque nunca borrados de la historia de la literatura, porque es imposible borrar la palabra limpia y el sentimiento vivo de los grandes poetas).
Respecto a la música la situación era igualmente castrante; toda la inmensa riqueza del folklore gallego tradicional, la Sección Femenina –rama femenina de la Falange Española– se había encargado de teñirla de azul patrio, y de encorsetarla en discretísimos, y siempre muy decentes "pololos" –pantalones semicortos y anchísimos, de color azul–, o en trajes y danzas seudoregionales que eran que eran el uniforme y el baile oficial y popular de aquellas soporíficas e inolvidables demostraciones sindicales –«las gaitas estaban adormecidas y los "pandeiros" parecía sonámbulos»–. Por el otro frente, el de los medios de comunicación, la tópica "canción española" y el "pop" también arrasaban en Galicia.
En medio de toda esta situación –y la historia vuelve a repetirse–, grupos de jóvenes, muchos de ellos estudiantes universitarios y cristianos progresistas, empezaron a revelarse. Concretamente, en 1965, se crea en la Universidad de Santiago, dentro de la Facultad de Ciencias, un grupo político llamado ADE (Acción Democrática Estudiantil); entre los creadores de aquel grupo, que tendrá una gran repercusión sobre el desarrollo y la evolución de la cultura gallega, se encuentra Benedicto, al que podríamos llamar realmente el feliz y necesario culpable de todo el movimiento de la "nueva canción gallega", que se iniciaría a partir de entonces. (El viene a ser algo similar a lo que fue Raimon para la "nova cançó", o como Mikel Laboa para la canción vasca).
Miro Casabella en primer plano. Detrás Benedicto
hablando con Raimon.
En el próximo "cuelgue" dedicado a la "auto-copia" de mi libro "Crónica cantada de los silencios rotos", abordaré el nacimiento y la evolución de la "nueva canción gallega" surgida a partir de 1965.
Lo anunciaba hace unos días en mi muro de facebook y hoy voy poner en marcha el proyecto anunciado: Se trata de reservar un "rinconcillo" en el blog para recuperar e ir guardando algunos de los programas de radio que creé y desarrollé, fundamentalmente en Radio Popular, entre los años 1986 y1990.
Estos programas los he conservado grabados en casettes durante 25 años, y ahora, gracias a Ramón Moratalla –que me está animando y me está prestando una ayuda imprescindible para poder hacerlo–, vamos a irlos recuperando porque creemos que tienen interés, no solamente como documentos sonoros con un cierto valor histórico, sino también, muchos de ellos, como desarrollos y contenidos radiofónicos de total vigencia.
Antes de explicar cómo voy a plantearme la organización y el diseño de este "rinconcillo radiofónico" de aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, voy a contar cual es el origen del título que le he asignado: «SOL DE NOCHE (Radio)».
Fue el 22 de agosto de 1986. Veraneaba en un precioso pueblo de la sierra madrileña llamado Los Molinos. Aquel verano lo pasé entero en los alrededores de Madrid porque me había comprometido con la dirección de Radio Popular en hacer mi programa de radio a diario, es decir, de lunes a viernes, durante los meses de julio y agosto. Programa que se titulaba ya entonces como este blog: "DONDE LA PALABRA SE HACE MÚSICA.
Dibujo que creó y me regaló mi hijo Javier en el año 1987.
Lo realizó con trece años y está dedicado al programa de radio "Donde la palabra se hace música".
Aquella mañana del 22 de agosto, como todos los diás, salí temprano de casa para comprar el pan y el periódico –siempre he sido bastante fiel al el diario El País–. Hice una parada, también como siempre, en un bar que recuerdo se llamaba "El Tropezón", y mientras me tomaba un "cafetito", realicé una primera lectura rápida de los titulares del periódico.
De repente en la columna dedicada a la "Radio" –dentro de las páginas culturales– me encontré con un artículo –que ocupaba toda una columna– titulado "SOL DE NOCHE". Me entró la curiosidad por saber su contenido y me puse a leerlo; y resultó que sin esperarlo –os prometo que no lo esperaba, no podía ni soñarlo– el artículo estaba dedicado a mí y a mi diario programa de radio. Lo firmaba el escritor Ángel García Pintado –al que no conocía personalmente– y decía así:
«Hay otras maneras de poner discos, alejadas de las adormideras vociferantes de los superventas. Se puede comprobar escuchando "Donde la palabra se hace música" que dirige y presenta Fernando Lucini de lunes a viernes por la COPE. Durante media hora, a partir de las once de la noche, el dial situado al este del edén invoca insistentemente la llegada del sol en plena noche. Se trata del edén del cantautor trascendente expresándose en lengua vernácula. El pinchadiscos resulta tan atípico como las canciones convocadas; sus comentarios breves, intensos y sentidos se mueven entre la depresión y la esperanza, la melancolía y el regocijo de la fe. Por el tono general se podría deducir que nos hallamos ante unos ejercicios espirituales de la posmodernidad metafísica, una especie de catequesis melódica que nos augura la salvación por deleitables caminos reflexivos.
