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miércoles, 5 de septiembre de 2012

SOBRE LA EMIGRACIÓN. «CANCIONES DE IDA Y VUELTA». I - PAISAJES, HUELLAS Y SUSPIROS


Hoy inicio una serie de "cuelgues" dedicados a la EMIGRACIÓN en cualquiera de sus manifestaciones, sean cuales sean los motivos que la provocan, y el lugar en que pueda producirse... No sé cuántos "cuelgues" serán; serán los que resulten necesarios para poder acercarnos desde la sensibilidad, y en profundidad, a este drama humano tan cruel y doloroso.

Dos son los motivos por los que me he decidido a abordar este tema:

El primero, y el más importante, manifestar mi radical solidaridad con los emigrantes –sean quienes sean, y procedan de donde procedan–; una solidaridad que deseo que se traduzca en la posibilidad de introducirnos en sus corazones, en sus almas, para percibir sus sentimientos y vincularnos afectiva y generosamente a ellos.

Pensemos que la "emigración" no es un hecho histórico del pasado ¡no!; lo fue ciertamente, pero se sigue repitiendo; sigue habiendo personas de los más diversos rincones del mundo que llegan a nuestro país buscando entre nosotros el pan, la solidaridad y la justicia; y, al mismo tiempo, sigue habiendo cada vez más ciudadanos españoles que tienen que emigrar para poder sobrevivir; ciudadanos que fotografía, por ejemplo, Alfonso del Valle –"cantautor" sevillano– en la canción que seguidamente vamos a poder escuchar; canción titulada "Suspiráis de España" que está intencionadamente  relacionada con un conocido pasodoble compuesto en 1902 con el nombre de "Suspiros de España". 



«Sus-pirais porque no hay nada
y por desesperación,
con la esperanza gastada
de que ya empiece a ir mejor.
La historia cuenta que antaño
tu abuelo se hubo de ir.
Quizá no hace tantos años
y se vuelve a repetir...
...y a exilios en tierra extraña
sus-pirais de España.
De esa que gana mundiales
y da a Lorcas y a Dalís
y que desde los arrabales
de Europa está a verlas venir.
La de presiones fiscales,
políticos de postín,
de vehículos oficiales
y de mucho Urdanmanguín.

A exilios en tierra extraña
sus-pirais de España.
De la del salto la rana,
el Lalalá y Eurovisión.
La del "vuelva Vd. mañana"
y la cabra de la legión.
Y de esa la del plan Marshall,
bata de cola y tambor.
Esa de siempre "a dios gracias"
y "haz de tripas corazón".
A exilios en tierra extraña
SUS-PIRAIS de España».



El segundo motivo por el que voy a escribir y publicar estos "cuelgues" sobre la "emigración" es ofrecer un testimonio práctico y directo de lo que ha sido, es y debería de ser la auténtica "canción de autor, a la que no se le puede, ni se le debe, atribuir, bajo ningún concepto, el "tópico generalizado" del "aburrimiento" y de la "politización". ¡Ojalá hubiera, en la actualidad, más expresiones artísticas y musicales de la sensibilidad, de la ternura, y con tanta sed de justicia y de solidaridad como las que vamos a poder escuchar y leer hoy, y durante los próximos días!.

El contenido de estos cuelgues voy a plantearlo tomando como referencia básica un extenso libreto que escribí y publiqué en 1988 con motivo de la edición de un triple LP titulado "España fuera de España. Canciones de Ida y Vuelta. Antología de Canciones sobre la Emigración", y una serie de programas radiofónicos que me solicitó Eduardo Sotillos siendo director de Radio Exterior.


Cubierta del libreto adjunto al triple LP
"España fuera de España. Canciones de Ida y Vuelta".


INTRODUCCIÓN

«Las canciones –dice Vázquez Montalbán– son a la vez paisaje de un tiempo, huella de quienes las cantaron y fotografía de los suspiros tolerados y prohibidos de una sociedad».

Paisajes, huellas y suspiros. Esto es y esto han sido siempre el auténtico canto popular y la "canción de autor"; una expresión incontenible del alma que se vuelca y que se comunica en desahogos, desgarros, esperanzas y denuncias. Expresión del gozo y de la fiesta a veces, y expresión también de la injusticia y del dolor...; y siempre, "bajo los acordes de suspiros".

