Páginas vistas en total

domingo, 3 de noviembre de 2013

«LA SALA GALILEO GALILEI», ALGUNAS DE SUS INTERIORIDADES Y MI AGRADECIMIENTO.


A lo largo del año me paseo y vivo preciosas experiencias musicales en muy diferentes salas de conciertos en Madrid:  El Buho Real, El Rincón del Arte Nuevo, Clamores, Café Galdós, Sala N del T, El Juglar, El Colmo, La Victoria, Dog and Roll, Teatro del Arte, El Café del Alba, La Gatomaquia...; pero he de confesar que hay dos salas hacia las que siento una especial "querencia" porque en realidad son casi como mi segunda casa, primero porque son las que mas visito –me paso muchas horas en ellas– y además por lo "agustito" que me siento allí, y por lo bien que me acogen y me dan cobijo siempre las personas –muy buena gente– que trabajan en ellas; me estoy refiriendo a la Sala LIBERTAD 8 y a la GALILEO GALILEI.

Pues bien, hace tiempo que tenía pensado y deseaba hacerle un "guiño" cariñoso a la SALA GALILEO –ya mismo se lo hare también a Libertad 8- y planteármelo enseñando algunas de sus interioridades; pequeños detalles que están a la vista y que a veces pasan desapercibidos; y rinconcillos y "paredes" que no están a la vista del público pero que son bien interesantes; concretamente, por ejemplo, el "micro mundo fantástico" que se conserva en su llamado, por llamarle de algún modo, "camerino".

Anoche decidí que era el momento de darle forma a mi pensamiento y a mi deseo, y como llegué un poquito antes de que empezara el concierto de Paskual Kantero "Muerdo" me puse a tomar fotografías con mi Samsung –compañera inseparable y fiel– y salió el reportaje gráfico que seguidamente os voy a presentar... ¡Van a ser necesarias muy pocas palabras!

Sala Galileo. ¿Entramos?
(Fotografías de Juan Miguel Morales).
Nada más traspasar la puerta de entrada, si miras para arriba,
cosa que no solemos hacer, te encuentras con este reloj de estrellas
que desde que lo descubrí marca las seis en punto.
Y es que en cuanto entras al Galileo estalla la música y
el tiempo se detiene.
Y nada más entrar a la Sala, a la izquierda te encuentras
un "guadarropa" que normalmente está desrropado... Cada vez
que lo veo pienso que como esto de la puta-crisis
siga pa'lante voy a pedirle a Ángel, o a Domingo, que me
contraten de "guardarropero". Además de las propinas, he visto
en el cine que es una profesión en la que hasta puede ligarse un poco.

(No me vendría del todo mal).
Sin palabras. Para "meter mano" en la barra,
sin ningún problema.
Y ahora nos vamos para el camerino...

Espejo, botellitas de agua para los artistas, una silla roja
y una norma para incumplir.
Más espejo para mirarse, peinarse y maquillarse los artistas;
cuajadito de firmas y de pintadas, y eso sí con solo dos bombillas,
las demás han desaparecido...; ¡las cervezas vendrán luego!
Dani Aguilera que cantó anoche con Muerdo junto 
al espejo  del Galileo..."Espejito, espejito..."
Esto tan "empinao" es la bajada del camerino al escenario.
El que está abajo vuelve a ser Dani Aguilera

A continuación una serie de pintadas
y graffitis que pueden encontrarse y leerse
en la paredes "apizarradas" del camerino.
Pasen, miren, lean y disfruten...


Y para concluir, la interioridad 
mas "linda" de la casa:


Parte del equipo de personas que nos cuidan
y nos miman todos los días. En la fotografía de derecha
a izquierda: Domingo, un servidor, Pedro y José...
¡Y faltan más que no pude fotografiar!...
Y los técnicos de sonido... Y Ángel...

¡UN EQUIPO DE MAGNÍFICOS PROFESIONALES
A LOS QUE QUIERO DARLES –¡a todos!– LAS GRACIAS!.

1 comentario:

  1. Muy chulo este cuelgue, Fernando ¡Cuánto quiero yo a Galileo y a su gente buena que siempre me hacen sentir como en casa!

    ResponderEliminar