El paraíso perdido se encuentra al final del laberinto, Se pasa por momentos difíciles "en que la niebla nos ciega" y "nos sentimos confundidos con el gris de las aceras, momentos de tanta ceguera que llegamos a ignorar el porqué y el para qué de todo lo que somos y de todo lo que hacemos". Entonces Silvio Rodríguez canta "yo no sé por qué estoy cantando y por qué estoy viviendo, etcétera...". A ello sucede esa voz que puede surgir invitándote a dejar de mirar la vida en blanco y negro y que te arenga a que el arco iris sea tu color ("cuéntame la vida en tecnicolor, ponle color a tus angustias...", porque "la vida está tan bonita que da gusto verla. Verso de Serrat que Lucini sabe hacer como nadie carne de su carne, que parece nacer de sus entrañas.
El guión del programa presenta el ritmo y la estructura de un poema y llega a conseguir la unidad de una misa. Obseso del sol de medianoche, el sacerdote cultiva entre sus feligreses esa promesa convertida en "leit-motiv", en fijación casi paranoica. Es tan disculpable esa manía como incuestionable que Lucini nos quiere a todos por igual, nos quiere reunidos en el lugar amplio y generoso en el que ya se escuchan campanas: "Escúchalas en ti mismo, tañen de alegría, son las campañas cristalinas de la ermita de la vida".
No se conforma con una relación distante, pasiva o profesional con sus feligreses. Advierte que quiere sentir sus latidos en la noche, saber quienes son, uno a uno... Alienta contactos epistolares que alberguen confesiones íntimas. Ellos responden a la llamada –¿cómo dejar de hacerlo?– y le mandan cartas que hablan de amistad "nacida al rescoldo mágico de una voz y unas canciones".
El oficiante vuelve cada noche con la misión de unir en la esperanza y en el despertar de un nuevo día, para "hacer de la desdicha suerte y así poder caminar hasta el momento de la muerte...". Tanta comunión podría resultar empalagosa, pero las dotes indudablemente taumatúrgicas de este comunicador, en alianza con una selecta e inspirada elección musical, hacen inviables empalago y ridículo. Más bien constituye un oasis radiofónico donde podría estar naciendo una nueva secta: oídos sentimentales en espera de que "cualquier noche pueda salir el sol"».
Tras la lectura del artículo me quedé "como en una nube", fue como uno de esos "besos en la boca que de vez en cuando te da la vida" –de los que habla Serrat en su canción "De vez en cuando la vida"–... Ángel García Pintado, sin conocerme personalmente captó a la perfección lo que yo deseaba y quería hacer en la radio, y, sin saberlo, se convirtió en el máximo impulsor de los cinco años de trabajo más hermosos y más importantes de mi vida profesional; mis cinco años de radio.
En fin, explicado el origen del título de esta sección del blog, cierro este "cuelgue" y os anuncio que hoy mismo, a lo largo del día, empezaré a publicar los primeros "podcasts" –o audios en formato vídeo– de algunos de aquellos programas radiofónicos. Hoy, concretamente, publicaré dos de aquellos programas dedicados al gran poeta LEON FELIPE.
Abro hoy, de nuevo, "EL BAÚL DE MIS RECUERDOS" para ofreceros la SEGUNDA PARTE del programa-debate "ENCONTROS", de la TV Gallega, que se transmitió en directo, en diciembre de 1986, sobre el tema de la "canción de autor".
La "primera parte" puede verse pulsando el siguiente enlace:
En este programa, dirigido y presentado por Luis Álvarez Pousa, participamos Miro Casabella, Emilio Cao, Ruper Ordorika y yo, "mismamente".
Revisando la grabación –no había vuelto a verla desde el año en que se emitió el programa– me ha llamado la atención, sobre todo, la total vigencia de todos, y de cada uno, de los temas que abordamos sobre la identidad y la historia de la "canción de autor", y, en particular, sobre la historia y la evolución de la que fue "la nueva canción gallega" surgida a partir de la formación –en 1968– del grupo de compositores conocido como "VOCES CEIBES", entre los que se encontraba, precisamente, Miro Casabella, presente en el programa.
Miro Casabella.
El planteamiento de estos "Encontros" era magnífico, sobre todo porque una vez finalizado el programa de televisión nos desplazamos a Radio Nacional donde mantuvimos un diálogo directo –vía radio-telefónica– con todas las personas que estaban interesadas en el tema. Recuerdo que aquello duró hasta muy altas horas de la madrugada.
Como puede verse en las siguientes imágenes, y aún mucho mejor en el vídeo, al final del programa hicimos un "solemne brindis" por la "canción de autor" que personalmente mantengo y sigo renovando día tras día sin ningún tipo de "emborrachamiento"; ¡todo lo contrario!... con una tremenda y apasionada lucidez para seguir diciendo aquello de que ¡CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA!
Y sin más preámbulos, aquí os dejo el vídeo de la segunda parte del programa de la TV Gallega: ENCONTROS... ¡Espero que lo disfrutéis un montón!