Hablar, por tanto, del canto popular y de la "canción de autor" es hablar de los latidos de pueblo, es perseguir sus huellas, y es dejarse seducir, encantar y perder en sus paisajes; es, en el fondo, aproximarse a su acontecer histórico, y a su presente, desde la verdad más auténtica, más cotidiana y más profunda, o sea, desde esa verdad que se proyecta y se traduce en el lenguaje de los sentimientos.

Hoy, cuando por las razones anteriormente expuestas, me propongo fotografiar el hecho histórico y latente de la emigración me resulta imposible hacerlo sin referirme a las canciones que fueron y que son desahogo sensitivo y, en cierta medida, consuelo para los emigrantes. Canciones como la "Zamba del emigrante", escrita por Ismael y Rodolfo Serrano, e interpretada por Ismael, con Mercedes Sosa, en su disco "Sueños de un hombre despierto" (2007).



«Tengo que partir, mi corazón, 
antes que yo otros se fueron. 
Todos saben que las aves migratorias 
siempre encuentran el camino de regreso. 
Todos saben que las aves migratorias 
siempre encuentran el camino de regreso.
No llores más, mi corazón, 
que yo no busco el olvido. 
Sólo busco futuro y horizonte, 
el faro que orienta al naufrago perdido. 
Sólo busco futuro y horizonte, 
el faro que orienta al naufrago perdido.
Sube al ómnibus de Zitarrosa 
una mañana de domingo, 
aquel que nos llevaba al cerro. 
Buscarás en la ciudad dormida 
el sueño que tuvimos siendo niños. 
Buscarás en la ciudad dormida 
el sueño que tuvimos siendo niños.
Regarás bien, mi corazón, 
nuestro jardín y los recuerdos. 
Y cuando pasees por el mercado 
brindarás a mi salud con medio y medio
Y cuando pasees por el mercado 
brindarás a mi salud con medio y medio.
Volveré muy pronto, mi corazón, 
y sanará el barrio enfermo. 
Todos saben que las aves migratorias 
siempre encuentran el camino de regreso. 
Todos saben que las aves migratorias 
siempre encuentran el camino de regreso».


Canciones que han sido muy diversas y en ocasiones hasta contrapuestas. Unas que fueron toleradas y otras prohibidas. Unas escuchadas cientos de veces en las radios de la dictadura; otras coreadas –entre cerillas y mecheros encendidos– en recitales subversivos; y, felizmente, otras nacidas en libertad ya en plena democracia, como las que hemos escuchado de Alfonso del Valle o Ismael Serrano... Canciones algunas de lenguaje primario y cargadas de tópicos; y otras de alta calidad musical y poética y cargadas de rabia y de impotencia...

Pero, a fin de cuentas, todas canciones del pueblo, y en el pueblo "suspiros" –cuando las hace suyas– Suspiros que se hacen voz y sentimiento de un mismo drama que encuentra su origen en la miseria y en la impotencia de muchas personas incapaces de subsistir en su tierra natal, y abocadas de forma irremediable hacia un exilio forzado a la búsqueda, en lugares extraños, del pan, del trabajo y de la justicia que en su propia tierra les niega.





«Hasta un pueblo d'Alemania 
ha llegao el Salustiano
con más de cuarenta años 
y de profesión el campo,
pa buscarse l´habichuela 
y ahorrar algunos marcos
y que pueda la parienta 
comprar algunos marranos.

Yo no creo que el sombrero
les toque en la tómbola
a esos gachós trajeados 
que viven de na.
Que lo roban, lo roban, 
con cuatro palabritas finas lo roban.

En principio se hace dura 
sobre to la soleá,
esa gente chamullando 
no se le entiende ni atá.
Menos mal que algunas veces 
la embajada cultural
les manda al Julio iglesias 
y a un tal Manolo Escobar.

Yo no creo que el sombrero 
les toque en la tómbola
a esos gachós trajeados 
que viven de na.
Que lo roban, lo roban, 
con cuatro palabritas finas lo roban.

Y así s'acaba la historia 
del güeno del Salustiano
de tanto apencar los güesos 
otro gallo l'ha cantao.
Gallo dice que l'obrero 
de cachondeo está jarto,
si no hubiera ido a Alemania, 
no hubiera aprendido tanto.

