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lunes, 16 de junio de 2014

ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO AL "CUELGUE" DE AYER Y SOBRE "JUAN CARLOS CRISTIANO" Y "ALEJANDRO RIVERA", POR EJEMPLO.

Ayer, al hilo del "cuelgue" que escribí sobre canción "¡Qué demasiao!", y recordando y dándole vueltas a la anécdota-realidad que contaba referida a "Pulgarcito" y a Joaquín Sabina, me hice varias reflexiones que hoy me gustaría compartir con todos vosotros y vosotras.

Primera parte: Recapitulando.

Año 1980. Madrid. Un jovencísimo cantautor llamado "Pulgarcito" se echa a cantar a la calle dando origen, junto a otros cantautores y cantautoras, a lo que dio en llamarse "música callejera"; experiencia consistente en tocar, cantar y trabajar, de forma bastante habitual, en las esquinas de las calles, en el Retiro, o en las bocas y estaciones del Metro.


A "Pulgarcito" le encantaba la canción "¡Qué demasiao!" de Joaquín Sabina, que en aquel momento era muy poco conocido. Joaquín solamente había grabado un primer LP titulado "Inventario" (1978) del que siempre ha "renegao" y que, por cierto, a mí me gusta bastante. 

Un buen día, cantando "Pulgarcito" esa canción en la calle, se paró a escucharle uno de los directores del programa de TVE "PopGrama" –eran cuatro Carlos Tena, Diego Manrique, Paco Delafuente y Ángel Casas–. Escuchándole tuvo la idea de dedicar uno de los programas de TV a la "música callejera" e invitó a "Pulgarcito" a que participara en él.

"Pulgarcito" cantó en directo en "PopGrama" la canción de Sabina, y, mira por donde, un ejecutivo de la compañía discográfica CBS le vió en la pantalla, se quedó "prendao" de la canción y puso en marcha todos sus mecanismos para entrevistarse con Pulgarcito. Finalmente se entrevistaron y Pulgarcito le habló de Sabina. El caballero de la CBS siguió movilizando sus mecanismos hasta conocer y escuchar a Joaquín; encuentro del que surgió un buen contrato.

Aquel fue realmente el lanzamiento de Sabina con "Malas compañías" (1980). La CBS, ese mismo año, grabó también a Pulgarcito, pero no se sabe muy bien porqué –yo me lo imagino–, Sabina "tiró pa'lante" y "Pulgarcito" no volvió a grabar y cayó prácticamente en el olvido.

Segunda parte: 
Se sigue cantando igual o mejor; pero son otros tiempos.

Año 2014. Madrid. Treinta y cuatro años después. Sigue existiendo la "música callejera" y los cantautores que cantan en las calles, en los parques y en el Metro. (Concretamente, hace unos días se produjo en Madrid una curiosa experiencia, coordinada por el Colectivo Música por la Voluntad, que consistió en cantar en el "Intercambiador de Transportes de Moncloa").

Alicia Ramos y Paula de Alba cantando en el "Intercambiador de Moncloa"

¿Que es lo que ha cambiado respecto a 1980? Respecto a la música, o sea, a la canción, ¡poco!. Yo pienso que, en muchos casos, hoy se está haciendo una canción de igual, e incluso, de mayor calidad que la de los años ochenta.

El problema es que no existen directores de programas de TV –o de radio– que se paren a escuchar a los cantautores y cantautoras en la calle, porque –en realidad– el problema es que no existen tales programas.  Y el problema es también que, además, no hay ejecutivos de empresas discográficas que se enamoren y apuesten por las buenas canciones que escuchan y descubren, porque tales empresas no existen, y las que existen están en crisis, crisis en la que la belleza y la calidad quedan subordinadas y anuladas habitualmente por las exigencias del "consumismo ramplón" que es lo que se impone en el mercado.

Tercera parte:
Ayer mismo en el Metro de Madrid –línea 5– 
y en un escalón de la calle Huertas.

Pues sí, como antes decía, hoy, a pesar de la falta de programas de televisión dedicados a la buena música de autor, y a la prácticamente inexistencia de discográficas "importantes" que apuesten y arriesguen por la calidad y por la belleza –las hay pequeñas y voluntariosas pero sin medios–, se está creando una "canción de autor" de altísima calidad. Personalmente estoy convencido de que hay muchas nuevas canciones como aquel histórico "¡Qué demasiao!" que, en otras circunstancias, podrían ser un gran éxito y que podrían convertirse en el lanzamiento de sus creadores.

