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domingo, 2 de enero de 2011

ADOLFO LANGA, AMORSILÁBICO y cuatro elucubraciones personales

Después de escuchar el nuevo CD de Adolfo Langa y Amorsilábico: "Un hombre pez en la ciudad", me he visto atrapado por una serie de elucubraciones personales que me gustaría compartir. Por supuesto, estas elucubraciones, una vez leídas, podrán ser aceptadas o rechazadas, y eso es lo bueno; esa es la dinámica del pensamiento democrático: asentir o disentir pero no porque sí, sino porque uno tiene sus razones.

Primera elucubración: En Andalucía, y, más concretamente, en Sevilla, se está haciendo muy buena música. Hay un grupo de jóvenes creadores que están realizando un trabajo de composición, de orquestación, de arreglos musicales, de producción discográfica y de interpretación de altísima calidad, y que, como consecuencia de ello, están abriendo un horizonte muy vanguardista y esperanzador para la música y para la canción del Sur, prescindiendo, en este momento, de cualquier tipo de etiqueta.

Esto es evidente en muchos de los discos sureños que últimamente vengo escuchando y lo es, en concreto, en "Un hombre pez en la ciudad", obra en la que intervienen –todos a una– Adolfo Langa, Joaquín Calderón, Ismael Sánchez, Álvaro García, Rafa Torres y José Infiesta

"Amorsilábico" (Foto de Charly Calderón)
Segunda elucubración: Y lo que están haciendo estos jóvenes creadores andaluces se llama sencillamente: ¡MUSICA!... No "músiquillas" para adornar textos literarios... No cuatro "alegros" para que el cantante solista resulte menos "coñazo"... No "musicazas" para tapar o aminorar los "desafinamientos" de la estrella... ¡No!... !Hacen simplemente MUSICA!... ¡la que sienten!... ¡la que viven!... ¡la que les gusta!... ¡en la que se comunican!... ¡con la que dialogan!... Y la comparten... y se divierten y nos diverierte... y hasta se sorprenden y nos dejan sorprendidos... Unos con su voz, otros con las guitarras, los teclados, las percusiones... Hacen una MÚSICA a la que yo me atrevería a llamar –y perdonarme el "terminajo" ajeno a cualquier intento de pedantería– "musica viva, integral e integradora".

De ahí que me atraiga mucho la idea, o el proyecto, de Adolfo Langa, de darle a su nuevo disco la autoría colectiva de "Amorsilábico"; autoría integrada –de magníficos músicos integradores– que queda bellamente simbolizada en esta imagen que aparece en la cubierta de "Un hombre pez en la ciudad"... Mírenla atentamente..., ese armónico entramado de ojos, de miradas, de bocas, de frentes y hasta de barbas es "Amorsilábico".
Fotografía y diseño de Enrique Gambarte
Nada de esto me sorprende ahora; ya lo percibí y lo sentí en la sala Costello, de Madrid, cuando Adolfo presentó su anterior disco "Viaje a Yelabú" (2008).... Aquel día él, con toda su banda, consiguieron deslumbrarme.

Tercera elucubración: Y yo me pregunto: ¿y esto qué es?... ¿es o no "canción de autor"?... (a  veces pienso que no merece la pena meterse en este embrollo de las denominaciones, pero que le vamos a hacer, en el fondo me gusta) ...Yo diría clara y directamente que lo que hacen los jóvenes creadores de los que hoy estoy hablando –es decir, el colectivo "Amorsilábico"es MÚSICA y ¡es "canción de autor!"... 

Una "canción de autor" renovada –y hay que decir que existen otros músicos y cantantes anteriores, y contemporáneos a ellos, que también lo hicieron y lo están haciendo–. Una "canción de autor" en la que fluyen las palabras y la música las subraya, las acaricia, las exalta, las reitera, les da colorido, o fuerza, aire, o vuelo... ¡eso sí!, sin robarles ni su identidad, ni su protagonismo... Una "canción de autor", a fin de cuentas, en la que la palabra y la música dialogan y se abrazan; se aman y hasta se revuelcan en el placer de la pasión compartida.

Adolfo Langa e Ismael Sánchez. (Foto de Charly Calderón)
Planteamiento que por supuesto no supone descalificación, desprecio o falta de valoración del cantor que, con la desnudez de su guitarra y "amarrao" a ella, consigue emocionarnos, o remover lo más íntimo de nuestros sueños y de nuestras pasiones... (Esto también sabe hacerlo Adolfo Langa)... Son dos cosas distintas, dos forma de hacer o de entender la canción que no son excluyentes, que pueden ser compartidas por el mismo artista; dos estilos dentro de un mismo género que se llama sensibilidad, coherencia, roce con la belleza, veracidad, vida real, sentimiento y libertad... o sea: "canción de autor"... Y en eso estamos.

Cuarta y última elucubración: Va de letras... El cantar de Adolfo no es un cantar narrativo o juglaresco, a la vieja usanza; es un cantar que hilvana sensaciones y sentimientos. Adolfo va sembrando, en los textos que crea y que interpreta, "abreviaturas de su espíritu" –que diría Silvio Rodríguez–; o mejor, latidos de vida y de existencia que, si uno se deja, pueden llegar a atraparte.

«Sigo siendo no sé».

«Somos el viento que nos sabe a donde va,
futuro incierto en pos de la verdad».

«Me he gastado todo el oro de Moscú en un sentimiento
y ahora vivo de canciones fieles y de algún que otro verso».

«Vivimos lo injusto, lo incierto 
con la fuerza infinita de los versos».

Y mientras tanto:
«Todos los días son horas vestidas de ti».

2 comentarios:

  1. Para mí, unos de los mejores discos y directos de 2010. Lástima que para la radio "musical" de este país solo exista lo que sale de una discográfica.

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