Yo no creo que el sombrero 
les toque en la tómbola
a esos gachós trajeados 
que viven de na.
Que lo roban, lo roban, 
con cuatro palabritas finas lo roban»
("El Salustiano", de Carlos Cano.
Canción grabada en su primer LP: "A duras penas" (1975)

martes, 4 de septiembre de 2012

RESISTENCIA INQUEBRANTABLE. POR UNA REIVINDICACIÓN APASIONADA DE LA "CANCIÓN DE AUTOR"

Ayer me fue imposible silenciar la "sana envidia" que me producía el trabajo que están realizando en Italia el "Istituto Ernesto de Martino" y la discográfica "I Dischi del Sole"; una "sana envidia" que en ningún caso me resulta desmoralizante, sino todo lo contrario. Encontrarme por el mundo con proyectos como esos me sirve todavía para "ponerme las pilas" y seguir creyendo y soñando en que en nuestro país podemos emprender aventuras similares.

Amo tanto la "canción de autor" y la considero tan importante desde el punto de vista musical, poético, histórico y cultural que aquí estoy: reivindicándola apasionadamente y manifestando una "resistencia inquebrantable" frente a sus "enterradores", es decir, frente a quienes hace años decidieron, y hoy siguen decidiendo,  que eso de la "canción de autor" fue una "aburrida y politizada" manifestación del pasado que hoy por hoy no tiene ningún sentido. Hasta he escuchado y leído en estos últimos días que para algunos de los jóvenes que hoy componen y cantan sus propias canciones el calificativo de "cantautor" les resulta incluso "incómodo" y "degradante". Lo siento, pero no puedo entenderlo.

Y créanme mi "resistencia" ante esos posicionamientos es absolutamente desinteresada; la expreso a través de este blog al que le dedico diariamente varias horas, y que, por supuesto, no me produce mayores beneficios y gratificaciones que las que a diario me proporcionan los cientos de personas que entran en él y me leen. (Por cierto, gratificaciones que son las que alimentan y fortalecen mi "resistencia", y por las que me siento enormemente agradecido).

Mi defensa de la "canción de autor" –a la que vengo dedicándome durante muchos años, y sobre la que he escrito ya más de veinte libros– se convierte en este momento en "resistencia inquebrantable" por tres motivos que seguidamente voy a exponer:



• El primero porque considero que el propio término "canción de autor" –que en su día fue considerado como un "género musical"– está sometido a una total y absoluta confusión. Creo que es un término sobre el que hay que reflexionar y al que hay que "redefinir".

Es curioso, mientras creadores como Luis Pastor, Ismael Serrano, Marwan, Lucas, Sara López Veneros, Manuel Cuesta, Alfonso del Valle, Manu Míguez, María Rosalén o el mismísimo Iñígo Coppel, reivindican el término "cantautor"; hay otros que no es que lo rechacen –no adjudicándoselo a ellos mismos– sino que lo consideran como algo característico de otra época y que ahora, en la actualidad, es preciso negar y olvidar.  ¡Pues muy bien!... ¡Pero no estoy en absoluto de acuerdo.

• El segundo motivo que me mueve a esta "resistencia inquebrantable" es la necesidad de "recuperar la memoria contra el olvido" –confieso que es una de mis obsesiones–. Es muy importante recuperar y volver a dar a conocer la historia de nuestra canción de autor durante estos cuarenta y cinco últimos años. Y recuperarla para que no se olvide, y para que no se la juzgue desde el desconocimiento y la ignorancia.

Lo siento pero tengo que decirlo: El problema de muchos jóvenes detractores de la "canción de autor" es precisamente ese: la superficialidad, el desconocimiento y la ignorancia de lo que realmente ha sido y ha significado la "canción de autor" en nuestro país... ¿Cómo se puede habla de "aburrimiento" y "politización" pensando en Vainica Doble, Hilario Camacho, Maria del Mar Bonet, Luis Eduardo Aute, Carlos Cano, Joan Manuel Serrat, Mikel Laboa, Joan Isaac, Quintín Cabrera, Lluís Llach, Amancio Prada, Marina Rossell, etc. etc. etc.? ¡No lo entiendo! ¡Que me lo expliquen!



• Y el tercer motivo que alimenta mi "resistencia inquebrantable" es una obsesión y una urgencia que me persigue hace tiempo y que surge de la fusión de mis dos grandes pasiones profesionales: la canción y la pedagogía. 