Hoy vamos a rescatar un disco –concretamente un single– de extraordinario valor. Se trata de una obra en la que se expresa una hermosa y apasionada exaltación de la PAZ y, a la vez, una clara condena de la GUERRA. Los protagonistas de esta exaltación pacifista son PABLO PICASSO y FRANÇOIS RABBATH.
A Picasso todos y todas le conocemos –es sin duda uno de nuestros más importantes pintores y escultores contemporáneos–; a François Rabbath estoy convencido de que muchos le hemos escuchado tocar su "contrabajo", tal vez sin saber que esa música que escuchábamos, y nos seducía, procedía de su sensibilidad.
François Rabbath es un importante contrabajista y compositor francés de origen sirio, que aparte de sus extraordinarias obras de composición –como la que hoy voy a presentar– ha acompañado con su contrabajo a numerosos grandes cantantes como Jacques Brel, Serge Gainsbourg, Charles Aznavour, Michel Legrand, o Paco Ibáñez. Concretamente ha acompañado a Paco en la mayoría de sus discos, y, más recientemente, en el último que ha editado: "Paco Ibáñez canta a los Poetas Latinoamericanos" (2012).
Pablo Picasso y François Rabbath.
En concreto el disco que hoy vamos a rescatar es el siguiente:
En este disco se recoge la obra musical, para contrabajo, que compuso François Rabbath en homenaje a Pablo Picasso con motivo del 90 aniversario de su nacimiento. Obra estrenada por François en un concierto celebrado, el 24 de octubre de 1971, en la capilla del castillo de Vallauris (Francia), conocida como "Capilla de la guerra y de la paz" porque en sus muros interiores Picassó pintó, en 1952, dos de sus obras maestras, una dedicada a la paz, y la otra a la guerra.
Picasso iniciando una de sus pinturas en los muros
de la Capilla de la Guerra y la Paz en Vallauris. Año 1952.
Capilla de la Guerra y la Paz en Vallauris.
En este cuelgue quiero mostraros, en primer lugar, el maravilloso diseño que se realizó de este disco por parte de su editora, la compañía discográfica francesa "Moshé-Naïm"; un diseño en el que se pone claramente de manifiesto el hermanamiento que se produjo en los años setenta entre la música y la pintura contemporánea. Un hermanamiento formal que en realidad simbolizaba y proclamaba una clara solidaridad y un clamor unísono en defensa de la libertad, de los derechos humanos y, en este caso, particularmente, en defensa de la paz.
Reproducción que aparece en el disco sobre
el cuadro-mural de Picasso, sobre LA GUERRA.
Reproducción que aparece en el disco sobre
el cuadro-mural de Picasso, sobre LA PAZ.
A las ilustraciones anteriores, en la carpeta del single –que se compone de diez partes– aparecen también otras cuatro ilustraciones documentales: dos dedicadas a Picaso y otras dos a François Rabbath:
En las anteriores ilustraciones dedicadas a Picasso aparece escrito en francés un texto en el que el artista nos habla de su obra en la capilla de Vallauris:
«...Yo quería pintar tal como se escribe, con la velocidad del pensamiento, al ritmo de la imaginación. Habían meses, años, en que yo era como todo el mundo, estaba obsesionado con la amenaza de la guerra, habitado por esa angustia y ese odio, y por el deseo de luchar contra la angustia y el odio.
... Comencé por la Guerra. Lo primero que se impuso a mi fue el paso desequilibrado y traqueteante de uno de esos miserables coches fúnebres de provincias, que no hacen sino cruijr, y que se suelen ver pasar por las calles de las ciudades pequeñas. Comencé por la derecha y fue alrededor de esa imagen que se construyó todo el resto».
«... Ninguno de mis cuadros ha sido pintado, por lo que respecta a la superficie cubierta, con tanta rapidez. Había llenado blocs enteros de croquis, de detalles, pero no tenía ningún esbozo del conjunto.
...Los dos paneles se adaptan a los dos lados de la capilla, abovedados tanto el uno como el otro. Así, el "Sol", que se encuentra en la cima de la Paz, no estará en la parte alta del fresco, sinó por encima de la cabeza del espectador. No hay mucha claridad en esa capilla, y casi desearía que no la
iluminen, que los visitantes lleven velas en la mano, que se paseen a lo largo de las paredes como en las grutas prehistóricas, descubriendo las figuras, que la luz se mueva sobre lo que he pintado...».
Seguidamente reproduzco las dos ilustraciones documentales dedicadas a François Rabbath:
Seguidamente os voy a ofrecer un video en el que se puede escuchar el tercer movimiento de la obra de música contemporánea creada por François Rabbath a la que vengo haciendo referencia.
Para concluir este "cuelgue", y como curiosidad estética –¡son muy hermosos!–, voy a ofreceros una ampliación de cuatro de los dibujos a línea, de Pablo Picasso, que aparecieron más arriba en pequeñito:
LA PAZ
LA GUERRA
Y, ya que estamos,
aprovecho una vez más para decirlo:
¡MALDITAS GUERRAS!
(La traducción al castellano de las palabras de Picasso ha sido
una colaboración extraordinaria y generosa de Miquiel Pujadó y Xavier Pintanel).