Páginas vistas en total

domingo, 4 de marzo de 2012

ELENA BUGEDO: SUS GRANDES CANCIONES Y SUS "MARAQUILLAS CERILLERAS"

Esta rubia "cantautora" que aparece en la fotografía es ELENA BUGEDO y los dos objetos –dos cajitas– que están situados en la parte inferior de la imagen son dos "shaker" –menuda palabreja–, o sea, dos pequeñas "maraquillas cerilleras y/o arroceras" artesanalmente construidas con una caja de cerillas que contiene –como es natura– algunas cerillas y unos cuantos granos de arroz. Al invento se le añade un envoltorio de papel de periódico, de revista o de lo que sea, que además de darle vistosidad al original instrumento de percusión, le convierte en una pieza única ya que es muy difícil encontrar dos "maraquillas" que sean completamente iguales.



La autora de este invento es ELENA BUGEDO; ella es la que las fabrica una a una, y las lleva a sus conciertos como un "regalito económico" que le hace al público –un bonito recuerdo–; pero, sobre todo, como un pequeño instrumento de percusión que permite a los espectadores acompañarla y unirse a sus canciones durante el concierto.

Concretamente en el concierto que ofreció Elena el pasado viernes 17 de febrero, en Libertad 8, a mi, y a mi compañera, nos correspondieron las dos "maraquillas cerilleras" que aparecen en la anterior fotografía: una con el rostro de James Dean –que, por desgracia, no fue precisamente la mía...; ¡con lo que me gusta a mí ese chico!–; y la otra con la imagen de una Virgen con Niño Jesús incorporado –que fue la que casualmente cayó en mis manos, no sé si para que redimiera mis "pecados capitales", o para que le pudiera pedir a la "señora" la definitiva culminación satisfactoria de mis pasiones imposibles.

El caso es que Elena cantó, y el público, que llenábamos la sala Libertad 8, nos lo pasamos en grande escuchándola y acompañándola con un montón de soniditos que consiguieron darle a la noche un tonillo muy íntimo y muy "relajao". Aquí os dejos dos imágenes de lo que allí ocurrió. (¡Fíjensé en las caras!):


Imágenes tomadas en Libertad 8, durante el concierto de Elena Bugedo.
¡Y ahí estábamos todos dándole marcha a nuestras "maraquillas cerilleras"!.

Por otra parte Elena Bugedo nos ofreció un concierto muy hermoso, de mucha calidad y de una ejemplar profesionalidad –se le nota y se le agradece el oficio y la experiencia–. En un momento determinado le falló el sonido, pasó olímpicamente de los enchufes y la electrónica y se echó a cantar con la desnudez de su voz potente, con su sensibilidad, con la expresión de su rostro y de todo su cuerpo, y con su guitarra desenchufada. ¡Vamos, puro y buen disfrute!

Elena nos cantó algunos de los temas que va a incorporar en el nuevo disco que está grabando con mucha ilusión y como mucho esfuerzo, es decir,  como hoy se graban la mayoría de los discos –sobre todos los de los más jóvenes "cantautores". Ojalá que pueda terminarlo pronto y que podamos hacerlo nuestro cuanto antes.

Por último para finalizar este "cuelgue" voy a copiar tres fragmentos de sus canciones intercalando entre ellas dos de las imágenes correspondientes al concierto que nos ofreció Elena el pasado 17 de febrero.

«Para llegar justo a tiempo
no queda más que estar aquí en este momento
Para llegar
no tengas prisa corazón
que si corremos se nos va la inspiración.
Nos controlan con sus modas y sus miedo
nos mantienen ocupados sin pensar
Hay un hombre atrás de la cortina
que vigila por si acaso
se te ocurre no ser como los demás
Apresuramos nuestras pasos cada día
Y como locos vamos de aquí para allá
No sabemos bien a donde ni tampoco para quien
nos dijeron pisa y acelera».
("Justo a tiempo").

Elena Bugedo.

«Cambiamos de papel y de lugar
vivir cosas distintas es así
es hora de empezar a practicar
aquello que has podido descubrir».
("En el jardín de atrás").

Elena Bugedo.

«De tanto encender las luces
he fundido las bombillas 
y encendería las velas
pero no tengo cerillas
¿Quieres comprender lo que yo siento?
Primero ábreme la puerta y déjame entrar hasta dentro
¿ Quieres compartir tus mañanitas?
SI no te las canta nadie a mi me suenan bonitas.
Hablamos distinto idioma 
me entiendes perfectamente
Reímos las mismas bromas 
esas que el mundo no entiende
De tanto seguir las huellas
de los pasos que no dimos
bebimos de las botellas
y al menos nos divertimos».
("Despedida").


No hay comentarios:

Publicar un comentario