En este caso –ya lo he dicho en otras ocasiones– la culpa de mi obsesión la tiene Don Miguel de Unamuno cuando, hace ya bastante años, me convenció de uno de los principios de su pensamiento: «El pueblo necesita –decía Don Miguel– que le canten, que le rían y que le lloren, mucho más que el que le enseñen»... ¡Pues sí! ¡estoy totalmente de acuerdo con él!...; pero eso sí, el pueblo –por supuesto– necesita que le canten "bien y bueno".

Es realmente extraordinario el trabajo que en ese sentido están realizando muchos cantautores y cantautoras que a la vez trabajan profesionalmente como profesores y profesoras.

Pues bien, creo que también es urgente buscar y poner los medios para que la "canción de autor" entre en la escuela y se integre en los programas y en las programaciones educativas en las diversas áreas o ámbitos del aprendizaje. Entre esos medios, considero prioritario, desarrollar cursos de formación a profesores y profesoras, sobre la utilización de la canción en las aulas. No estaría nada mal en ese sentido, por ejemplo, recuperar técnicas de trabajo educativo en el aula tan interesantes y eficaces como el "disco-forum".

Sobre todo lo que he expuesto anteriormente pienso desarrollar mi trabajo en los próximos meses.... ¡Vamos a ver si es posible!... ¡Yo lo estoy deseando!... Y, por supuesto, seguiré luchando por ese Centro de Documentación y Difusión de la Canción de Autor  que sigo considerando imprescindible

lunes, 3 de septiembre de 2012

HOY SANA ENVIDIA Y MAÑANA RESISTENCIA INQUEBRANTABLE

Acabamos de iniciar el mes de septiembre y esto, de alguna forma, significa, que empezamos una etapa más de nuestra vida...; es decir, lo que podríamos calificar como una nueva "temporada" o un nuevo ciclo vital para seguir luchando por lo que creemos, y para seguir empujando los sueños que acariciamos sin olvidarnos, por supuesto, en ningún momento de aquello que nos canta Pablo Guerrero: «Los sueños son posibles».

Pues bien, esta nueva etapa que estamos empezando personalmente la inicio con dos ingredientes que, en realidad, me sirven para "ponerme las pilas" y tirar "pa'lante" con más fuerza que nunca. Esos dos ingredientes son: una "sana envidia" –a la que voy a referirme hoy– y una "resistencia inquebrantable" –de la que hablaré mañana–...; ¡voy a explicarme!

Del ingrediente anímico de mi "sana envidia" tiene la culpa un amigo que ama apasionadamente la "canción de autor" y, muy en particular, la canción italiana, se llama Arturo. A primeros de agosto viajó de vacaciones a Italia y a su regreso me llamó, nos vimos, hablamos y me hizo el siguiente regalo:

Ilustración: Sergio Staino.

Como podréis observar el maravilloso regalo es un CD titulado «L'ITALIA NELLE CANZONI. 150 anni di storia attraverso il canto sociale e popolare», o sea, y traduzco: «ITALIA EN LA CANCIÓN. 150 años de historia a través del canto social y popular».

Se trata de un triple CD, con un total de 86 canciones que constituye una apasionante crónica de la historia de Italia a través del canto popular y, muy en particular, del canto de resistencia o revolucionario. Ochenta y seis canciones, recogidas entre 1797 y 2001, y agrupadas en tres discos:



Hasta aquí todo bien, ¡yo encantado con el regalo!... ¡precioso!..., ¡y a disfrutar!... Pero hablando con Arturo surgió inevitablemente eso que antes llamaba mi "sana envidia".

Resulta que esta joya discográfica ha sido pensada, creada, diseñada, producida y editada por una institución italiana, con sede en Milán, llamada "ISTITUTO ERNESTO DE MARTINO", en colaboración con la discográfica, "I DISCHI DEL SOLE", vinculada al Instituto.


Instituto que lleva el nombre de Ernesto de Martino –antropólogo nacido en Nápoles, en 1908 y fallecido en Roma, en 1965– y que fue creado en Milán, en 1966, para "el conocimiento crítico de las presencias alternativas del mundo popular y proletario en la historia y en la evolución democrática italiana", y, en ese contexto, para "investigar, salvaguardar y difundir el canto social y político, tanto de tipo tradicional como de los nuevos cantos de protesta obreros y juveniles".

