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martes, 6 de enero de 2015

DESDE MI ATALAYA: CONVIENE RECORDAR Y REFLEXIONAR, DE VEZ EN CUANDO, PARA NO PERDER LA IDENTIDAD


La semana pasada estuve trabajando varios días sobre la "entrada" en la Web «CANCIÓN CON TODOS» correspondiente a ADOLFO CELDRÁN y a su obra. Con ese motivo escuché muchas de sus canciones –algunas hacía tiempo que no hacía–, hablé con él varias veces por teléfono y, sobre todo, se me agolparon muchos sentimientos y muchos pensamientos en torno a la "canción de autor", a su historia y, en particular, a lo mucho –y muy bueno– que personalmente he recibido de ella y de algunos de sus creadores. Uno de ellos, Adolfo.

Durante esos días, en los que realicé un verdadero y hermoso ejercicio de "recuperación de la memoria" hubo momentos, especialmente emotivos, que zarandearon mi sensibilidad ética y social, y en los que sentí la necesidad de subirme a MI ATALAYA –como lo estoy haciendo ahora– para reflexionar sobre algunas cuestiones relacionadas con lo que voy a llamar, de forma genérica, "la identidad de la canción de autor y de sus creadores".

Es evidente, y así lo he puesto de manifiesto muchas veces, que el género al que llamamos "canción de autor" –en un sentido amplio y sin encorsetamientos– tiene –o mejor, debe tener– unos rasgos o características propias que definen su identidad. 

Entre esos rasgos de identidad hoy me voy a centrar en dos: 

En primer lugar, la "cercanía a la realidad interior de su creador y a la realidad social en la que vivimos de forma cotidiana". La canción no puede ser ajena a la vida real –positiva o de conflicto– en la que cotidianamente se desenvuelve nuestra existencia; no puede ni ignorar, ni falsear la realidad. Como diría Lorca «la poesía –y el canto popular– es algo que anda por las calles; que se mueve, que pasa a nuestro lado.»

En segundo lugar, otro rasgo de la identidad de la "canción de autor", vinculado al anterior, es su «visión y su proyección ética comprometida con unos valores y unos derechos humanos democráticos e irrenunciables». Recordemos aquello de Celaya: «Maldigo la poesía –y la canción– concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden

Pues bien situándome en esas dos coordenadas "REALIDAD - COMPROMISO" hoy, aquí –desde MI ATALAYA– deseo compartir dos gestos o experiencias protagonizadas por ADOLFO CELDRÁN que conviene recordar para que la "canción de autor" y los "cantautores" no pierdan su "identidad".

Adolfo Celdrán, con motivo de lo que tuvimos que vivir en nuestro país, en el año 2003, relacionado con la injustas y maldita guerra de Irak, escribió un poema titulado "Cuando decís "paz" sí, pero...", y creó una canción llamada "No a vuestra guerra"... O sea "REALIDAD –en este caso cruel– Y COMPROMISO"... ¡No podemos olvidarlo!

Adolfo Celdrán  en la Plaza de España de Alicante. 
Su poema "Cuando decís paz sí, pero..." fue pintado en la pared junto
 a una reproducción del Guenica de Picasso. Pintado y ¡claro!,
repintado cabronamente por lo fascistas.

«Cuando decís “paz sí, pero…”,
sabemos que decís guerra.
Cuando decís legalidad,
sabemos que decís poder.
Cuando decís solidaridad,
sabemos que decís dominio.
Cuando decís responsabilidad,
sabemos que decís bombardeos.
Cuando decís economía,
sabemos que decís expolio.
Cuando decís criminal al criminal,
sabemos que os reflejáis en sus espejos.
Y es que, para vosotros,
las palabras son tan sólo el eslogan, el señuelo, el envoltorio
con que cubrís las trampas
Y ya ni recordáis siquiera
los significados
de las palabras tiernas, compartidas, solidarias, hermosas
o duras, hirientes, implacables,
que estos días,
brotando de miles de gargantas,
han devuelto su honor y su sentido y su hermosura a las palabras.
Si traicionáis nuestras palabras
y traicionáis el poder que os delegamos
tan sólo sois traidores.
Devolvednos lo que ya no es vuestro
y pasad a la historia 
de los traidores a su pueblo.»

• Por otra parte, Adolfo Celdrán –"cantautor"– musicalizó y cantó a Miguel Hernandez en los años setenta; y, en concreto, creó una hermosísima canción a partir del poema "Solo por amor" de Miguel ... Y nuevamente "REALIDAD –en este caso interior– Y COMPROMISO"–. "Canción de autor" tan hermosa que el gran poeta Blas de Otero escribió sobre Adolfo este texto del que comparto el original mecanografiado:


«Escribo estas líneas bajo un fuerte reumatismo, lo digo para justificar
su brevedad y, tal vez, la carencia de ímpetu y frescor que debieran tener.
El primer poema de Celdrán que escuché fue el de Miguel Hernández
que lleva el ritornello "Solo por amor". Me hizo una gran impresión
y aún hoy, después de haber oído todos sus discos, sigue siendo mi
canción preferida. Escuche a Adolfo en persona en el homenaje que
la Universidad de Madrid rindió a Miguel Hernández y pudo comprobar
el impacto que causaban sus canciones. Luego le acompañé por Alicante,
prohibido y vapuleado una y otra vez por la guardia civil. Con él
visité a Josefina y pasamos junto a ella momentos inolvidables.»
(Madrid, junio 1977. BLAS DE OTERO)

Me apetece escuchar esta canción –aquí, en MI ATALAYA–, y hacerlo acompañado de todos vosotros y vosotras... ¡Os invito a escucharla!


Y concluyo este "cuelgue" como lo empezaba en su titular: «CONVIENE RECORDAR Y REFLEXIONAR, DE VEZ EN CUANDO, PARA NO PERDER LA IDENTIDAD».

Si queréis saber mucho más de Adolfo Celdrán podéis hacerlo pulsando el siguiente enlace que os introducirá en la Web «CANCIÓN CON TODOS»:


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