Esta es una realidad que personalmente pude constatar, por ejemplo, ayer mismo en que tuve la oportunidad de escuchar por primera vez –prácticamente en la calle– dos discos de forma anticipada a su publicación. Me refiero, en concreto, al titulado "La última vida de un gato", de JUAN CARLOS CRISTIANO –por cierto genialmente producido de Antonio de Pinto–, y "Siete sábados", de ALEJANDRO RIVERA.


Juan Carlos Cristiano.
Alejandro Rivera.

El disco de Juan Carlos lo escuché tranquilamente viajando en el Metro –línea 5, Alameda de Osuna a Sevilla–, y el de Alejandro sentado en un escalón de la calle Huertas, frente a "La Fídula"... Dos discos bien bellos y bien hermosos que podría competir perfectamente con cualquiera de los editados con éxito en los años ochenta.

Cuarta parte:
Y la luna como protagonista.

Es curioso, de esos dos discos que escuché ayer por la tarde me quedé especialmente "colgao" a dos canciones y ¡que casualidad!, en las dos se nombra a la "LUNA": "Los labios de la luna", de Juan Carlos Cristiano; y "Más de cien lunas" de Alejandro Rivera. Os dejo, a continuación, solamente la letra de esas canciones. Muy pronto tendréis la oportunidad de escucharlas y de disfrutarlas en los discos correspondientes:


«Lucero no te vayas tras el alba,
tu serenas la locura de mi alma.
Siempre quise conquistar lo imposible
y al girarme todo se volvía invisible ,
se volvía invisible….
Los labios de la luna yo los quise besar,
perdí la cabeza por quererla amar.
Yo siempre fui bohemio, un loco trovador de sueños,
un viajero sin billete, un pasado sin presente…
Los labios de la luna…
Lucero te has llevado este día
y el viento se ha llevado el tiempo.
Siempre quise conquistar lo imposible
y al girarme todo se volvía invisible,
se volvía invisible….
Los labios de la luna yo los quise besar,
perdí la cabeza por quererla amar.
Yo siempre fui bohemio, un loco trovador de sueños,
Un viajero sin billete, un pasado sin presente…
Los labios de la luna…»
("Los labios de la luna")


«Te colaste entre mis pasos 
sin permiso y sin reparo, 
derramaste mis esquemas, 
mis principios y teoremas.
Si tu risa me desarma 
y tus palabras me dan calma, 
no dejemos que las lunas 
que separan nuestras vidas 
sean los muros que hagan sombra 
y nos impidan a gritar bajo la lluvia, 
lo que hoy grito a escondidas».
("Más de cien lunas")

Quinta parte: Va de recomendaciones.

Después de todo lo escrito, en particular sobre Juan Carlos Cristiano y sobre Alejandro Rivera, solo me queda formular dos recomendaciones:

JUAN CARLOS CRISTIANO tiene el disco completamente grabado y pendiente de su fabricación. Para que pueda ser escuchado pronto, os recomiendo que le deis un empujoncillo a su propuesta de mecenazgo y venta anticipada. Podéis hacerlo pulsando en el siguiente enlace:
http://www.verkami.com/projects/9025-la-ultima-vida-de-un-gato-nuevo-disco-de-juan-carlos-cristiano

ALEJANDRO RIVERA, ya con el disco grabado y en proceso de fabricación, lo presenta el próximo día 27 de junio en el Café Libertad 8, de Madrid. Os recomiendo la asistencia.


Sexta y última parte: Simplemente una observación.

Hoy alguien me decía en un mensaje: "Tú que eres crítico musical...". ¡No! –le respondía– yo no soy "crítico musical", ni quiero, ni pretendo serlo. Yo soy un simple "escuchante" que ama la "canción de autor" desde hace muchos años, que ha escrito mucho sobre ella, y que comento y recomiendo lo que me gusta. Y al que no le guste lo que a mi me gusta, ¡pues que le vamos a hacer!, ¡no hay ningún problemas!... Allá cada uno... y ¡el gusto es mío!

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