Ese Instituto, según me cuenta mi amigo Arturo, y he podido comprobarlo en su página web: www.iedm.it es, globalmente, una iniciativa similar al "Centro de Documentación y Difusión de la Canción de Autor" por el que vengo, y venimos luchado, durante hace ya varios años; similar fundamentalmente en lo que se refiere a la investigación, la protección y la difusión de nuestra canción popular, y, en particular, de nuestra "canción de autor" durante estos últimos cincuenta años.  

Centro de Documentación y Difusión que, aín contando con el respaldo de muchísimas personas –sobre todo del mundo de la creación–, no hemos conseguido que sea apoyado por las instituciones relacionadas con la cultura en nuestro país; a las que en el fondo –con crisis y sin crisis– les "importa un bledo" la música y el canto popular, y, por supuesto, la "canción de autor". (Me refiero sobre todo al Ministerio de Cultura y de Educación, a las correspondientes consejerías de las Comunidades Autónomas, a las Universidades, a la Sociedad General de Autores, a las Concejalías de Cultura de los Ayuntamientos, etc. etc.)

Comprenderéis que ante esa realidad, y –por comparación– ante el magnífico trabajo que está desarrollando el "Istituto Ernesto de Martino", en Italia, me asalte una "sana envidia", pero "envidia", a fin de cuentas. Envidia "sana", e indignación –ya no tan sana–, al constatar como aquello que aquí estamos proponiendo, en lo que estamos trabajando, y por lo que estamos luchando, ya se esté realizando, desde hace años, con apoyos, organizadamente y con éxito, en otro país hermano. (Prueba de ello es la edición el triple CD al que anteriormente hacía referencia, obra imposible si no fuera por el trabajo de investigación y recopilación que está realizando el "Istituto Ernesto de Martino").

Pero hay algo más que ha alimentado en estos últimos días mi "sana envidia", mi amigo Arturo me trajo también el siguiente folleto:



Se trata de un curso/encuentro organizado también por el "Istituto Ernesto de Martino" y la discográfica "Il Disqui del Sole", sobre el llamado "Nouvo Canzoniere Italiano", es decir, sobre todo un movimiento de creación musical y poética iniciado en Italia en 1962 del que ahora, cincuenta años después, se hace síntesis, y se propone su renovación, dándole un nuevo impulso.

Cursos y encuentros como este necesitaríamos organizar en nuestro país, entre otras razones, porque poseemos igualmente un cancionero extraordinario. Ya lo he repetido muchas veces, yo mismo, en este momento, y en este mismo ordenador en el que estoy escribiendo, dispongo de una Base de Datos que ya supera las 50.000 canciones.

En fin, pero de esto último hablaremos mañana. Hoy os querido transmitir el trabajo que se está realizando en el "Istituto Ernesto de Martino" –que para mí ha sido un gran descubrimiento– y mañana le daremos un giro al tema, y de la "sana envidia" –que hoy os estoy transmitiendo– pasaremos a la "resistencia inquebrantable", o sea, a todo lo que tenemos que seguir haciendo –cueste lo que cueste– para "investigar, salvaguardar y difundir" nuestro canto popular y nuestra "canción de autor"... ¡Mañana hablamos!

domingo, 2 de septiembre de 2012

MANU MÍGUEZ Y SARA LÓPEZ VENEROS... «ALBUM FOTOGRÁFICO»

Pués sí, anoche gocé en la Sala Dog&Roll de Madrid de un magnífico concierto de MANU MÍGUEZ. Como suele ser habitual llevaba conmigo a "mi entrañable" cámara fotográfica y no pude resistirme, hice un montón de fotografías. Como no quiero que se pierdan, dejo aquí algunas por si alguien quiere contemplarlas.






Por cierto, Manu estrenó anoche una preciosa canción cuyo texto es el siguiente:

«Dime algo más...
que la luz desaparece, que la tuya es suficiente
que mi voz ya no se pierde si tu nombre está presente...
... eres vida, eres flores, ojos verdes
eres días, eres noches transparentes
Dime algo más...
que me miras y floreces y que el tiempo desvanece
que tu huella está caliente, que se queda para siempre...
....eres vida, eres flores, ojos verdes
eres días, eres noches transparentes».




En un momento de su concierto Manu Míguez invitó a cantar a Sara López Veneros, a la que admiro mucho... Es curioso, a los dos los conocí en el Certamen de Cantautores de la Estación de Sevilla.



Tanto Manu, como Sara están a punto de editar un nuevo disco. Concretamente Sara López Veneros los presentará en la Sala Galileo, de Madrid, el próximo día 5 de noviembre. Os dejo aquí algunas fotografías de Sara tomadas también anoche.





CANTIJUEGO «poÉTICO» DEDICADO A LOS CANTORES Y CANTORAS QUE «TIENEN GUITARRAS EN EL ALMA»

Lo decía ayer en mi muro de facebook: preparando este "cantijuego" en el que he recogido 24 fragmentos de canciones que durante el mes de agosto aparecieron –también en mi "muro"– dentro de la sección llamada "¡BUENOS DÍAS!", me he sentido contento, emocionado y feliz. 

El motivo de esa alegría es poder constatar la hermosa propuesta ética que con el paso del tiempo nos han ido transmitiendo, y lo siguen haciendo, nuestros "CANTAUTORES". 

Hoy lo de "cantijugar" está bien, ¡por supuesto!...; pero, sin duda, la más importante, creo yo, es leer despacito estos 24 textos e interiorizarlos y disfrutarlos... ¡merece la pena!

Leyéndolos así, en su conjunto me ha venido a la memoria la canción titulada "Cantor de oficio", compuesta por Miguel Ángel Morelli y hermosamente cantada por Mercedes Sosa:


«Mi oficio de cantor es el oficio
de los que tienen guitarras en el alma;
yo tengo mi taller en las entrañas
y mi única herramienta es la garganta. [...]
Nadie debe creer que el cantor
pertenece a un mundo extraño
donde todo es escenario y fantasía,
el cantor es un hombre más que anda
transitando las calles y los días
sufriendo el sufrimiento de su pueblo
y latiendo también con su alegría [...]».

... POR SUPUESTO OFICIO DE CANTOR Y DE CANTORA



Y ahora ¡sí!... Ahora vamos a "cantijugar"... Hoy la propuesta consiste en identificar el nombre de la canción y el autor y/o intérprete de cada uno de estos 24 fragmentos poéticos.





Y como siempre, ahí queda el apartado de "comentarios" para "cantijugar" o hacer un seguimiento del "cantijuego".

sábado, 1 de septiembre de 2012

MUSICALMAS SABATINAS 8 - ESMERALDA GRAO CANTA A MIGUEL HERNANDEZ

Hay discos y canciones que merece la pena recuperar, y hacerlo precisamente en un sábado, para retomarlas con "calma"; son discos y canciones en las que sus autores pusieron y proyectaron mucha "alma" –mucho corazón– y que nunca deberían perderse u olvidarse.

Uno de esos discos, al que hoy le dedicaré esta "Musicalma Sabatina" número 8, es el titulado: «EN ORIHUELA, SU PUEBLO Y EL MÍO ...CON QUIEN TANTO QUERÍA»; obra que ESMERALDA GRAO creó y grabó en el año 2010 con motivo del centenario del nacimiento de MIGUEL HERNÁNDEZ.

El disco se compone de 7 canciones musicalizadas y cantadas sobre textos de Miguel Hernández y de 5 videoclips realizados sobre dichas canciones.



Las canciones contenidas en este disco de Esmeralda Grao, todas ellas
sobre textos de Miguel Hernández,  son las siguientes:

1.-  "Burladero". Poema tomado de la obra teatral "El torero más valiente" (1934).
(Incluye videoclip)
2.- "Campea mayo amoroso" o "Romancillo de mayo". Poema tomado 
de "Primeros Poemas" (1931) (Incluye videoclip).
3.- "Lección de vinos". Poema tomado de la obra teatral "El labrador
de más aire" (1937).
4.- "Pocas flores mayo". Poema tomado de la obra teatral "El labrador
de más aire" (1937).
5.- "Hijo de mi corazón". Poema tomado de la obra teatral 
"Pastor de la muerte" (1937) (Incluye videoclip).
6.- "El  nazareno". Poema tomado 
de "Primeros Poemas" (1931) (Incluye videoclip).
7.- "Saeta del rayo que no cesa". Poema tomado de "El rayo
que no cesa" (1934-1935).




En este disco dedicado por Esmeralda Grao a Miguel Hernández colaboraron musicalmente Anye Bau, José María Cortina, Joseé Luis Ordoñez "Josete", Pablo Martín Caminero, Ludovico Vagnone, Pepe Bao, Antonio Ramos "Maca" y Luis Dulzaines.

Recuerdo que las canciones de Esmeralda sobre poemas de Miguel se las escuché cantar por primera vez en Orihuela; fue el doce de octubre de 2010, en el Casino Orcelitano, dentro de un acto organizado por la Fundación Miguel Heránadez para la presentación de mi libro "Miguel Hernández. ¡Dejádme la esperanza!". 

En aquella ocasión la actuación y la interpretación de Esmeralda Grao fueron sencillamente impresionantes, tanto que al final del acto me salió del alma lanzarle un piropo, que luego ella ha recogido en algunos de sus carteles de promoción. Le dije: «Esmeralda, si Miguel Hernández te escuchara y te viera cantar, seguro que resucitaría»... Estoy convencido de que Miguel, viendo y escuchando a Esmeralda se quedaría encantadísimo.

Estas son dos imágenes de Esmeralda Grao, cantando a Miguel Hernández en el Casino de Orihuela...; y al otro lado de la imagen un teatro repleto de emociones... ¡Cómo cantó! ¡Cómo sabe hacerlo!



jueves, 30 de agosto de 2012

IÑIGO COPPEL: «CUENTACANTAUTOR CALEIDOSCÓPICO»

Íñigo Coppel.

Cuando yo era pequeño, allá en las aburridas tardes sureñas y provincianas, una de mis aficiones más sedentarias era tumbarme en el suelo, o en la cama, y pasarme largos ratos contemplando la diversidad de imágenes que se podían formar en un caleidoscopio que me había regalado mi padre... Dentro de aquel tubo de cartón, se encerraban mundos maravillosos que cambiaban y se transformaban de formas, de colores y de posibilidades de imaginación, con un simple moviendo de la mano... Recuerdo que un día, intrigado por el funcionamiento de aquel tubo misterioso decidí cargármelo para ver lo que tenía dentro y os aseguro que me llevé una gran decepción al comprobar  que solamente contenía unos cuantos cristalitos de colores.

Cuento lo del caleidoscopio por dos razones. Una. Para demostrarme a mi mismo y al personal que yo también sé contar historias de mi pasado; lo que pasa es que no las cuento con música, cosa que el señor ÍÑIGO COPPEL hace de forma extraordinaria y consiguiendo acomplejar a cualquiera.

Imagínense un primer amor a los 13 años, ¿quién no lo ha tenido?... Yo mismo lo tuve y podría contarlo. Pero ¡claro! lo que yo pueda contar, por bien que lo haga, nunca será comparable a cómo lo escribe, le pone música y lo canta el amigo Íñigo; y es que Íñigo Coppel es un magnífico "contacantautor" de historias.





«Yo tenía 13 años y una cosa clara:
Quería que Laura me tocara,
llegar a ella era mi único objetivo,
la forma de saber que estaba vivo,
ella era hermosa, era malvada,
era creer en ella o no creer en nada.

El bar de moda era un lugar oscuro
lleno de adolescentes inseguros,
hubo un valiente que le pidió fuego
y al verla tan de cerca se quedó ciego,
ella era hermosa, era malvada
y yo, yo cambié el mundo aquella madrugada.

Llevaba el alcohol como una capa,
todo mi amor y mi chaqueya guapa,
iba hacia ella, la gente se apartaba
y al ver mis intenciones se santiguaba
ella era hermosa, era malvada,
sentí su olor y su alma despiadada.

Y entonces...
no sé que le dije, ojalá lo recordara,
solo se que su mano se estrelló en mi cara,
volé por los aires y cai de culo,
celebrando la victoria con disimulo,
ella era hermosa, era malvada,
siguió fumando como si nada.

Y yo salí a la calle a reírme del destino,
sé que me gritaban todos los vecinos
pero yo solo escuchaba a las estrellas
me decían tantas cosas bellas.
Ella era hermosa, era malvada,
y era creer en ella o no creer,
ella hermosa pero no era sagrada
y era creer en mi o no creer en nada».
("Laura y las desventuras del joven Coppel")

La segunda razón por la que al principió conté lo de mi caleidoscopio es porque en mitad del concierto que nos ofreció Íñigo, el pasado día 28 en la Sala Libertad 8, me vino, de repente, a la memoria aquel mágico artefacto asociado a sus canciones.

Lo que Íñigo Coppel canta, y el cómo lo hace, es realmente "caleidoscópico". Le he escuchado ya varias veces en directo y todas, y cada una de sus canciones, siempre surgen de su voz y de su guitarra de forma hermosa, pero siempre diferente... Sabes perfectamente de que va la canción –si no es nueva– pero nunca sabes la sorpresa sensitiva que puede provocarte. Es como si los colores, los tonos, los matices, el ritmo, las melodías, los gestos, los géneros musicales, los sonidos de su guitarra, su mirada, la cejilla... ¡yo que sé!... ¡todo él!..., se comportaran mágicamente como esos cristalitos de colores del caleidoscopio que siempre te sorprenden; son los mismos pero siempre generan composiciones hermosas y diferentes....

Y en el concierto del pasado 28 –en concreto– ese sentido "caleidoscópico" de la obra de Coppel, fue especialmente hermosos...; ¡fue un conciertazo!... A la salida todos lo comentábamos: "Este Coppel se supera por días. Es inmejorable". Creo que fue ayer cuando Pedro Pastor comentaba mi crónica diciendo: «Yo de mayor quiero ser Íñigo Coppel». Estoy de acuerdo con Pedro... «Yo, que ya soy mayor, o me reencarno en Iñigo Coppel, o a tomar viento las reencarnaciones».

Pongo un ejemplo: este "cantautor" –a él no le molesta que se le califique así, ¡y mira que es grande!– lo mismo te hace saltar del asiento con el más puro rock, como te sumerge en la ternura mas honda cuando se sienta frente al piano, toma su armónica y una copa de vino, y canta:


«Quizá con este vino
olvidemos el destino
por un momento
recuerda el viento

y brindemos por aquellos
que aún son libres y son bellos 
recuerda el viento
recuerda el viento

¡Salud! ¡Salud! Mi hermano,
dejame darte la mano
y recuerda el viento».
("Recuerda el viento")

O te emociona y te sumerge en el más maduro de los romanticismo cuando convierte su canto en una confidencia honesta como está tan desbordante de pasión, de libertad y de ternura:


«Apaga la luz
y ven a mi lado
el mundo de ahí fuera no nos va a molestar.
No hace falta explicar
sé con quien has estado.
¿Acaso crees que me puedes engañar?
No me intentes mentir
ya lo han hecho otras veces.
¿Por que no probamos a decir la verdad?

Te diré, en cuanto a mi,
que esto es lo que parece:
Te quiero y no me importa nada más,
yo te quiero y no me importa nada más.
Son solo tus palabras las que rompen mi corazón
no te atrevas a explicarme a mi lo que es el amor,
yo sé de que va el amor.

Guarda tus palabras porque rompes mi corazón,
no te atrevas a explicarme a mi lo que es el dolor.
Y ahora escúchame bien,
si tu amor lo merece
yo sé jurarme entero de verdad,
por favor, besame,
porque esto es lo que parece:
Te quiero y no me importa nada más,
yo te quiero y ¡qué importa lo demás!».
("Esto es lo que parece")

Así es ÍÑIGO COPPEL, podría seguir escribiendo y escribiendo de él y de sus canciones. pero ¡no!..., ¡no voy a hacerlo!... Es muchísimo todavía lo que tendré que escribir de él en el futuro.

Después del concierto, yendo para mi casa, intrigado por las causas de las emociones sentidas aquella noche, tomé una decisión imaginativa y fantástica, similar a la de mi infancia, rompí el "caleidoscopismo de Coppe" y en esta ocasión, una vez roto, no me decepcioné; en su "calidoscopio musical" Íñigo no guarda cristalitos de colores; en él lo que atesora son emociones, vida vivida, sensibilidad, pasión por la música y sentimientos; y ¡claro!... ¡así es! y ¡así son sus canciones!

Íñigo Coppel.

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Hoy voy a compartir un texto global de presentación de su identidad y de su contenido: «Esta WEB trata del encuentro, hermanamiento y fusión...